Viernes 29 de Mayo de 2026
Madrid acogió este miércoles 27 de mayo una jornada formativa dedicada a los Vinos de Pago Certificados, organizada por la Asociación de Sumilleres Profesionales de Madrid y la Escuela Española de Cata. La sesión reunió a cerca de una treintena de sumilleres y profesionales del sector interesados en esta categoría del vino español, considerada una de las más exclusivas del panorama vitivinícola nacional.
La actividad se celebró en la sede de la Escuela Española de Cata y contó con la participación de representantes de la Unión de Vinos de Pago Certificados, que expusieron el trabajo de la entidad en la promoción de la cultura del vino de alta calidad, el impulso de prácticas sostenibles y la apuesta por la innovación en las bodegas asociadas. También defendieron la singularidad de los Vinos de Pago frente a otras categorías tradicionales y su reconocimiento en el mercado nacional e internacional.
Durante su intervención, José Antonio Turrado, representante de la UVPC, explicó que la organización trabaja para reforzar la identidad de los pagos certificados como máxima expresión del terroir español. Según señaló, el objetivo pasa por fomentar la colaboración entre bodegas e impulsar la investigación, la innovación y la sostenibilidad tanto en el viñedo como en los procesos de elaboración. “El objetivo es consolidar un modelo vitivinícola basado en la excelencia, la trazabilidad y el respeto al origen”, afirmó.
Carmen Garrobo, presidenta de la Asociación de Sumilleres Profesionales de Madrid, subrayó la utilidad de este tipo de encuentros para la formación especializada del sector. En su intervención, señaló que los Vinos de Pago representan la máxima expresión de identidad y origen en el vino español, y que conocerlos en profundidad permite a los sumilleres trasladar al consumidor el valor del terroir, la autenticidad y el trabajo que hay detrás de cada botella.
La jornada contó también con la presencia de los alumnos del 66º Curso Internacional de Sommelier Profesional, que pudieron acercarse a esta categoría vinícola de la mano de elaboradores y representantes de las bodegas participantes. La sesión sirvió para poner en contacto a futuros sumilleres con proyectos que trabajan desde la viña y la bodega con una misma idea de calidad y origen.
La cata recorrió distintos territorios y estilos representados por las DOP Dehesa Peñalba, DOP Pago de Los Balagueses, DOP Pago de La Jaraba y DOP Vera de Estenas. La selección mostró la diversidad de los vinos de pago certificados y permitió comparar perfiles muy distintos dentro de una misma categoría.
Entre los vinos catados figuró VIZAR 2020 Vino de Pago, de Bodegas y Viñedos VIZAR, elaborado con tempranillo y syrah. Se presentó como un tinto elegante y estructurado, con buena intensidad aromática, notas de fruta negra madura, especias y ligeros tostados de crianza. En boca mostró equilibrio, taninos redondos y final persistente. También se sirvió VIZAR Selección Especial 2022, un syrah monovarietal descrito como moderno y expresivo, con aromas de frutos del bosque, pimienta negra y recuerdos balsámicos, además de buena concentración y textura sedosa.
Por parte de la DOP Pago de Los Balagueses, de Rodolfo Valiente Viticultor, se cató Pago de Los Balagueses 2025, un chardonnay fresco y elegante, con perfil cítrico y tropical, notas florales, buena acidez y boca cremosa y equilibrada. Junto a él se presentó Pago de Los Balagueses 2022, elaborado con garnacha tintorera, un tinto mediterráneo de gran intensidad colorante y aromas de fruta negra madura, regaliz y especias, con una boca amplia y estructurada.
La DOP Pago de La Jaraba estuvo representada por Pago de La Jaraba 2025, un sauvignon blanc aromático y fresco, con predominio de notas de hierba fresca y cítricos. La cata también incluyó Pago de La Jaraba 2022, un coupage de tempranillo, cabernet sauvignon y merlot descrito como equilibrado y complejo, con fruta madura, notas de cacao y especias suaves, además de una crianza integrada.
En el caso de la DOP Vera de Estenas, se sirvió Vera de Estenas Viña Lidón 2025, un chardonnay fino y elegante, con aromas de fruta blanca, cítricos y ligeros recuerdos de vainilla y mantequilla, amplio y equilibrado en boca. También se presentó Martínez Bermell 2024, un merlot suave y expresivo, con notas de ciruela y cereza madura, taninos amables y un perfil fresco y accesible.
La jornada contó además con la participación de los elaboradores Rodolfo Valiente, de Pago Los Balagueses; Ernesto Tébar, de Pago de La Jaraba; Emmanuel Ivars, de Bodegas Vizar; y Bruno Martínez, de Vera de Estenas. Su presencia permitió profundizar en la identidad de cada proyecto vitivinícola y en el trabajo que hay detrás de cada una de estas bodegas.
Los organizadores situaron a los pagos certificados como la máxima expresión del terroir español y como un referente del nivel cualitativo alcanzado por las bodegas integradas en la Unión de Vinos de Pago Certificados, en una sesión que combinó formación, cata y contacto directo entre profesionales del vino.