El 91% del sector vitivinícola ve el etiquetado como principal barrera para el comercio internacional del vino

Martes 24 de Febrero de 2026

Las bodegas denuncian ante la OMC que las trabas regulatorias y la falta de protección geográfica frenan sus exportaciones

Representantes de la Wine Origins Alliance (WOA) se reunieron en Ginebra, Suiza, el 12 y 13 de febrero para mantener encuentros con altos cargos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El objetivo principal fue trasladar las preocupaciones del sector vitivinícola sobre los obstáculos que afectan al comercio internacional del vino. La delegación estuvo formada por miembros de cinco países y tres continentes, quienes expusieron la situación de las micro, pequeñas y medianas empresas que representan la mayoría del sector.

Durante las jornadas, los miembros de la WOA abordaron cuestiones como la protección insuficiente de los nombres geográficos de los vinos y los aranceles impuestos al vino en el marco de disputas comerciales ajenas al sector. También se trataron temas relacionados con derechos de propiedad intelectual, agricultura, medio ambiente y formas de colaboración entre regiones vinícolas y la OMC para reducir barreras comerciales.

Charles Goemaere, director general del Comité Interprofesional del Vino de Champagne y cofundador de la WOA, explicó que el sector vitivinícola comparte intereses comunes en el comercio internacional. Agradeció a los responsables de la OMC por escuchar las inquietudes y puntos de vista de las empresas más pequeñas del sector.

La Wine Origins Alliance se fundó en 2005 como una plataforma común para defender los intereses del sector ante organismos internacionales. Actualmente agrupa a 36 organizaciones procedentes de 11 países en Asia, Europa, América del Norte, América del Sur y Oceanía. Este mes se han incorporado Ontario (Canadá) y Mendoza (Argentina) como nuevos miembros. En conjunto, la alianza representa a más de 100.000 bodegas y viticultores que generan más de 1,2 millones de empleos y exportaciones superiores a 8.000 millones de dólares.

El jueves 12 de febrero, los representantes mantuvieron reuniones con responsables como Jean-Marie Paugam, subdirector general de la OMC; Alfredo Suescum, embajador de Panamá y presidente del Consejo Especial sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC); Matthew Wilson, embajador de Barbados y presidente del Grupo Informal sobre MIPYMES; Maria Cosme, presidenta del Comité sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias; y Bernard Kuiten, director de Relaciones Externas. En estos encuentros se pusieron sobre la mesa las dificultades que suponen para las pequeñas empresas medidas no arancelarias como los requisitos complejos de etiquetado o la falta de protección efectiva para los nombres geográficos.

Por su parte, los responsables de la OMC ofrecieron información sobre el estado actual del comercio internacional y explicaron cómo puede el sector vitivinícola participar en los procesos multilaterales para mejorar sus condiciones comerciales.

El viernes 13 de febrero tuvo lugar una sesión técnica con Beatriz Stevens, presidenta del Comité sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC), y Mateo Ferrero, consejero del mismo comité. El objetivo fue explicar a los miembros de la WOA cómo funcionan los mecanismos internos para hacer cumplir las normas comerciales y cómo pueden las regiones vinícolas mantenerse informadas sobre posibles cambios regulatorios.

Además, se celebró una reunión informal entre miembros de la WOA y representantes comerciales tanto de la Unión Europea como de Estados Unidos ante la OMC. Jacques-Olivier Pesme, director ejecutivo de la Wine Origins Alliance, señaló que el diálogo constante con organismos internacionales es fundamental para eliminar barreras que afectan al sector. Subrayó que una mejor comprensión por parte de las autoridades facilita soluciones más eficaces para productores y comerciantes.

La semana pasada, la WOA publicó también una encuesta internacional sobre el impacto que tienen las medidas no arancelarias en el comercio mundial del vino. Según este estudio, existen actualmente más de 3.500 medidas regulatorias que afectan al sector en todo el mundo. Los costes asociados alcanzan varios cientos de millones de dólares estadounidenses. El informe revela que un 91% considera que los requisitos actuales en materia de etiquetado suponen una carga importante para las bodegas en diferentes países. Además, un 72% señala la falta de protección efectiva para los nombres geográficos como otro obstáculo relevante. Los encuestados también informaron sobre caídas importantes en las exportaciones e incluso pérdida total de mercados debido a estas barreras regulatorias.

La Wine Origins Alliance ha anunciado su intención de continuar trabajando junto a organismos internacionales para buscar soluciones que permitan un comercio más fluido y justo para todos los actores implicados en el sector vitivinícola mundial.