Día Mundial de la Salud: la importancia de mantener una buena alimentación y hábitos saludables

Miércoles 07 de Abril de 2021

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La Fundación Dieta Mediterránea reivindica la importancia de mantener una alimentación y unos buenos hábitos saludables en el marco del Día Mundial de la Salud

En el Día Mundial de la Salud (7 de abril) y bajo el lema "Construir un mundo más justo y saludable", la Organización Mundial de la Salud pone este año el acento en las desigualdades que existen y que condenan a las poblaciones más pobres a la enfermedad.

La Fundación Dieta Mediterránea se suma la iniciativa de la OMS y anima a los países y gobernantes a que luchen por acabar con estas desigualdades para que todos podamos salir juntos de esta crisis sanitaria, con las mismas oportunidades.

Y recuerda, en el Día Mundial de la Salud, la importancia de mantener una alimentación sana, saludable y equilibrada como es la Dieta Mediterránea, basada en productos de estacionalidad y proximidad. Un patrón de alimentación que la OMS recomienda. Es importante informar, sensibilizar, y educar a la población en el cuidado de los hábitos saludables desde la infancia.

La evidencia científica ha demostrado el efecto protector de la Dieta Mediterránea sobre la salud, ya que el consumo de alimentos mediterráneos con mayor efecto antiinflamatorio y antioxidante consiguen una mayor protección frente a las enfermedades cardiovasculares y otras patologías crónicas en las que la inflamación juega un papel relevante como la diabetes, el cáncer, la depresión, el deterioro cognitivo y la enfermedad de Alzheimer.

Tanto en revisiones sistemáticas de los factores dietéticos asociados a una reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular, como en diferentes meta-análisis, la Dieta Mediterránea en su conjunto suele ser el factor dietético con mayor efecto protector sobre la mayoría de enfermedades crónicas, incluidas la enfermedad cardiovascular y el cáncer.  Se ha observado un aumento en sólo dos puntos en las escalas de adherencia a la Dieta Mediterránea tradicional que se asocia a una reducción de un 10% en la incidencia de enfermedad cardiovascular.

Actualmente, se están llevando a cabo dos estudios españoles, uno de prevención primaria (PREDIMED-Plus) y otro de prevención secundaria (CORDIOPREV), que han incluido a 6874 y 1002 participantes, respectivamente, y aunque pendientes de los resultados definitivos, los datos preliminares confirman el potente efecto protector de la dieta mediterránea (y el estilo de vida mediterráneo en el caso del PREDIMED-Plus) en la prevención de la enfermedad cardiovascular.

Alimentos de la Dieta Mediterránea

La Dieta Mediterránea tradicional se caracteriza por: 1) Uso de abundante aceite de oliva tanto para cocinar como para aderezar los platos; 2) Consumo abundante de alimentos vegetales como fruta, verdura, legumbres, cereales, frutos secos y semillas; 3) Consumo frecuente, pero moderado, de vino siempre con las comidas; 4) Consumo moderado de pescado, marisco, productos lácteos fermentados (yogurt y queso fresco), pollo y huevos; y 5) Consumo bajo de carne roja, productos derivados de la carne, y dulces.

Para explicar mejor tanto sus componentes como su frecuencia de consumo se utiliza una pirámide, la pirámide de la Dieta Mediterránea de modo que los alimentos que deben consumirse con mayor frecuencia están en la base y aquéllos que deben ingerirse menos frecuentemente en la parte alta.

En la Dieta Mediterránea nada está prohibido, ya que está compuesta por una gran variedad de productos y, que cada uno de ellos consumido en las proporciones y frecuencias señaladas aportan grandes beneficios a la salud.

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