Expansión en el corazón de Rioja

Bodegas riojanas amplían sus instalaciones y refuerzan el enoturismo con la apertura de nuevos hoteles de lujo

Jueves 07 de Marzo de 2024

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El panorama vitivinícola en España es una constante danza de tradición y renovación, donde cada movimiento trae consigo nuevas oportunidades y desafíos. En este dinámico escenario, algunas bodegas con años de historia a sus espaldas se encuentran en momentos de cambio, mientras otras emergen o se expanden con frescura y visión de futuro. Este contraste no es más que el reflejo de un sector que, lejos de estancarse, busca constantemente reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos.

Un claro ejemplo de esta tendencia hacia la expansión y la modernización lo encontramos en la proyectada ampliación de Remírez de Ganuza en Samaniego. Este ambicioso plan no solo busca aumentar el espacio físico con una nueva bodega de 12.000 metros cuadrados, sino que también pretende mejorar la eficiencia y la capacidad de decisión, elementos clave para mantenerse competitivos en el sector. Este proyecto destaca por su enfoque en la comodidad y la mejora de instalaciones, lo que sin duda beneficiará tanto a quienes hacen el vino como a quienes lo disfrutan.

Por otro lado, la Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE) ha dado un gran paso adelante con la inauguración de su nuevo centro logístico en Laguardia. Esta inversión de casi 5 millones de euros en una infraestructura de 9.000 metros cuadrados no solo centraliza sus operaciones sino que agiliza procesos, lo que se traduce en una mayor eficiencia y capacidad para acoger hasta siete millones de litros de vino. La estrategia detrás de este movimiento es clara: optimizar para poder ofrecer lo mejor.

La expansión no se limita a las bodegas tradicionales, sino que también llega a nuevos actores en la región. La familia Gil, desde Murcia, ha puesto en marcha la construcción de una nueva bodega en Laguardia, demostrando la atractividad de la zona de Rioja para inversores de todo el país. Con una inversión prevista de 15 millones de euros, el proyecto promete ser una obra notable del arquitecto Manuel Clavel, reforzando la idea de que el vino y la arquitectura pueden ir de la mano para crear espacios únicos.

No menos interesante es la iniciativa de El Legado de Bodegas Faustino en Oyón, que con la colaboración de Foster+Partners, busca crear lo que ellos denominan "la bodega del futuro". Este proyecto busca integrar innovación y sostenibilidad, ofreciendo una experiencia completa a los visitantes y redefiniendo lo que significa una bodega en el siglo XXI. La visión de crear una nave especializada en blancos de alta calidad subraya el compromiso con la excelencia y la búsqueda de nuevas formas de destacar en un mercado global.

Además, la región ve en el enoturismo una oportunidad de oro para complementar la experiencia vitivinícola. Ejemplo de ello es la transformación de la antigua fonda Pachico en Laguardia en el Hotel Pachico, y el proyecto del Palacio de la Cruz en Haro, que se convertirá en un hotel de cinco estrellas. Estas iniciativas no solo enriquecen la oferta turística de la región, sino que también muestran cómo el vino se convierte en un eje central que impulsa el desarrollo local, fusionando historia, cultura y hospitalidad.

La historia del vino en España es, sin duda, una de constante evolución, donde la pasión por este arte se entrelaza con la innovación y la sostenibilidad. Las bodegas españolas, tanto las consolidadas como las nuevas, no solo están expandiendo sus horizontes físicos sino también reimaginando lo que significa producir y disfrutar del vino en el siglo XXI. En este paisaje, el vino se convierte en mucho más que una bebida: es un símbolo de cultura, tradición y futuro.

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