La vendimia de Mendoza afronta una caída del 9% y crece la incertidumbre en el sector vitivinícola

El descenso productivo y las dudas sobre precios y stocks agravan la preocupación entre bodegas y productores locales

Lunes 09 de Febrero de 2026

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Argentina’s 2026 Grape Harvest Faces 9% Drop as Industry Grapples With Uncertainty

La vendimia de 2026 en Mendoza se presenta con una reducción estimada del 9% respecto al año anterior, según el pronóstico publicado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Esta previsión genera incertidumbre sobre el comportamiento de los stocks y los precios en un sector que ya venía mostrando señales de debilidad tanto en el mercado interno como en las exportaciones.

Durante 2025, las ventas de vino en el mercado local descendieron un 2,7%, tras una caída del 1,2% en 2024. En cuanto a las exportaciones, el volumen enviado al exterior bajó un 6,8% el año pasado, después de haber registrado un aumento del 5,5% en 2024. Diego Stortini, empresario vitivinícola y vicepresidente por el Oasis Centro de la Federación Económica de Mendoza (FEM), explicó que el pronóstico del INV permite anticipar el volumen disponible, pero no resuelve las dudas sobre las existencias ni sobre la evolución de los precios. Stortini señaló que la demanda sigue siendo la principal incógnita y que la combinación entre volumen cosechado, nivel real de existencias y calidad final de la uva será determinante para el sector.

Fabián Ruggeri, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), indicó que la estimación oficial coincide con la realizada por Fecovita en diciembre, que preveía una reducción entre el 7 y el 8%. Ruggeri añadió que esta semana se conocerá el ajuste final de su propio pronóstico. Por su parte, Matías Manzanares, secretario de la Asociación de Viñateros de Mendoza (AVM), consideró que la merma podría ser mayor debido a daños recientes por granizo ocurridos después del corte del informe oficial al 3 de febrero. Manzanares también remarcó que este año, debido a la desregulación aplicada, el INV no realizará controles de cosecha en bodega, lo que impedirá verificar si las previsiones se cumplen con exactitud.

Mauro Sosa, gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, afirmó que la reducción estimada por el INV puede considerarse un piso mínimo. Según los datos recogidos por su entidad a partir de denuncias por heladas, la baja productiva podría situarse entre el 15 y el 20%. Sosa explicó que su metodología se basa en consultas directas a productores y bodegas, mientras que el organismo nacional utiliza parcelas testigo y otros relevamientos complementarios.

El impacto de las heladas y el granizo ha sido desigual según las zonas y no todas las fincas han sufrido daños con la misma intensidad. Algunas entidades consideran que estos fenómenos han provocado una disminución productiva superior a la estimada oficialmente.

En relación a los stocks, los referentes consultados coinciden en que no se prevé un exceso importante pese a la caída en ventas. Ruggeri explicó que si se destina un porcentaje adecuado a mosto, teniendo en cuenta la menor cosecha, apenas se sumará stock al existente. Manzanares advirtió que San Juan prevé un aumento del 3% respecto a 2025 —el año más bajo para esa provincia en una década— pero esto no tendrá un efecto marcado sobre Mendoza. Sosa detalló que al 1 de junio se proyectan existencias equivalentes a 6,5 meses de despacho, una cifra considerada manejable. De los 13,5 millones de quintales estimados por el INV para este año, una parte irá destinada naturalmente a mosto. Así, aunque la reducción sea solo del 9%, las existencias quedarían cerca del punto de equilibrio.

Sobre los precios, persisten dudas importantes. Manzanares señaló que se están negociando valores para la uva similares a los del año pasado y que el vino mantiene precios iguales o incluso inferiores a los registrados en 2024. Esta situación complica al sector productor. Gustavo Fernández, ministro de Producción de San Juan, informó recientemente que los elaboradores de mosto ofrecen $210 por kilo de uva —el mismo valor pagado en 2025— pero convertido a dólares representa solo 14 centavos frente a los 20 centavos del año anterior. Fernández opinó que la industria del mosto debería pagar al menos $260 por kilo para evitar aprovecharse de los bajos valores actuales.

Por otro lado, los gobiernos provinciales trabajan en un proyecto legislativo para incentivar el uso de jugos de frutas como endulzantes en bebidas. El objetivo es favorecer la diversificación productiva y permitir a los productores primarios mantener o incluso aumentar sus niveles productivos ante un escenario incierto tanto para ventas internas como externas.

El INV ha anunciado también un aumento del fondo destinado a créditos para cosecha y acarreo este año con el fin de apoyar al sector ante las dificultades previstas. Las próximas semanas serán clave para conocer datos definitivos sobre producción y ajustar estrategias comerciales según evolucione la demanda y se confirmen o no las previsiones iniciales sobre volúmenes y calidad.

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