Maridaje 2.0: más allá del queso y la carne

Es que parece que la asociación entre bebida y comida se reduzca a las armonías con quesos de uno u otro tipo o que pongamos tinto con la carne. Pues hay alguna cosa más…

Javier Campo

Jueves 19 de Octubre de 2023

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Sabemos por experiencia, mala o buena, que hay quesos que funcionan muy bien con algún tipo de vino en concreto. Aquí estamos huyendo del típico queso curado con vino tinto crianza. También vamos a huir de ese chuletón con un reserva con mucha madera y bien de alcohol. O de ese vino blanco para depende de qué plato de pescado con el que el vino no sabe a nada. Incluso nos vamos a salir del estereotipado restaurante gastronómico para tomar un buen maridaje.

Ayer, sin ir más lejos, pedí un menú degustación en un local. El precio era de 75 € y el del maridaje 35 €. Ocho pases de comida y cinco vinos de los cuales solo uno, funcionó. El resto era comparsa que, probablemente, habían puesto para quitarse stock de encima ya que no guardaba ningún sentido. Pero hoy no quiero hablaros de eso, sino de que podemos maridar muchas cosas por un coste más que aceptable y con platos sencillos o denominados de comida rápida.

Smash búrguer

Me gustaría empezar por la popular y trending smash búrguer. Como sabéis esta hamburguesa es aplastada en la plancha y suelen ir de dos en dos. Queso cheddar a cascoporro y un sinfín de productos que van y vienen según quien elabore la receta. Pues mirad, os aconsejo que probéis a acompañarla con un txacolí de hondarrabi zuri bien fresquito con esos toques a fruta fresca y esa marcada acidez y acentuada por ese carbónico residual.

Empanadas argentinas

Parece que también hay una cierta fiebre por las empanadas argentinas y podemos encontrar locales franquiciados que ofrecen una extensa gama de estas crestas. Aquí hay de todo y el maridaje comodín también debe venir con una bebida comodín, pero en este caso, combinada. ¿Qué tal si cogemos una manzanilla y la mezclamos con un poco de gingerale? Pensemos en el punzante y salino, en el dulce y en ese punch del gengibre que tan bien nos va a funcionar con algunas de las crestas, especialmente las que tienen un puntito picante.

Poke bowl o street ramen

Si buscamos algo más exótico como los poke bowl o los street ramen, también podemos maridarlo sin caer en el refresco o la cerveza. Un poke bowl de salmón con sésamo y soja como aderezo lo podemos maridar con un kombucha de limón a la que podemos dar un toque de alcohol añadiendo un dash de tequila blanco. Y el ramen como es calentito y muy líquido podemos acompañarlo con una caipirinha frozzen. ¿A que te mueres por probarlo todo?

Javier Campo
Sumiller y escritor de vinos
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