El vino italiano frena su crecimiento tras años de récord y afronta un 2026 con preocupación

Viernes 27 de Febrero de 2026

Las bodegas confían en la calidad y la marca para resistir la caída del consumo

El sector del vino italiano ha cerrado el año 2025 en una situación complicada, según los datos recogidos por un reciente sondeo de WineNews. Más de la mitad de las bodegas italianas han conseguido mantener sus cuentas en equilibrio respecto a 2024, un año que fue récord en exportaciones con 8.100 millones de euros. Sin embargo, más del 40% de las empresas han registrado una bajada en su facturación, aunque la mayoría de estos descensos se sitúan entre el 1% y el 5%.

El estudio, realizado entre 25 empresas relevantes del sector que suman más de 2.500 millones de euros en facturación (lo que representa más del 17% del total nacional), muestra una realidad diversa. El grupo incluye desde pequeñas bodegas con renombre hasta grandes grupos empresariales y cooperativas que han apostado por la calidad y la creación de marcas reconocidas.

En términos generales, el 53% de las empresas cerró el ejercicio en equilibrio, mientras que la mayoría del resto sufrió caídas moderadas. Solo unos pocos casos han logrado crecimientos, siempre dentro de márgenes muy ajustados. El inicio de 2026 presenta algunas señales de optimismo: el 70% de las empresas espera estabilidad o una ligera recuperación respecto a 2025, aunque un 30% prevé nuevas caídas, también leves.

Al analizar los mercados internos y externos, se observan diferencias. En Italia, el 58% de las bodegas encuestadas señala estabilidad en sus resultados, mientras que un 26% informa descensos y solo un 16% indica crecimiento, casi siempre entre uno y tres puntos porcentuales. En el mercado internacional la situación es más variada: el 42% habla de estabilidad, el 37% ha sufrido bajadas (entre el -3% y el -15%) y solo un 21% ha conseguido aumentar sus exportaciones (entre el +1% y el +3%).

Los datos oficiales refuerzan esta visión. Según Circana, la distribución nacional registró una caída del -0,5% en valor y del -3,1% en volumen durante 2025. Por su parte, los datos provisionales del Istat sobre exportaciones hasta noviembre muestran un descenso del -3,6% en valor y del -2% en volumen respecto a 2024.

De cara a este año recién iniciado, las empresas se encuentran ante un escenario incierto marcado por factores como los aranceles en Estados Unidos (un mercado clave), la tendencia hacia productos más saludables, el cambio climático, el aumento de costes y nuevas normativas. Todo ello repercute en una reducción del consumo y obliga a las bodegas a buscar soluciones para no perder cuota de mercado.

En este sentido, la mayoría mantendrá sus inversiones en comunicación y marketing. El 79% planea conservar el mismo presupuesto que en 2025 para estas áreas; solo una minoría prevé aumentos o recortes importantes (estos últimos entre el -5% y el -20%). En cuanto al apoyo comercial, ninguna empresa tiene previsto reducir recursos y un 37% incluso aumentará su inversión (de media alrededor del +5%, con algunos casos llegando al +10%).

El análisis también recoge la opinión sobre los vinos sin alcohol o con bajo contenido alcohólico. Solo un 26% de las empresas ya invierte o planea invertir en este segmento; para el resto no es una prioridad actualmente.

El sector afronta esta etapa tras varios años consecutivos de crecimiento importante, incluidos ejercicios con subidas de dos dígitos. Muchos empresarios consideran que era inevitable una ralentización después del impulso vivido tras la pandemia y los buenos resultados obtenidos hasta ahora.

La industria italiana del vino es consciente de las dificultades actuales pero mantiene su apuesta por la calidad y la presencia internacional. Las bodegas confían en su historia y reputación para superar este periodo complicado y seguir siendo referentes tanto dentro como fuera del país.