Epifanio García, propietario de LaVeguilla: “Aprovechamos todas las sinergias que nos puede dar una bodega, cerrando el ciclo natural y obteniendo joyas gastronómicas”

Carmen Fernández

Lunes 25 de Mayo de 2020

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Esta bodega familiar de la Ribera del Duero apuesta por una micro economía rural sostenible en la que, además de vinos, elabora vermút, destilados artesanales y otros productos naturales. Su apuesta casi utópica por el aprovechamiento total del campo no olvida las nuevas tecnologías y en estas semanas de confinamiento nos invita a disfrutar del #enoturismodesalón

Epifanio García, alma máter de LaVeguilla

En el corazón de la Ribera del Duero nos encontramos con una bodega que juega al despiste. Bajo su aparente capa de bodega dedicada a elaborar los tradicionales vinos de la Ribera del Duero nos encontramos LaVeguilla, donde una personalidad arrolladora y mente inquieta, la de su alma mater, Epifanio García,  no ha parado de desarrollar nuevos y originales productos vinculados al vino y al entorno rural en estos 30 años de historia familiar de la bodega. Aguardientes y vermút, pero también una gelée de vino, mieles, almendras y nueces así como otros productos con los que cierra el ciclo natural de aprovechamiento de los recursos que genera el cultivo de la vid.

Así Epi, como le conocen sus allegados, ha conseguido no solo verdaderas joyas gastronómicas si no generar en torno a la bodega una tribu de amantes de LaVeguilla, de sus vinos y de su particular idiosincrasia. Una forma de entender el mundo y la Ribera del Duero que ha dado lugar al desarrollo de un enoturismo sostenible, entrelazando el amor a la tierra y la música,  y ahora,   como consecuencia del confinamiento, al concepto #enoturismodesalón con el que descubrimos semanalmente desde casa todo lo que este inquieto bodeguero ha conseguido con la Tempranillo.

Una bodega familiar y elaboración de vinos tempranillo al más puro estilo de la Ribera del Duero, ¿qué es lo que le anima a buscar algo diferente, a desarrollar productos originales y únicos en este territorio?

La cepa no solo nos da vino... de ella podemos extraer una rica variedad de subproductos, que podemos utilizar y convertir en verdaderas joyas gastronómicas, además  de cerrar el círculo natural de aprovechamiento de los recursos del campo, en este caso del viñedo. Los "Productos de la Finca LaVeguilla" lo ejemplifican bien.

De los hollejos de la Tempranillo destilamos nuestros aguardientes artesanales, el blanco (Gotas Santas) y el decafé–pero cristalino– Maiquel Jackson. Una vez pasados por el alambique de columna de vapor y lentilla rectificadora, los hollejos se transforman en materia comestible de alto poder calórico, que un ganadero de vacuno del pueblo nos recoge a cambio de abono orgánico de sus vacas, que emplearemos en el suelo del viñedo. También aprovechamos los rampojos del racimo, ricos en azúcares, para alimentar a las abejas que habitan las colmenas que instalamos en las viñas, y asegurar su supervivencia hasta que los mielatos y las flores de nuestros almendros y nogales les brinden su desarrollo primaveral. El "trueque" en este caso, es con las abejas, cuya Miel de Viña, también cosechamos, envasamos y comercializamos. Las flores de almendros y nogales, que les han servido de alimento, serán las almendras y nueces que completan la colección de nuestros "Productos de la Finca".

Por su parte, con las uvas que hemos dejado sobremadurar, elaboramos el vermut Señorito Español, el primer vermut de la Ribera del Duero vallisoletana, que criamos en barrica. Elaboramos también, y con una excelente acogida por cierto, una gelatina de vino tinto, al estilo de las bodegas francesas, perfecta para acompañar quesos, foies, carnes, postres... o meter la cuchara directamente.

El vermú Señorito Español fue sin duda uno de los grandes hitos de la Bodega, ¿cómo surgió la idea de apostar por el vermú y qué lo diferencia de otros?

Al contrario que en la mayor parte de los vemús, que parten de un vino blanco, nosotros lo hacemos de un tinto procedente de la Tempranillo sobremadura de Ribera del Duero; un vino alto en azúcares residuales, cuya fermentación cortamos a 16º de alcohol. Posteriormente, lo criamos entre seis y ocho meses en una barrica ya usada de roble francés, al tiempo que lo maceramos con las plantas, haciendo una extracción el frío de sus principios activos. Son más de 70 botánicos, entre los que  predominan tomillo, romero, salvia, regaliz... que finalizan con el elegante amargor del ajenjo, elemento que se había perdido en los vermuts tradicionales, y en perfecta simbiosis con un excipiente nada neutro, sino vínicamente potente como es un tinto de Ribera del Duero.

"Tomar el vermut" es una expresión 100% española que evoca los días "de misa y fiestas de guardar" en los que la vida social se concentraba frente al vermut. En la barra del bar se daban cita vecinos y amigos ataviados en traje de domingo... era el "momento del Señorito". Nuestro vermut rinde homenaje a ese momento tan especial y tan hispano, por eso su etiqueta lo viste con gracia elegante y cañí.

¿Y qué me dice del Maiquel Jackson? Un aguardiente de café blanco!! ¿cómo se consigue y de dónde nace ese nombre?

"Maiquel Jackson" es una vuelta de tuerca a nuestro aguardiente "Gotas Santas". Maiquel Jackson se define a si mismo como un sabroso néctar surgido de una doble destilación con macerado de café en el medio de su proceso de elaboración. Con los hollejos de nuestras uvas de Ribera del Duero elaboramos a través de alambique con lentilla de rectificación un aguardiente blanco, cristalino, de amplio aroma floral: "Gotas Santas". Parte de ese aguardiente lo dejamos macerando durante  30 días en café en grano de tres variedades, cacao, canela en rama y cáscara de limón, para después volverlo a destilar –esta vez por columna de vapor–, de forma que pierde el color pero conserva los aromas propios de un aguardiente de café (café, cacao, chocolate, torrefacto...), todo un licor de café, pero a la visual, blanco transparente. El nombre hace honor al gran rey del pop, que como nuestro aguardiente, nace negro, pero luego se vuelve blanco, es un guiño a su personaje. Con todo cariño y siempre dentro del humor que nos caracteriza

¿Cómo ha sido este proceso de apuesta por otros productos fuera del vino?

Es una apuesta por integrar todo lo que produce el viñedo en una micro economía rural sostenible; es una especie de utopía, una guerra perdida ante el urbanocentrismo que no premia ni protege a los pequeños productores locales, la mayoría del sector primario, ya de por sí castigado. Si recordamos, hubo una época que en los pequeños núcleos rurales se vendían los productos caseros -de una calidad excepcional, naturales y artesanos- como el chorizo, la leche de las vacas, el queso de sus ovejas, la miel de sus colmenares, los garbanzos de sus tierras, productos de la huerta... que se vendían "a pie de carretera" al turista o foráneo que nos visitaba, sosteniendo la economía de los pueblos.

En Francia, los pequeños productores locales están protegidos por el Estado, y sus precios compiten con los grandes, en perfecta armonía. Es más, como el personal no es tonto, si vas a un supermercado de allí, y encuentras la leche de la vaquería casera del pueblo y la leche de una macrogranja en la misma estantería, al mismo precio... pues ya sabes lo que pasa, y a lo que sabe cada cosa; y por eso, en Francia, los pueblos están vivos. Por eso, en La Veguilla, somos susceptibles de aprovechar todas las sinergias que te pueda dar una bodega que, además de elaborar un buen vino, pueda desarrollar otros productos e inciciativas encaminadas a promover la sostenibilidad de nuestros pueblos.

Precisamente en esta apuesta por la economía rural también se encuendra el enoturismo, ¿qué peso ocupaba hasta ahora y cómo cree que les afectará la crisis del coronavirus?

Viñedos de la bodega

El enoturismo es un peso muy fuerte en Ribera del Duero, que va creciendo a pasos agigantados con diversas puestas en escena y distintos perfiles de visitantes. Hay público para las grandes bodegas y para un amplio abanico de pequeños productores locales, un variado abanico de experiencias y ofertas turísticas, distintos vinos y productos, marcados por sus terruños, pero amparados dentro de una Denominación de Origen de calidad como es Ribera del Duero. Un motor turístico de primer orden, bueno o eso creíamos, ya que la Covid19 ha parado todo de golpe, aunque  es cuestión de tiempo que todo vuelva a la normalidad, y los visitantes vuelvan a estos parajes para disfrutar de nuestros vinos, gastronomía y cultura.

En estas circunstancias se han inventado el concepto del #enoturismodesalón, ¿en qué consiste y cuáles son las acciones que están llevando a cabo?

El #enoturismodesalón es una iniciativa que pusimos en marcha a raíz del confinamiento, planteándonos que si la gente no puede venir a la bodega, llevaríamos la bodega hasta donde esté la gente, y así para mantener el contacto con nuestros clientes y seguidores de las Redes Sociales, organizando catas en directo, visitas virtuales a la bodega y viñedo y ofreciendo ofertas de nuestros vinos, ya que, aunque estemos confinados, creemos que el vino no debe faltar en ninguna mesa. El programa de actividades lo encontraréis en nuestra web y en las Redes Sociales.

Carmen Fernández
Licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo
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