“cada música tiene su vino, y cada vino encontrará su música”

Josep Roca, el arte de maridar música y vino

David Manso

Viernes 27 de Enero de 2023

Compártelo

Leído › 4876 veces

Josep Roca, Jefe de Sala y Sumiller en Celler Can Roca
Josep Roca, Jefe de Sala y Sumiller en Celler Can Roca

El vino es, y ha sido, junto a otras expresiones artísticas protagonista en gran número de situaciones. Ya fuese el cine, el baile, la gastronomía o la literatura, o como en el caso de esta presentación la música, quienes lo acompañan para hacer del conjunto una experiencia única y placentera. Bajo esta premisa, música y vino, Josep Roca, Jefe de Sala y Sumiller en Celler Can Roca, presenta: "Una furtiva lágrima: la música del vino" dentro de las actividades organizadas por The Wine Edition en Madrid Fusión.

Para buscar la asociación del binomio entre vino y música Josep Roca acude a varios artistas de renombre, y otros no tan afamados pero cercanos a su círculo familiar, a los que les pide una "interpretación musical del vino. Yo explico y ellos escuchan". Mediante un recorrido histórico basado en experiencias ya vividas, Josep presenta el electrizante violín de Vladimir Kumsa, la potencia de la ópera interpretada por Marcel Gorgori, la guitarra flamenca de Diego Del Morao o la alegría de la Rumba catalana bajo la expresión de dos personas muy cercanas a él, Jonathan Pinto y Alex Müller, hasta el desenfadado sonido del jazz de Chucho Valdés.

Más artistas han colaborado con Josep en esa búsqueda de la armonía entre dos elementos tan distintos como son música y vino, pero que a su vez si se da con la tecla correcta se complementan muy bien. Ambos conceptos transmiten emociones, la cuestión es adaptarlas.

Esta frase que me permito añadir; "cada música tiene su vino, y cada vino encontrará su música" pretende aglutinar varios conceptos que ambos comparten; variedad, estilos, arte, expresión, emociones....etc. Una obra musical puede transmitir nostalgia, alegría, desgarro,...etc. en definitiva emociones, y a su vez presentar un ritmo pausado, lento, animoso, electrizante,...etc, e incluso una voz sin acompañamiento alguno llegar a conmover. Al igual que el vino, este nos transmite sensaciones, percepciones personales y cualidades únicas y particulares en función de cómo sea.

Josep ha seleccionado varios vinos para esta presentación, cinco joyas enológicas, para los que ha encontrado las canciones que los representan atendiendo a las características del propio vino, a las sensaciones a su cata, a aquello que representan y a su origen.

La pureza, un sabor punzante, salino, la verticalidad y potencia de un amontillado viejo de Bodegas Navazos del que tan solo quedan 4 botas, arranca con la interpretación de la dureza que supone la llegada a la vida interpretada por Silvia Pérez, para después escenificar la alegría, la ternura, la delicadeza que acompañan un alumbramiento con otro vino de Navazos, su Niepoort 2009, un vino con frescura, elegante, amable y con acidez muy viva.

Otra de las propuestas musicales de Josep Roca es el Fado portugués, un canto al sentimiento que expresa las experiencias de la vida, una mirada nostálgica al pasado vitivinícola portugués de la zona de Oporto. Un tiempo en el que cada labor suponía un gran esfuerzo, exigencia y dedicación, acompañando por una joya enológica como es Colehita 1976 de Quinta do Noval, un vino con un carácter potente, voluminoso, complejo. Un viaje líquido de 46 años a esa tradición del pasado luso interpretado por el Fado de Silvia Pérez-Cruz.

Para finalizar, dos vinos que expresan delicadeza, ternura y dulzura, atributos estos también de la música que les acompaña a su cata. Georg Breuer Berg Schlossberg TBA 2005 un vino procedente de Rheingau (Alemania) de la variedad Riesling y Dr. von Bassermann-Jordan Goldmuskateller Eiswein 2007 originario de Pfalz (Alemania). Esta última elaboración es especial por ser muy limitada. De ella, de este vino, son contados los años en los que su producción llega a los 60 litros,  de esta añada  concretamente se elaboraron 30 L. y para ello, para su elaboración, se requieren hasta 7 viajes a la viña para lograr esta escasa cantidad.

Un interesante recorrido no solo en el aspecto musical con gran variedad de estilos y géneros musicales propuestos, sino también en cuanto a los vinos presentados por la gran calidad de estos. Una labor que el propio Josep Roca viene desarrollando años atrás en la búsqueda del binomio perfecto entre música y vino para un disfrute pleno.

David Manso
Licenciado en Marketing y apasionado del vino.
¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 4876 veces