Jueves 27 de Noviembre de 2025

El consumo de vino rosado ha experimentado cambios importantes en los últimos años. Según el informe del Observatorio Mundial de los Vinos Rosados, elaborado por France Agrimer junto al Consorcio Interprofesional de los Vinos de Provenza, el mercado mundial de rosados alcanzó en 2023 un volumen de 18,5 millones de hectolitros. Esta cifra representa aproximadamente el 10% del consumo total de vino en el mundo. Aunque supone un ligero descenso respecto a los máximos registrados en 2019, el segmento de los rosados ha mostrado una mayor resistencia que los vinos tranquilos tradicionales, con una reducción media anual del 1,7%, frente al 3,8% de caída en los vinos blancos y tintos.
Francia ocupa la primera posición en consumo mundial de vino rosado, con 5,8 millones de hectolitros consumidos en 2023. Le siguen Alemania, con 2,1 millones, y Estados Unidos, con 1,9 millones. Italia se sitúa en cuarto lugar, con cerca de 1,1 millones de hectolitros consumidos durante el pasado año. El Reino Unido figura justo detrás de Italia. Estos datos muestran que Francia mantiene una posición dominante en este segmento, aunque su cuota ha descendido ligeramente en los últimos quince años.
Los expertos explican que la capacidad del vino rosado para adaptarse a las nuevas preferencias del consumidor es una de las razones principales de su buena evolución. Los rosados suelen ser más ligeros y versátiles que otros tipos de vino y presentan una graduación alcohólica más baja. Esto les permite atraer a un público joven y a consumidores que buscan moderación sin renunciar al sabor ni a la calidad.
En Italia, los consorcios vitivinícolas están adaptando sus estrategias para responder a esta tendencia. El Consorcio del vino Chianti DOCG ha presentado recientemente al Ministerio de Agricultura una modificación histórica en su reglamento para incluir la tipología Chianti rosato. Se estima que podrían producirse hasta 10 millones de botellas ya desde la cosecha de 2025. Por su parte, el Primitivo di Manduria está ultimando el lanzamiento de un rosado con denominación DOC. Novella Pastorelli, presidenta del consorcio correspondiente, explica que esta decisión busca consolidar la presencia del Primitivo tanto en el mercado nacional como internacional y ampliar las ocasiones de consumo.
El Cerasuolo d’Abruzzo es otro ejemplo relevante dentro del panorama italiano. Con una producción cercana a los 9 millones de botellas anuales, el Consorcio Vini d’Abruzzo ha definido un rango cromático específico para este vino entre el rojo cereza y el rubí claro. El reglamento se actualizará para garantizar estándares uniformes y permitir versiones más claras bajo las etiquetas Abruzzo DOC rosato o IGT Terre d’Abruzzo rosato a partir de la vendimia 2026.
La tendencia hacia los vinos rosados también se observa en los espumosos italianos. La DOC Prosecco ya produce alrededor de 20 millones de botellas de Prosecco rosé, lo que supone un 8% del total elaborado bajo esta denominación. La DOC delle Venezie permite desde 2021 la producción de Pinot Grigio rosé/ramato y la DOC Garda ha presentado recientemente su versión Pinot Grigio ramato rosato. El Asti rosé DOCG está pendiente aún de la aprobación definitiva del reglamento y prevé salir al mercado próximamente con un producto basado en un ensamblaje moscato-brachetto.
A nivel internacional se observa una redistribución progresiva del consumo. Francia, Alemania y Estados Unidos han visto reducirse su cuota conjunta desde el 58% hace quince años hasta el 53% en 2023. En cambio, aumentan los consumos en Europa central y oriental y en Oceanía. Canadá y España también muestran datos positivos.
En cuanto al comercio internacional, aproximadamente la mitad del vino rosado consumido cruza al menos una frontera antes de llegar al consumidor final. En 2023 se importaron unos 9,5 millones de hectolitros, lo que representa el 10,7% del total mundial importado de vinos tranquilos y generó un volumen económico estimado en 2.200 millones de euros. Francia lidera las exportaciones por volumen pero con precios bajos debido a la venta frecuente a granel; Estados Unidos y Canadá registran los precios más altos por litro importado; mientras que Reino Unido encabeza la clasificación por valor económico con un 17% del total.
La exportación mundial alcanzó los 10,8 millones de hectolitros por valor aproximado de 2.500 millones de euros. España lidera las exportaciones por volumen seguida por Francia e Italia, que mantiene una evolución positiva pese a las dificultades generales del sector vinícola internacional. Un dato relevante es el cambio experimentado por Estados Unidos: ha pasado a ser importador neto tras años como exportador, lo que indica una demanda interna superior a su capacidad productiva actual.
Italia se encuentra así entre los principales países consumidores y exportadores mundiales de vino rosado y continúa adaptando su oferta para responder tanto a las tendencias nacionales como internacionales dentro del sector vitivinícola.