Jueves 31 de Julio de 2025
Leído › 1541 veces

El Marco de Jerez se prepara para el inicio de la vendimia con un retraso respecto a campañas anteriores. El pleno del Consejo Regulador de la Denominación de Origen ha confirmado este jueves que la recolección comenzará a partir de la segunda semana de agosto, siempre en función de la evolución del clima y la posible llegada de vientos de levante, que podrían acelerar la maduración de la uva.
Este año, las temperaturas han sido más suaves y no se ha registrado el habitual viento de levante en estas fechas, lo que ha provocado un retraso en el ciclo vegetativo de la vid. Además, la campaña está marcada por unas lluvias muy superiores a las habituales, con registros entre 750 y 900 litros por metro cuadrado en algunos pagos, frente a los 600 litros de media histórica. Las precipitaciones se concentraron sobre todo en octubre y marzo, aunque también hubo un episodio importante en mayo.
Las condiciones meteorológicas han favorecido la aparición del mildiu, una enfermedad causada por el hongo plasmopara vitícola. Este problema ha afectado a numerosos viñedos del Marco de Jerez y otras zonas vitícolas andaluzas. Se estima que la incidencia sobre la producción prevista ronda el 30 %. El mildiu afecta únicamente al volumen de cosecha, ya que los racimos dañados se secan y no influyen en la calidad del resto de la uva.
La superficie total inscrita para esta vendimia es similar a la del año pasado, con 6.865 hectáreas para las que se han emitido guías de circulación. Más de treinta lagares están ultimando los preparativos para recibir la uva cuando alcance las condiciones óptimas. Como es habitual, la actividad arrancará con la elaboración de los “pies de cuba” y con la molturación de las uvas procedentes de las viñas del interior, donde primero se alcanzan los niveles exigidos por el reglamento.
La normativa exige una graduación mínima de 10,5º Baumé para poder vendimiar, aunque lo normal es esperar a niveles superiores. Este año se reforzarán los controles tanto en campo como en los lagares para asegurar que toda la uva recolectada cumple con los requisitos establecidos. Además, los controles habituales sobre graduación y estado sanitario permitirán al Consejo Regulador realizar un ensayo piloto para mejorar la trazabilidad de los mostos. El objetivo es que en futuras campañas estos mostos puedan ser calificados según su calidad.
El menor número de racimos y la ausencia prolongada del viento de levante obligan a vigilar posibles problemas sanitarios adicionales, como episodios de botritis en racimos muy compactos. Los técnicos y viticultores permanecen atentos a cualquier cambio meteorológico que pueda afectar al desarrollo final del fruto.
La campaña actual comenzó con buenas expectativas gracias a las lluvias primaverales, pero el mildiu ha obligado a ajustar las previsiones iniciales. A pesar de estos problemas, el sector confía en mantener los estándares habituales en cuanto a calidad y trazabilidad para los vinos y vinagres amparados por las denominaciones de origen del Marco de Jerez.
Leído › 1541 veces