Estrategia de protección de marcas en el sector vinícola

Rodrigo Sammut

Lunes 10 de Marzo de 2014

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En los últimos días, los medios de comunicación se hicieron eco del primer lugar de España como productor de vino. En 2013, la producción alcanzó los 50,5 millones de hectolitros, un 41% más que en 2012, según datos del Ministerio de Agricultura recogidos por el Observatorio Español del Mercado del Vino. España se ha convertido en el primer productor de vino del mundo

Los datos de exportación son positivos igualmente ya que, pese a la corta cosecha de la campaña 2012/2013, hubo récord de exportación en valor. Hasta noviembre de 2013, España había exportado vino por importe de 2.626 millones de euros, lo que supone un aumento del 7,2% en tasa interanual. En cuanto a volumen, y fruto de la corta cosecha de 2012 la caída era de un 12%, que supone una mejora en tasa interanual respecto al retroceso del mes de julio, que fue de un 20%.

Este aumento en volumen de producción de vino supone para los productores buscar nuevos mercados geográficos pero también abrir nuevos mercados con nuevos productos derivados. Una gran cantidad de vino en el mercado puede tener una presión a la baja sobre los precios, por lo que es necesario buscar alternativas para la distribución de este producto. Por ello, cada vez más bodegas diversifican su oferta con productos y servicios derivados del vino.

Tanto la búsqueda de nuevos mercados como la diversificación de la oferta requieren diseñar una nueva estrategia de protección de sus marcas.

Nuevos mercados geográficos

La estrategia de protección internacional de las marcas debe reflejar el "business plan" diseñado en el corto, medio y largo plazo. Esto es de especial importancia porqué el registro de una marca puede ser más o menos largo según cada país. Además, para alcanzar los objetivos establecidos en el plan de negocios seguramente tendrán ocasión de reunirse con posibles distribuidores o socios comerciales. Estos contactos pueden resultar peligrosos en presencia de terceros maliciosos que querrán aprovecharse de su notoriedad y registrar su marca a sus espaldas. Por eso, un registro de marca preventivo es muy aconsejable y permite así evitar gastos importantes en el futuro.

Además, antes de invertir dinero en una solicitud de marca tendremos que determinar las posibilidades de registro en cada uno de los países de interés. Por un lado, se analizan los antecedentes registrales que pudieran impedir la concesión de la marca (evitando así posibles infracciones marcarias y sus consecuentes demandas). Por otro lado, es imprescindible tener en cuenta si la marca deseada no tiene connotaciones negativas en el mercado de destino.

Nuevos productos y servicios

La diversificación de la oferta de productos y servicios de las bodegas influye directamente en la clasificación de las marcas. Cada marca se solicita para los productos y servicios concretos, conformemente a la clasificación de Niza. Históricamente, las marcas de las bodegas de vino se solían clasificar únicamente en clase 33 (bebidas alcohólicas). Sin embargo, con la diversificación de la oferta, podemos añadir la clase 3 (para diferenciar cosméticos para el cuidado de la piel), la clase 41 (para las actividades culturales relacionadas con el vino y las catas), la clase 43 (servicios de hostelería y restauración ofrecidos en los viñedos) y la clase 44 (para los tratamientos de higiene y de belleza para personas, tales como los spas).

Debemos de tener presentes que una vez solicitada la marca, ya no podemos añadir nuevos productos y servicios. Para que nuestra marca contemple los productos y servicios nuevos, tendremos que solicitar una nueva marca, lo que supone un nuevo desembolso monetario. Para evitar esta situación, recomendamos incluir cada uno de los productos y servicios que nuestro plan de negocio contempla.

Boletines de vigilancia

Un pilar fundamental en una estrategia de protección de marcas es su vigilancia. Por ello, cabe la posibilidad de ofrecer diferentes opciones, que van desde la vigilancia local, regional o mundial de nuestras marcas, hasta la vigilancia de nuestra competencia. Este último elemento nos permite entender las estrategias de los competidores.

Este análisis puede obtenerse gracias a los boletines de vigilancia con una información periódica, puntual, esquemática y de rápida lectura sobre las nuevas solicitudes de marcas en su sector del vino.

En Protectia disponemos de unos boletines de vigilancia de marcas de vino totalmente gratuitos para España.

Más información 
Boletines de marcas 

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