Martes 10 de Junio de 2025
Leído › 1988 veces

El sector del Coñac atraviesa un periodo complicado debido a la disputa comercial entre la Unión Europea y China, que se prolonga desde hace dieciocho meses. Todo comenzó cuando Bruselas anunció su intención de aplicar un impuesto del 50% a los vehículos eléctricos y componentes fabricados en China, alegando que el país asiático vendía estos productos por debajo de su valor para perjudicar a los fabricantes europeos. Como respuesta, Pekín amenazó con imponer aranceles del 39% al brandy europeo, lo que afecta principalmente al Coñac francés.
Desde entonces, las negociaciones no han logrado resolver el conflicto. China sigue investigando si el brandy europeo compite de forma desleal con los destilados locales. En 2023, China importó brandy francés por valor de unos 1.700 millones de dólares, siendo el mercado más importante para el Coñac en términos de valor y el segundo en volumen después de Estados Unidos. Sin embargo, la situación ha provocado pérdidas superiores a los 50 millones de euros para el sector hasta febrero de este año. Estas pérdidas han seguido aumentando debido a un sistema de “depósito” impuesto sobre las importaciones y al cierre casi total del canal de ventas en tiendas libres de impuestos en aeropuertos chinos.
A pesar de que hace más de un año los presidentes Emmanuel Macron y Xi Jinping acordaron por teléfono buscar una solución rápida, Pekín ha ido retrasando la toma de decisiones. El gobierno chino debía pronunciarse sobre los aranceles en enero, pero pospuso la fecha primero a abril y luego al 5 de julio. Mientras tanto, las conversaciones diplomáticas continúan. La semana pasada, los ministros de comercio de ambos países se reunieron en París durante una conferencia de la OCDE y también se celebraron reuniones técnicas en Pekín.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino ha declarado que ambas partes han llegado a un consenso para resolver las cuestiones económicas y comerciales mediante el diálogo y la consulta. Sin embargo, el conflicto afecta a toda la Unión Europea, no solo a Francia. Por este motivo, Bruselas ha llevado el caso ante la Organización Mundial del Comercio por considerar que China está incumpliendo las normas internacionales. El ministro francés de Comercio Exterior, Laurent Saint-Martin, afirmó tras su encuentro con su homólogo chino que Francia no cederá en la protección de sus industrias, como la del Coñac.
Fuentes del sector señalan que existe cierto optimismo ante la posibilidad de alcanzar un acuerdo tras los últimos contactos diplomáticos. No obstante, advierten que aún quedan varios puntos sin resolver. Además, aunque se cumpla el plazo del 5 de julio para tomar una decisión definitiva sobre los aranceles, la recuperación del mercado chino para el Coñac será lenta. El sector necesitará tiempo para restablecer sus canales comerciales y recuperar la preferencia de los consumidores chinos por sus productos premium.
Leído › 1988 veces