Viernes 09 de Enero de 2026
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Kubota ha presentado este lunes en la feria CES de Las Vegas su nuevo tractor autónomo, basado en la plataforma diésel Kubota M5 Narrow de 105,7 caballos. Esta solución incorpora tecnología que permite operar el tractor sin conductor, con aplicaciones iniciales en viñedos, huertos y tareas de siega. La empresa también ha mostrado un robot conceptual denominado KVPR, una plataforma versátil que puede expandirse, contraerse y moverse en todas las direcciones. Este robot está diseñado para realizar diferentes trabajos agrícolas mediante herramientas intercambiables como palas y horquillas, que conecta y desconecta de forma automática.
Brett McMickell, director de tecnología de Kubota North America, ha explicado que la inteligencia artificial física representa un punto de inflexión para el sector agrícola y para la propia compañía. Según McMickell, las capacidades de toma de decisiones, detección de obstáculos y reconocimiento de voz permitirán que la inteligencia artificial aporte información en tiempo real sobre las tareas, la asignación de mano de obra y la mejora de la eficiencia.
La empresa australiana Treasury Wine Estates, uno de los principales proveedores internacionales de vino premium, ya utiliza las soluciones autónomas de Kubota en sus explotaciones. Marc Di Pietra, responsable regional de mantenimiento en Treasury Wine Estates, ha compartido su experiencia durante la presentación en Las Vegas. Según Di Pietra, el tractor M5 Narrow se emplea para siega y labores bajo las vides. El sistema autónomo permite trabajar fila por fila y bloque por bloque, lo que reduce repeticiones innecesarias y aumenta la eficiencia del equipo humano.
Di Pietra ha señalado que aún existen obstáculos técnicos por resolver. Los viñedos y huertos actuales no siempre están diseñados pensando en la automatización, lo que complica maniobras como los giros en tres puntos o el trabajo bajo las vides cuando hay piedras o surcos. Sin embargo, espera que estos problemas se solucionen a lo largo del año.
Respecto a la escasez de mano de obra en el sector agrícola, Di Pietra considera que la autonomía ayuda pero no resuelve por completo el problema. Explica que sigue siendo difícil encontrar personal suficiente para gestionar todas las tareas del campo. La automatización permite realizar el trabajo con mayor precisión e inteligencia, pero siempre será necesario supervisar el proceso.
En cuanto a la operatividad diaria, Di Pietra indica que un solo operador puede controlar hasta tres máquinas autónomas al mismo tiempo. No obstante, subraya la importancia de mantener una vigilancia visual sobre los equipos por motivos de seguridad. En sus fincas más grandes pueden supervisar los tractores a distancia mediante tabletas o computadoras, lo que facilita ajustes inmediatos durante tareas como la pulverización.
El responsable técnico afirma que han multiplicado por cinco la superficie cubierta con pulverización autónoma en los dos últimos años. Reconoce que todavía existen dificultades propias de una tecnología nueva, pero observa avances cada temporada.
Por último, Di Pietra señala que el siguiente paso es aprovechar mejor los datos generados por estas máquinas. Considera necesario integrar esa información tanto para los operadores como para los responsables del viñedo y así mejorar la planificación financiera y operativa. El objetivo es lograr una gestión más precisa y eficiente del tiempo y los recursos disponibles.
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