Miércoles 24 de Septiembre de 2025
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Un estudio realizado por el académico de finanzas Dr. Gertjan Verdickt, de la Universidad de Auckland, ha analizado cómo las noticias relacionadas con el clima influyen en la cantidad que los consumidores están dispuestos a pagar por una botella de vino. Según los resultados, cuando aumenta la atención mediática sobre el cambio climático, las personas tienden a reducir el precio que están dispuestas a pagar por vinos extranjeros, especialmente los franceses.
El análisis se basa en una muestra de más de 68.000 precios de subasta de vinos Bordeaux Premier Cru, recogidos en 222 casas de subastas repartidas en 18 países, entre ellos Australia y Nueva Zelanda. En total, el estudio revisó más de 70.000 transacciones. Los vinos seleccionados pertenecen a cinco productores reconocidos: Haut-Brion, Lafite Rothschild, Latour, Margaux y Mouton Rothschild. Estos vinos son considerados entre los mejores del mundo y suelen alcanzar un precio medio de unos 480 dólares estadounidenses por botella.
Dr. Verdickt explica que utilizó Francia como referencia para comparar los precios internacionales de estos vinos. En teoría, una botella debería costar lo mismo en cualquier país que en Francia. Sin embargo, observó que cuando la atención mediática sobre el clima aumenta en un país determinado, el precio relativo baja respecto al precio francés. El estudio señala que un aumento de una desviación estándar en la atención climática se asocia con una caída del 3,58% en el precio pagado por botella. Esto equivale a una reducción aproximada de 17 dólares para una botella valorada inicialmente en 480 dólares.
El fenómeno identificado por Verdickt se denomina “climate extrapolation”. Consiste en que los inversores trasladan las preocupaciones climáticas locales al valor de activos internacionales, aunque estos activos no estén directamente afectados por las condiciones climáticas del país donde se produce la noticia.
Para medir la atención mediática sobre el clima en cada país, Verdickt empleó un índice propio basado en el análisis de más de 23 millones de tuits publicados por periódicos nacionales importantes. Estos mensajes se compararon con textos autorizados sobre cambio climático para generar un índice diario con puntuaciones específicas para cada país.
El estudio también tuvo en cuenta otros factores que podrían influir en los precios, como desastres naturales, estado de ánimo del inversor, incertidumbre general o diferencias en la condición física de las botellas. Sin embargo, ninguna de estas variables explicó la relación observada entre noticias climáticas y precios del vino.
Según Verdickt, este comportamiento se acentúa durante los meses de verano, cuando los efectos del cambio climático son más evidentes para la población. Además, señala que este tipo de experiencias personales ya han demostrado influir en otras decisiones financieras y empresariales.
La investigación sugiere que tanto gestores de fondos como coleccionistas pueden verse afectados económicamente por esta tendencia. El trabajo pone de relieve cómo la percepción pública sobre el clima puede tener consecuencias directas sobre mercados tan específicos como el del vino considerado apto para inversión.
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