Finca La Emperatriz refuerza su apuesta por el enoturismo en Rioja Alta

La propiedad de Baños de Rioja amplía sus experiencias con visitas entre viñedos, gastronomía riojana, catas al aire libre y alojamiento

Viernes 24 de Julio de 2026

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Finca La Emperatriz ha reforzado su propuesta de enoturismo en Baños de Rioja, en el corazón de Rioja Alta, con una oferta centrada en visitas entre viñedos, gastronomía tradicional riojana, catas al aire libre y alojamiento en la propia finca. La propiedad, vinculada en su día a Eugenia de Montijo, última emperatriz de Francia, busca ofrecer una experiencia más ligada al territorio y al paisaje.

Desde la bodega recuerdan que la familia Hernáiz recuperó la finca en 1996 y abrió sus puertas a los visitantes en 2016. A partir de esa base, la empresa ha desarrollado una oferta pensada para conocer la finca desde dentro, con un formato más próximo y centrado en el viñedo como eje de la visita.

Una de las propuestas principales es la visita guiada con almuerzo tradicional riojano. El recorrido arranca en el viñedo, con un paseo a pie entre cepas para mostrar la singularidad histórica de la finca y explicar cómo el viñedo marca el perfil de sus vinos. La experiencia continúa en la mesa con platos de tradición riojana elaborados con producto local y de temporada, concebidos para acompañar los vinos de la casa.

La finca también ha puesto el foco en las catas en el jardín, un espacio rodeado de viñedo que la bodega presenta como uno de los rincones centrales de su oferta. En ese entorno se sirven distintas referencias de la bodega junto a una selección gastronómica, en un formato al aire libre y sin prisas. Ese jardín ha sido reconocido con un Solete de la Guía Repsol, según informa la propia empresa.

Para quienes quieren prolongar la estancia, Finca La Emperatriz ofrece alojamiento en villas instaladas en antiguas casas de trabajadores restauradas. La bodega señala que estos espacios están situados a pie de viñedo y cuentan con vistas a las sierras de Cantabria y la Demanda. La propuesta combina arquitectura tradicional riojana y equipamiento actual, con terrazas y jardines privados orientados a una estancia tranquila en plena finca.

La ubicación es otro de los argumentos de la propiedad. Según detallan desde Finca La Emperatriz, la finca se encuentra a 30 minutos de Logroño, a 20 de Ezcaray, a 10 de Haro y a una hora de Bilbao y Burgos. Esa cercanía permite plantear tanto visitas de un día como estancias más largas vinculadas al vino, la gastronomía y el paisaje de Rioja Alta.

Con esta oferta, la finca consolida una línea de trabajo basada en abrir al visitante no solo la bodega, sino también el entorno en el que nacen sus vinos. El recorrido por el viñedo, la cocina de raíz riojana, las catas exteriores y la posibilidad de dormir entre viñas forman parte de una propuesta con la que la propiedad quiere afianzar su posición dentro del enoturismo de la zona.

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