La especialización sectorial de la consultoría fiscal en bodegas de vino

Carlos Lamoca Pérez

Viernes 22 de Noviembre de 2019

Compártelo

Leído › 2379 veces

Hoy no es infrecuente detectar como determinados contribuyentes demandan expertos en super-especialidades de técnica tributaria, como pueden ser los asuntos de fiscalidad internacional y precios de transferencia, los asuntos sobre delitos fiscales o contables, las operaciones de reestructuración empresarial, la valoración de operaciones vinculadas, SICAV, SOCIMIS, etc.

Recientemente (23 de Octubre de 2019) ha aparecido un reportaje en https://lefebvre.es/noticia/diferenciarse-traves-la-especializacion/ que por su interés para el sector de servicios de asesoría fiscal, recomendamos leer. En este reportaje se hacen algunos comentarios que entendemos resultan de primordial importancia a la hora de aventurar cual puede ser una de las ramas de futuro de los servicios de asesoría fiscal. Y así se dice:

"El sector de los servicios profesionales tiende a polarizarse cada vez más, por una parte servicios estandarizados, por otra parte los especializados. La estandarización requiere de procesos y tecnología, mientras que la especialización requiere un planeamiento estratégico de traje a medida.

La especialización representa pues, una de las estrategias competitivas más válidas en el entorno actual y así lo detecta el estudio del sector legal de Lefebvre. Pero la especialización no proviene solo de la técnica legal, sino también de la sectorial, lo cual supone un conocimiento transversal de un determinado mercado.

La especialización facilita un entendimiento exhaustivo del negocio del cliente, de sus estrategias y de su sector lo que permite ofrecerle soluciones a su medida, productos y servicios especialmente diseñados para sus necesidades y lo más importante, el cliente entiende el valor.

No podemos olvidar que la especialización requiere una reflexión estratégica sobre el mercado para encontrar sectores o nichos que demanden una orientación específica. Ser especialista puede convertirte en exclusivo, lo cual aporta confianza y valor añadido que puede ser reflejado en que el cliente esté dispuesto a pagar más por ese plus.

El marketing y la comunicación también se ven beneficiados de la concreción de una estrategia de diferenciación. Utilizando esta estrategia es más fácil enviar un mensaje claro y coherente a los clientes para que te identifiquen como su firma de referencia tanto en el mundo offline como en el online. Dejas de competir con despachos no diferenciados y apareces en la mente del potencial comprador de servicios jurídicos con tu especialidad y como experto en el sector

La diferenciación es una de las estrategias clave competitivas y uno de los retos más importantes de las firmas en el sector legal."

El fenómeno de la especialización en el ámbito de los servicios de asesoría y consultoría fiscal, ha tiempo que irrumpió en el mercado decidido a abrirse paso con fuerza en un sector de servicios profesionales tan específico dentro del ámbito general de la asistencia económico-jurídica, como es el ámbito tributario. Los despachos de asesoría generalista ven como cada día, necesitan de auténticos expertos en temas no solamente de técnica legal, sino y ésta es la novedad más pujante, en temas de tributación específica de determinados sectores de la actividad económica.

Hoy no es infrecuente detectar como determinados contribuyentes demandan expertos en super-especialidades de técnica tributaria, como pueden ser los asuntos de  fiscalidad internacional y precios de transferencia, los asuntos sobre delitos fiscales o contables, las operaciones de reestructuración empresarial, la valoración de operaciones vinculadas,  SICAV, SOCIMIS, etc..., Todas estas materias es hoy normal que se pongan en manos de auténticos expertos en las mismas, si los servicios de asesoramiento tributario ("de cabecera")  con los que cuenta la empresa, consideran que es esa la vía que conviene abrir en bien del obligado tributario. .

No obstante, no es de la especialización en técnica tributaria, de la que vamos a hablar sino de la especialización tributaria sectorial. De la especialización en el conocimiento de todo el fenómeno  tributario que afecta a un determinado sector económico, como puede ser el sector vitivinícola.

El especialista tributario en el sector de la vitivinícola ha de conocer perfectamente cuales son todos y cada uno de los puntos de riesgo tributario que, la actividad económica de ese sector, genera.  Puntos de riesgo estos que se encuentran incluidos ineluctablemente en soportes documentales diversos bien de naturaleza contable, bien de naturaleza administrativa o bien en documentos de naturaleza puramente mercantil y que solamente, a través del análisis exhaustivo y a la vez selectivo de los mismos, hará aflorar tales puntos de riesgo. Llegados a este punto, resulta claro que solamente  solamente un profundo conocedor de la actividad, un especialista tributario sectorial, podrá realizar de manera satisfactoria tal análisis a fin de emitir un dictamen sobre la situación tributaria de la empresa.

Tal y como se ha dicho, la documentación analizada es exhaustiva. No solo la documentación contable es sometida a examen. Ésta aunque pueda ser irreprochable formalmente, es probable que no guarde coherencia con el resto de la documentación que deba rendir la empresa a las distintas Administraciones o con la que se genere en el ámbito puramente mercantil. .

El especialista tributario en bodegas, conocedor a fondo de cómo se mueven las coordenadas de negocio del sector en que se muestra especializado y en base tal conocimiento, realizará las siguientes tareas:

  • Establecerá el elenco de información que, emitida por la empresa, ha de ser tratada porque pueda tener transcendencia económica y por tanto fiscal
  • Analizará esa información en tiempo real
  • Emite informe, poniendo de manifiesto:
    • Las incoherencias de control interno detectadas
    • Las contingencias tributarias a que dan lugar tales incoherencias
    • Los procedimientos de corrección que deberán llevarse a cabo para subsanar tales incoherencias y contingencias
    • Los procedimientos de formación del personal y medios de control interno, para evitar en el futuro, los defectos de control detectado.

Como se puede apreciar, solamente con expertos conocedores de la actividad económica del sector de bodegas de vino que, a la vez, sean expertos profesionales en técnica tributaria, pueden confeccionar esa especie de "trajes a medida tributarios" que  eviten problemas en el entendimiento que, inevitablemente ha de tenerse con la Administración tributaria.

Quizá sea éste un primer momento en que este tipo de servicios, super-especializados, se deban ofrecer a través de servicios de consultoría puntual, pero no dudemos que, en el futuro, es inevitable que, los sectores más significativos de la economía nacional, comprobada la bondad del servicio de asistencia recibido, demandarán de un servicio más o menos permanente de tales características. Por lo demás, un servicio que, dada la potencia de la información que facilitaría  a la Dirección sobre la gestión interna de la empresa, pueda dotar a tal Dirección  de todos los elementos que requiere el "compliance tributario", de cara a hipotéticas responsabilidades tributarias.

La implantación de la especialización tributaria sectorial, en modo alguno, significa que los servicios de asesoría y gestoría generalista (de "cabecera"), puedan extinguirse. Antes al contrario, es razonable que sigan desarrollando la inestimable e imprescindible labor que ahora desarrollan, si bien cohabitando con las nuevas formas de asistencia super-especializada que se están abriendo paso.

Obviamente, el sector vitivinícola español, sector con una actividad especialísima y cada día más controlada tanto por las Direcciones autonómicas de Agricultura, como por las Administraciones tributarias, es un claro candidato a subirse al tren de los servicios de consultoría y compliance tributario. Lentamente  pero sin pausa, las empresas van conociendo las potentes bondades que estos sistemas de control super-especializado suponen para su gestión interna. Una tendencia que resulta imparable.

CLCR , LAMOCA, RUEDA Y ASOCIADOS SL
(Programa WINESOFT de control integral de Bodegas)

Carlos Lamoca Pérez
Inspector de Hacienda del Estado.
¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 2379 veces

Comenta