Finca La Emperatriz refuerza su apuesta por el enoturismo en Rioja Alta

La propiedad de Baños de Rioja amplía sus experiencias entre viñedos, gastronomía riojana, catas al aire libre y alojamiento

Lunes 29 de Junio de 2026

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Finca La Emperatriz, en Baños de Rioja, ha reforzado su propuesta de enoturismo con una oferta centrada en visitas entre viñedos, gastronomía tradicional riojana, catas al aire libre y alojamiento dentro de la propia propiedad. La finca, vinculada en su día a Eugenia de Montijo, última emperatriz de Francia, busca consolidar una forma de visita más ligada al paisaje y a la estancia pausada en el entorno de Rioja Alta.

La familia Hernáiz recuperó la propiedad en 1996 y abrió sus puertas a los visitantes en 2016. Desde entonces, la bodega ha orientado su actividad enoturística a experiencias pensadas para recorrer la finca desde dentro y poner el foco en el viñedo como eje de la visita.

Una de las propuestas principales es la visita guiada con almuerzo tradicional riojano. El recorrido incluye un paseo a pie entre cepas para conocer la singularidad de la finca histórica y entender, según trasladan desde la propiedad, cómo el viñedo marca el perfil de sus vinos. La experiencia continúa con una oferta gastronómica basada en platos de tradición riojana elaborados con producto local y de temporada.

La bodega plantea así una visita que une paisaje, vino y cocina en un mismo recorrido. El objetivo, según explican desde Finca La Emperatriz, es ofrecer una relación más directa con el territorio y con el ritmo propio de la finca.

Otro de los espacios centrales de la propuesta es el jardín, rodeado de viñedo y destinado a las catas al aire libre. En este entorno se presentan distintas referencias de la bodega acompañadas de una selección gastronómica. La finca señala que este formato busca una degustación más relajada, en un espacio abierto y vinculado al paisaje que rodea la propiedad.

Ese jardín ha sido reconocido con un Solete de la Guía Repsol, una distinción que la bodega sitúa entre los elementos que han reforzado el atractivo de este rincón para los visitantes que buscan una experiencia distinta dentro de la oferta enoturística de la zona.

La propuesta se completa con la posibilidad de alojarse en las villas de la finca, antiguas casas de trabajadores restauradas para uso turístico. Están situadas a pie de viñedo y cuentan con vistas a las sierras de Cantabria y la Demanda. Según informa la propiedad, estos alojamientos combinan la arquitectura tradicional riojana con equipamientos actuales.

Las villas disponen de terrazas y jardines privados, desde los que se puede contemplar el viñedo y el entorno de la finca. La estancia está planteada para quienes quieren prolongar la visita más allá de una jornada y mantener el contacto con el paisaje desde el propio alojamiento.

Finca La Emperatriz subraya además su ubicación como uno de los puntos fuertes de la experiencia. La propiedad se encuentra a 30 minutos de Logroño, a 20 de Ezcaray, a 10 de Haro y a una hora de Bilbao y Burgos, lo que facilita tanto las visitas de un día como las estancias más largas.

Con esta oferta, la finca refuerza una línea de trabajo basada en el viñedo, la gastronomía local y el alojamiento integrado en la propiedad. La bodega plantea el conjunto como una forma de conocer Rioja Alta desde una finca histórica que ha ido ampliando sus servicios para el visitante durante la última década.

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