Javier Sanz Viticultor prepara la nueva añada con “vinos diferentes desde las propias cepas”

Susana Formoso

Lunes 08 de Febrero de 2016

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Amplia tradición familiar y duro trabajo respaldan a esta bodega que ha hecho de la viticultura esmerada su principal valor

Javier Sanz Cantalapiedra

Javier Sanz Cantalapiedra tiene muy claro que “una buena uva es imprescindible para conseguir vinos de calidad”. Al actual propietario y gerente de la bodega Javier Sanz Viticultor (D.O. Rueda) lo mueve el objetivo de “ofrecer vinos diferentes, únicos, personales y atractivos desde las propias cepas”. Que la condición de viticultor se haya elevado al propio nombre de la bodega no es casualidad. Enclavada en el municipio de La Seca (Valladolid), desarrolla su actividad en 104 hectáreas de viñedos y todas son propias porque eso le permite controlar todo el proceso de desarrollo de la vid.

Seleccionar siempre el terreno más adecuado para el viñedo, buscar la mejor genética de la planta, y cuidar al detalle todas las tareas de poda, control sanitario y recolección, son las pautas que a lo largo de las cuatro generaciones se han transmitido a los vinos de Javier Sanz, desde que Agustín Nanclares, bisabuelo de Sanz Cantalapiedra, plantó los primeros viñedos. Sin despreciar el trabajo en bodega, Sanz manifiesta que “el mejor vino es el que procede de las mejores uvas y de la menor intervención en el proceso de elaboración” y revela que el consumidor final sabe reconocer que esa gestión directa del viñedo significa calidad.

Nueva añada “potente”

Lo más inmediato en el mercado es, lógicamente, la añada 2015. Sanz Cantalapiedra explica que es “potente en nariz y en boca, muy equilibrada, con vinos de gran intensidad aromática y rasgos muy varietales”. Razona que se ha debido a un ciclo vegetativo estable y con temperaturas altas en las semanas previas a la vendimia, los factores necesarios para “una perfecta maduración fenólica, traducida en vinos sabrosos, con cuerpo y una personalidad aromática muy varietal”, abunda.

La recuperación de la malcorta

Si bien la variedad principal de la bodega es la verdejo, resulta muy significativo en el ideario de la bodega la recuperación de la malcorta, autóctona de la zona de La Seca que fue cayendo en desuso a favor del clon de verdejo porque para los viticultores suponía bajos rendimientos, una maduración lenta que retrasaba toda la vendimia e incluso dificultades para cortarla, con las que se ganó el apelativo.

Sanz Cantalapiedra la conservaba como recuerdo de infancia y se decidió a hacer pruebas. Hace quince años empezó a reproducir la variedad en sus viñedos y en las primeras microvinificaciones apreció “una sopresa muy grata: esta uva presenta una gran personalidad aromática, una mayor acidez natural que le aporta cuerpo y persistencia y una interesante capacidad de guarda”. Al mercado llegó el año pasado, con la marca Vmalcorta, y las 8.000 botellas se agotaron en pocos meses, con gran acogida en la alta restauración, sumilleres y críticos.

Los vinos de Javier Sanz Viticultor

vino javier sanz verdejo

La gama general de Javier Sanz Viticultor, bodega que produce una media de 700.000 botellas anuales, está conformada por cuatro vinos: Javier Sanz Verdejo, Javier Sanz Sauvignon Blanc, Javier Sanz Fermentado en Barrica y Javier Sanz Semidulce. En ellos confluyen la fidelidad al origen con la personalidad del territorio, la tradición y el toque del viticultor. Grandes argumentos con los que defenderse tanto en el mercado nacional, que supone el 70 % de las ventas de la bodega, como en los destinos internacionales, en los que Javier Sanz se posiciona con una presencia cada vez mayor en gran parte de Europa, Estados Unidos, Canadá, América del Sur, Australia, China o Japón.

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