El vino de Piceno exige medidas urgentes para vaciar bodegas antes de la vendimia

El sector pide destilación de apoyo y frenar nuevas plantaciones para evitar más presión sobre la uva

Miércoles 22 de Julio de 2026

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El sector del vino en Piceno ha pedido a la Región de Las Marcas medidas urgentes para reducir las existencias acumuladas en bodega antes de la próxima vendimia. El Consorzio di Tutela Vini Piceni y Vinea trasladaron esa petición en una reunión celebrada este martes, 21 de julio, en la Enoteca regional de Offida con el vicepresidente regional y consejero de Agricultura, Enrico Rossi.

En el encuentro, ambas entidades presentaron una posición común sobre la situación del mercado. Sobre la mesa estuvieron la destilación de apoyo, las autorizaciones para nuevas plantaciones, la promoción comercial, el relevo generacional y la protección de la renta agraria. El objetivo, según plantearon sus representantes, es aliviar la presión inmediata sobre las bodegas y preparar una planificación a más largo plazo que permita recuperar ventas sin dañar el patrimonio productivo y ambiental del territorio.

La preocupación principal son los volúmenes de vino que siguen sin salida comercial. La relación expuesta por Elso Pica, de la secretaría del consorcio, se elaboró con datos de Valoritalia y refleja cantidades todavía elevadas en bodega, sin diferencias relevantes entre vinos blancos y tintos ni entre las distintas denominaciones protegidas.

Productores y responsables del sector advirtieron de que esas existencias pueden afectar al precio de la uva en la próxima campaña. Si una parte amplia del vino de campañas anteriores sigue almacenada, el mercado puede recibir más presión y reducir la capacidad de las empresas para comprar y transformar uva en vendimia. Esa situación también importa al conjunto del negocio de bebidas, porque un exceso de stock puede presionar los precios y acelerar decisiones regulatorias sobre destilación o nuevas plantaciones que afectan al equilibrio del mercado.

El presidente de Vinea, Pompilio D’Angelo, reconoció que el momento no es favorable y señaló que la reunión da continuidad a la ronda de contactos iniciada tras el congreso dedicado al nuevo paquete europeo sobre el vino. A su juicio, se trata de un asunto que afecta a una actividad básica para Piceno por su peso en el empleo y por su relación con la restauración, la acogida, el comercio y el turismo del interior.

Entre las propuestas planteadas por Vinea figura suspender durante algunos años las autorizaciones para nuevos viñedos, con revisiones periódicas de la situación. D’Angelo defendió esa opción para evitar un aumento adicional de producción mientras el mercado aún debe absorber los excedentes actuales. La organización plantea, no obstante, una posible excepción para jóvenes agricultores con el fin de no frenar el relevo generacional.

Vinea pidió además prudencia ante una posible eliminación de viñedo. La entidad considera que arrancar cepas tendría efectos económicos, ambientales y paisajísticos en una zona donde la viticultura mantiene actividad agraria en muchas colinas y forma parte del atractivo local. Por eso propone ampliar los plazos para una eventual replantación y evitar la pérdida definitiva del potencial productivo. En todo caso, cualquier cambio en autorizaciones depende del marco nacional y europeo y exigiría coordinación entre la región, el ministerio y otras administraciones territoriales.

Otro de los puntos centrales fue la destilación de apoyo como herramienta técnica para retirar parte del vino del mercado y destinarlo a usos distintos del alimentario. Los presidentes de Vinea y del Consorzio Vini Piceni consideran necesario que esa medida incluya también a los vinos con denominación. A su entender, actuar sobre los excedentes ayudaría a frenar movimientos especulativos y a evitar que el parón comercial termine rebajando el valor de la uva.

Ese debate se suma a otras herramientas de gestión de crisis que están presentes en las conversaciones sobre el nuevo marco europeo del vino, entre ellas la vendimia en verde y una eventual reducción de superficie plantada.

El presidente del Consorzio Vini Piceni, Simone Capecci, reclamó además reforzar la promoción tanto en países de la Unión Europea como en mercados extracomunitarios. La petición dirigida a la Región pasa por estudiar un aumento del porcentaje de ayuda destinado a esas acciones. Capecci sostuvo que abrir salidas comerciales en destinos menos habituales puede reducir la dependencia de los mercados tradicionales.

Durante la reunión también apareció el asunto de los vinos desalcoholizados, vistos por los representantes del sector como una vía comercial adicional para llegar a nuevos consumidores sin sustituir al vino tradicional. Junto a ello, consorcio y Vinea pidieron mantener los instrumentos de apoyo a la agricultura ecológica, muy implantada en Piceno, y políticas que ayuden a las empresas ante los efectos del cambio climático.

Capecci añadió que invertir en las denominaciones supone también apoyar a las comunidades donde se produce el vino. En esa idea incluyó cuestiones como la red viaria local, el cuidado del paisaje y la protección ambiental.

Rossi escuchó las peticiones trasladadas por viticultores y organizaciones del sector y se comprometió a estudiar una aplicación rápida de las medidas que sean posibles. Algunas decisiones, sobre todo las que dependen del Ministerio de Agricultura, deberán acordarse con otras regiones italianas, que por ahora no mantienen una posición común sobre la destilación de apoyo.

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