Así son los vinos de la Cerdanya que triunfan entre la jet de Barcelona

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Martes 18 de Mayo de 2021

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No hace mucho, era casi imposible encontrarlos en restaurantes, y mucho menos en tiendas

Ahora están expuestos en infinidad de comercios de La Cerdanya. Esta helada región de los Pirineos ha convertido con éxito una tierra árida en un lugar ideal para cosechar uvas para vino blanco de altura.

Muchas bodegas locales y otros lugares ya están inmersos en proporcionar vino blanco de alta calidad e impactantes. Desde el pionero Llivins hasta Gramona del grupo vitivinícola del Penedés, que decidió apostar por la zona, algunas de estas bodegas también ofrecen rutas por los viñedos hasta los lugares más interesantes y degustaciones pensadas para paladares gourmets, según señala Silvia Taulés en Vanitatis.

Bodega Cal Mandrat

Cuando Javier y Silvia plantaron cada uno las primeras cepas del viñedo de Cal Mandrat, la familia Güell Gaminde no tuvo miedo a la altura. Este sueño se encuentra en la falda norte del Parque Natural del Cadí-Moixeró, a una altitud no inferior a los 1250 metros; se plantó en 2016 y fue una apuesta muy valiente: con el 20% Gewürztraminer y el 80% de uva Riesling, con una densidad de cuatro mil cepas por hectárea.

Llivins

Bodega Llivins es un proyecto personal de Anna Bagués e Isaac Rgau, que son agrónomos y enólogos que viajan y trabajan por todo el mundo desde Nueva Zelanda hasta Chile, Sudáfrica y Francia. Su sueño era crear sus propios vinos, y en 2011 comenzaron a producir los primeros en la región. La bodega está ubicada en Llivia, a más de 1.200 metros sobre el nivel del mar, y produce vino blanco Dneu (Dnieve) y vino blanco Dgel (Dhielo).

Torre del Veguer

La bodega Torre del Veguer con D.O. Penedés es la otra bodega que ha elegido la tierra helada de la Cerdanya. Fundada por el industrial y político Josep Ferrer-Vidal en el Garraf, al sur de Barcelona en 1878, decidieron probar suerte en Bolvir, uno de los pueblos con más encanto de la comarca. Joaquín Gay de Montellà es la quinta generación de la familia, su esposa, la enóloga Marta Estany Bufill, eligió la Finca El Llagunar con una superficie de 7.420 metros cuadrados para su proyecto.

Gramona 1881

En 2015, Bodegas Gramona fue una de las más destacadas de la D.O. El Penedès, por lo que decidieron probar suerte en la Cerdanya a través del proyecto Riu de Cerdanya. Con el esfuerzo conjunto del enólogo Josep Bujan y el presidente emérito de Freixenet, Josep Ferrer, se embarcaron en esta aventura y finalmente lograron uno de los mejores vinos de la zona.

Otras D.O del Pirineo

La Cerdanya no es la única región de los Pirineos que se dedica al cultivo de la vid. Por ejemplo, la bodega Bal Minuta está protegida por los Pirineos y ha plantado el viñedo más alto de España, que se encuentra a más de 1.300 metros de altura en Barbenuta en Biescas. Embún, Valle de Hecho, Rapún y también en el Valle de Tena. La bodega Carisma elabora vinos Gewürztraminer y Riesling con características alemanas en Montantisell, Montán y Alt Urgell en viñedos de más de 1.000 de altitud. Todo demuestra que, eso sí, en nuestro país se pueden elaborar grandes vinos alsacianos.

Un artículo de María Torres
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