Viernes 28 de Noviembre de 2025
La Denominación de Origen Protegida Calatayud ha celebrado este jueves la primera edición de Calaterra, un encuentro profesional que busca poner en valor la singularidad de los suelos de la zona como elemento diferenciador de sus vinos. El evento, organizado con el apoyo de la Diputación Provincial de Zaragoza, ha reunido en Calatayud a expertos en geología, viticultura y gastronomía para analizar cómo las características del terreno influyen en la calidad y personalidad de los vinos producidos bajo esta denominación.
Durante la jornada, el Master of Wine aragonés Fernando Mora ha señalado que en la DOP Calatayud se encuentran algunos de los mejores viñedos de garnacha del mundo. Mora ha explicado que este encuentro marca el inicio de un estudio que permitirá identificar y clasificar las parcelas y viñedos que mejor representan las características propias del territorio. Según el secretario de la DOP Calatayud, Javier Lázaro, el objetivo es seleccionar aquellos suelos que expresan con mayor fidelidad el origen y autenticidad del terroir local.
El programa ha comenzado con una visita a viñedos situados en los alrededores de Munébrega, Acered, Atea y Morata de Jalón. En este recorrido, la investigadora Ruth Soto, doctora en Ciencias Geológicas e integrante del IGME-CSIC, ha explicado que la comarca cuenta con una geodiversidad muy alta. Soto ha recordado que los suelos más antiguos de Aragón se encuentran precisamente en esta zona, con más de 500 millones de años. Ha subrayado que factores como la altitud —que oscila entre los 650 y los 1.100 metros—, el tipo de roca madre y la orientación respecto al sol generan diferentes microclimas dentro de la denominación, lo que repercute directamente en las características finales del vino.
Tras la parte práctica sobre el terreno, Calaterra ha continuado con una sesión técnica en el Aula San Benito de Calatayud. Han asistido autoridades como María Naranjo, directora de Industria Alimentaria del ICEX España Exportación e Inversiones; Amparo Cuéllar, directora general de Innovación y Promoción Alimentaria; y José Manuel Aranda Lassa, alcalde de Calatayud. La geóloga francesa Françoise Vannier ha intervenido para explicar qué es el terruño vitícola y cómo influyen factores como el paisaje, la pendiente o el clima en la definición del terroir. Vannier ha puesto en valor el uso de modelos digitales para clasificar las orientaciones y características específicas de cada parcela.
Fernando Mora ha desarrollado una ponencia teórica y práctica centrada en cómo los diferentes tipos de suelo influyen en el perfil sensorial del vino. Durante una cata guiada, se han probado vinos procedentes de suelos calcáreos, pizarras y cuarcitas. Mora ha explicado que estos matices ayudan a las bodegas a comprender mejor por qué sus vinos presentan ciertas cualidades y les ofrecen herramientas para elaborar productos que reflejen con mayor precisión su origen.
El evento ha finalizado con un showcooking a cargo del chef Eduardo Salanova, del restaurante Canfranc Express. Salanova ha preparado dos platos inspirados en los suelos de la DOP Calatayud: Borraja marina maridada con Baltasar El Oráculo Macabeo y Agnei ibérico con cacao, hongos y tubérculos acompañado por Marco Valerio.
La DOP Calatayud fue reconocida oficialmente en 1989 y abarca más de 3.600 hectáreas repartidas entre 46 municipios zaragozanos. Sus viñedos se sitúan entre los más altos y antiguos de Aragón, con referencias históricas al cultivo desde el siglo II a.C. La variedad Garnacha representa cerca del 70% de su producción total. La combinación entre tradición vitícola e innovación técnica ha permitido a esta denominación consolidarse como referente nacional e internacional en la elaboración de vinos que reflejan fielmente las particularidades del territorio donde nacen.