El proyecto PhysioVigne: Estrategias contra las heladas primaverales en el viñedo

Poda tardía y eliminación de brotes post-helada, nuevas prácticas para nuevos climas

Viernes 09 de Febrero de 2024

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La región de Borgoña, reconocida mundialmente por sus vinos excepcionales, no es ajena a los problemas climáticos que están ocurriendo en viñedos de todo el planeta. Por ese motivo han decidido ponerse al frente de la innovación y la investigación agronómica con el objetivo de enfrentarse uno de los desafíos más significativos del cambio climático: las heladas primaverales. Bajo este contexto, el proyecto 'PhysioVigne', lanzado en 2022, ha comenzado a arrojar luz sobre prácticas vitícolas innovadoras, centrándose en la poda tardía y la eliminación de brotes o nietos post-helada como estrategias potenciales para mitigar los efectos adversos de las heladas en los viñedos.

La poda, un proceso crítico en la gestión del viñedo, tradicionalmente se realiza en febrero. Sin embargo, las investigaciones del consorcio, compuesto por bodegas y centros de investigación, han explorado el impacto de retrasar este proceso hasta finales de marzo o incluso finales de abril. Los estudios, realizados en viñedos de Chardonnay y Pinot durante las temporadas de 2021, 2022 y 2023, han revelado que posponer la poda puede retrasar la brotación hasta en ocho días. Aunque este retraso podría ser beneficioso en términos de reducir la vulnerabilidad de las plantas a las heladas primaverales, también se ha observado una disminución significativa en el número de racimos y, por ende, en la producción en dos de las tres cosechas evaluadas. Este resultado subraya los riesgos asociados con el agotamiento de los recursos de la vid cuando la poda se realiza demasiado tarde, en un momento en que la planta ya está utilizando intensivamente sus reservas de carbono.

Paralelamente, el consorcio ha investigado la eliminación de brotes post-helada, una práctica que consiste en eliminar los brotes dañados por las heladas para potenciar la recuperación de la planta. Mediante ensayos comparativos en parcelas afectadas por las heladas, pertenecientes a las bodegas patrocinadoras del proyecto, se ha evaluado el impacto de esta técnica en la producción. Los resultados preliminares indican que, aunque la eliminación de brotes no produce diferencias significativas en el rendimiento final, sí contribuye a una ligera recuperación del retraso fisiológico provocado por las heladas. Estos ensayos también han permitido verificar diferencias en la fertilidad de los brotes, dependiendo del tipo de caña y la ubicación de los brotes en la misma, destacando una mayor fertilidad en los brotes situados en posiciones superiores del sarmiento en comparación con aquellos en pulgares de renovación y, especialmente, en comparación con los brotes en cañas viejas.

Estos hallazgos iniciales del proyecto 'PhysioVigne' abren nuevas perspectivas para la viticultura en regiones propensas a heladas primaverales. Al ajustar las prácticas de manejo del viñedo, como la época de poda y la eliminación de brotes post-helada, los viticultores pueden mejorar su capacidad de adaptación a las fluctuaciones climáticas, preservando así la calidad y la cantidad de la producción vinícola. Aunque estos resultados son prometedores, el consorcio continúa investigando y desarrollando estas técnicas, buscando estrategias que equilibren la protección contra las heladas con la sostenibilidad productiva y ambiental del viñedo.

Este enfoque proactivo hacia la investigación y la innovación en viticultura no solo beneficia a la región de Borgoña, sino que también ofrece valiosas lecciones y herramientas para otras regiones vitivinícolas del mundo que enfrentan desafíos similares debido al cambio climático. A medida que el proyecto 'PhysioVigne' avanza, se espera que sus hallazgos contribuyan significativamente a la resiliencia y sostenibilidad de la viticultura global.

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