¿Es sano el vino? Depende de cómo lo bebes

Jueves 25 de Agosto de 2016

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Un nuevo estudio de salud se centra en los hábitos de consumo para tratar de concretar los beneficios del consumo de alcohol

Los efectos del alcohol en la salud humana siempre es un asunto complicado de tratar. Sabemos que el consumo excesivo de alcohol causa graves problemas de salud y que el consumo moderado es beneficioso especialmente en bebidas fermentadas, donde el vino es incuestionablemente la mejor opción para la salud.

Pero, sin dejarnos llevar por la pasión por el vino, es importante destacar que incluso el consumo moderado puede ser difícil de estudiar en un entorno clínico y objetivo.

En el estudio del alcohol en el organismo existen multitud de varibles a analizar que muchas veces causan confusión, como el tipo de bebida, la interrelación con los alimentos, e incluso las influencias culturales y sociales sobre cómo se consume alcohol.

Un nuevo estudio publicado en la revista Food and Function  estudió todas estas variables para comprender mejor cómo los patrones de consumo afectan a la salud humana.

Basándose en sus hallazgos, los autores hacen varias recomendaciones en relación con el consumo de vino y las directrices de salud.

Los autores de la investigación, dirigida por el Dr. Mladen Boban de la Universidad de la Escuela de Medicina de Split en Croacia, destacan la confusión en torno a la salud y el alcohol.

El abuso de alcohol es la tercera causa principal de muerte en la Unión Europea, explica la publicación, sin embargo, el consumo moderado ha demostrado que reduce las tasas de mortalidad.

Cuando la medicina cuestiona al poder

Incluso los gobiernos nacionales parecen estar confundidos sobre cómo aconsejar a sus ciudadanos sobre los hábitos de bebida beneficiosos. A modo de ejemplo, este último año Reino Unido publicó directrices dudosas sobre el consumo de alcohol ya que declaraban que cualquier cantidad de alcohol es insegura. La credibilidad del informe fue cuestionada posteriormente por profesionales de la salud, por imprecisa.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos y el Departamento de últimas directrices dietéticas de Agricultura aconsejan beber con moderación, pero dan poca orientación en cuanto a beber con las comidas o los efectos del consumo excesivo de alcohol.

Algo similar ocurre en España, donde el Ministerio de Agricultura y Alimentación recomienda el consumo moderado de vino, pero sin dar pautas de consumo.

Los investigadores esperan con este estudio que su opinión pueda ayudar a las políticas nacionales sobre el alcohol en el futuro.

El estudio se centra principalmente en los patrones de consumo "con respecto al tipo de bebida, moderado y regular frente a excesivo y ocasione, así como beber con o sin comidas", en lugar de usar unidades de alcohol u otras medidas utilizadas comúnmente en estudios y directrices de salud pública.

El vino es mejor para el organismo si se consume con alimentos saludables

Mejor para el organismo si se consume con alimentos saludables

Los científicos llegaron a la conclusión de que los consumidores moderados de vino tienen una menor tasa de mortalidad que los que optan por consumo regular y moderado de cerveza o licores.

Los científicos también encontraron que los efectos cardioprotectores del vino aumenta cuando se consume con alimentos y éstos son saludables.

Su teoría es que estos beneficios se deben a ciertos compuestos en el vino, como los antioxidantes y polifenoles.

También señalan que el consumo con alimentos reduce el contenido de alcohol en sangre, y proporciona protección para el hígado en el largo plazo.

Factores culturales

El estudio también se centró en gran medida de las distintas influencias culturales globales del consumo de alcohol, especialmente en lo que se refiere a las diferencias nacionales en lo que se define "consumo excesivo de alcohol." Por ejemplo, en muchos países nórdicos y escandinavos, el consumo total del país puede ser bajo, pero no suelen consumir bebidas habitualmente y cuando beben pueden tomar de 7 a 14 tragos de destilados de una sentada.

En contraste, en el sur de Europa consumen más alcohol a nivel país, pero tienden a hacerlo en el transcurso de una semana y con las comidas.

Los autores también reconocieron que en algunos países el consumo excesivo de alcohol se asocia con el comportamiento violento y antisocial que puede conducir a lesiones y muerte. En otros, el consumo excesivo es culturalmente aceptable.

Sabiendo esto, los investigadores recomiendan utilizar el principio de "segmentación de la audiencia" en la ejecución de las campañas de salud pública. Es decir, las directrices no deben ser únicas para todos. En lugar de ello, según el estudio, los profesionales médicos, funcionarios de gobierno, figuras públicas, padres y demás personas que influyan en el consumo de los ciudadanos, deben adaptar sus directrices a los hábitos de consumo de la comunidad. Alguien que consume responsablemente vino puede ser más receptivos a una campaña de salud pública poco estricta destinada a mejorar el bienestar. Un bebedor empedernido de destilados puede necesitar un enfoque más directo, intenso e intervencionista.

En todo caso, el estudio deja claro que la mejor opción siempre será el consumo moderado, preferiblemente de vino, y durante comidas equilibradas.

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