La cara y la cruz del vino tinto para los dientes

Jueves 10 de Noviembre de 2016

Leído › 5985 Veces

Esto es lo que tienes que saber si quieres tener unos dientes fuertes y sanos, sin renunciar a una copa de vino tinto cada día

Aunque ejerce una potente acción antimicrobiana en los dientes, el vino tinto puede provocar manchas. Esto es porque el vino tiene en su composición de pigmentos que son altamente perjudiciales para el esmalte dental. Es la cara y la cruz del vino en los dientes.

La cara: El vino previene la caries dental

La caries es una enfermedad infecciosa producida por el estreptococcus mutans, que al transformar los azúcares de los restos de alimento que quedan entre los dientes favorece la aparición de la placa bacteriana, la cual tras reblandecer la capa externa del diente, evoluciona hasta convertirse en caries.

El vino ejerce un efecto protector contra la caries dental. El resveratrol, el alcohol y otras sustancias bactericidas que contiene el vino impiden la formación de la placa bacteriana.

En 1991 un equipo japonés aisló cinco substancias (inhibidoras de nucleotidasa) existentes tanto en la piel, como en las semillas de la variedad de uva "Koshu", las cuales, en las pruebas de laboratorio, mostraron gran capacidad para aniquilar las bacterias causantes de la caries.

En el año 1997 la facultad de odontología de la universidad sueca Karolinska Institutet, realizó un examen detallado de la situación bucal de 19 catadores profesionales de vino, descubrieron que todos ellos estaban 100% exentos de caries.

En 2010 Investigadores italianos de la Universidad de Pavia, en el norte de Italia, demostraron que una copa de vino tinto al día mejora la salud dental protegiendo frente a las caries.

La cruz: Aparición de manchas grises en la dentadura

El vino combate la aparición de caries pero también es uno de los responsables de que aparezcan sombras grisáceas en los dientes. Contiene taninos, y al igual que el café y el té, si se consume cotidianamente, provoca la aparición de manchas grises en la dentadura, las cuales son más difíciles de eliminar que las amarillentas.

Aunque este efecto es efímero (en cuando se lavan los dientes desaparecen los residuos de color), puede causar un efecto antiestético notable mientras lo consumimos.

Trucos para beber vino sin manchar los dientes

Los vinos tintos tienen una acidez que contribuye a la desmineralización de los dientes, aumentando la porosidad y, en consecuencia, facilitando la adhesión de los pigmentos naturales de la bebida (como los taninos) con más facilidad.

Asimismo, el alcohol y la acidez del vino pueden disminuir la cantidad de saliva (hasta un 30%), lo que dificulta el proceso de limpieza natural de la boca y en algunos casos causan sensibilidad dental.

Un buen truco de mantener la boca limpia mientras se consume vino es evitar esta perdida de saliva y desmineralización tomando agua junto con el vino. El agua que se alterna con el vino disminuye la acidez responsable por facilitar la adhesión de la pigmentación en los dientes, también facilita la hidratación de la mucosa de la boca, ayudando en la eliminación de residuos de alimentos.

Otro consejo simple y fácil es mantener siempre una buena higiene oral. Si ya tiene el hábito de cepillarse los dientes tres veces al día y usar hilo dental no hay mucho de qué preocuparse. Cuando los dientes están limpios se quedan con sus superficies lisas, lo que dificulta la adhesión de los pigmentos del vino.

¿Te gustó el artículo? Compartir

Comenta