Viernes 26 de Junio de 2026
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Las exportaciones españolas de vino han iniciado 2026 con una contracción acusada, tanto en facturación como en volumen, que prolonga la pérdida de actividad observada durante los últimos meses. Entre enero y abril, España vendió en el exterior vino por valor de 858 millones de euros, un 8,3% menos que en el mismo periodo de 2025, mientras que el volumen exportado retrocedió un 18,1%, hasta rozar los 548 millones de litros. La diferencia equivale a 77,3 millones de euros y 121 millones de litros menos en apenas cuatro meses, según los datos de la Agencia Estatal de Administración Tributaria analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España.
El deterioro también se aprecia al ampliar el análisis a los doce meses comprendidos entre mayo de 2025 y abril de 2026. Durante ese periodo, las bodegas y empresas españolas facturaron 2.823,2 millones de euros por sus ventas exteriores, un 4,6% menos que en el interanual anterior. El volumen se redujo un 6,5%, hasta 1.786,6 millones de litros, por debajo de la barrera de los 1.800 millones. En cifras absolutas, España dejó de ingresar 135,6 millones de euros y vendió 124,4 millones de litros menos que en los doce meses cerrados en abril de 2025.
Los datos reflejan que la reducción del volumen ha sido mayor que la de la facturación. Esta diferencia se explica por la subida de los precios medios en varias categorías, especialmente entre los vinos a granel y los vinos tranquilos envasados con denominación de origen protegida. El aumento de los precios ha amortiguado parte del descenso de litros, pero no ha impedido que los ingresos disminuyan. El mercado exterior español se ha movido así hacia una combinación de menos mercancía vendida y mayor importe por litro, aunque con resultados desiguales según el formato, el tipo de vino y el país comprador.
La Organización Interprofesional divide las exportaciones en dos grandes grupos. El primero reúne los vinos envasados, incluidos los espumosos, los tranquilos, los vinos de licor, los de aguja y los presentados en envases de entre dos y diez litros, formato conocido como bag-in-box. El segundo corresponde a los vinos a granel, enviados en recipientes de más de diez litros. Ambos grupos redujeron sus ventas en valor y en volumen durante el primer cuatrimestre, pero la caída fue mucho mayor en los graneles.
Los vinos envasados sumaron 243,1 millones de litros entre enero y abril, un 5,9% menos que un año antes, y generaron 689,9 millones de euros, con una reducción del 5,5%. El precio medio se mantuvo prácticamente estable y avanzó un 0,3%, hasta 2,84 euros por litro. Esta categoría mostró una resistencia superior a la del granel, aunque dentro de ella se registraron fuertes diferencias. Los vinos varietales y el bag-in-box aumentaron sus ventas, mientras que los espumosos, los vinos con denominación de origen y los vinos de licor sufrieron descensos.
Los espumosos españoles cerraron los cuatro primeros meses con 129,6 millones de euros de facturación, un 7,3% menos, y 38,6 millones de litros exportados, un 6,6% menos. España vendió 2,7 millones de litros menos y perdió 10,3 millones de euros respecto al mismo periodo de 2025. El precio medio disminuyó tres céntimos, hasta 3,36 euros por litro, lo que supone un retroceso del 0,8%.
Dentro de este grupo, el cava mantuvo su posición como principal producto. Sus ventas exteriores alcanzaron 24,5 millones de litros y 90,9 millones de euros. Estas cantidades representan el 64% del volumen y el 70% del valor de todos los espumosos exportados por España entre enero y abril. Sin embargo, el cava redujo un 7,7% su facturación y un 4,9% sus litros, con pérdidas de 7,6 millones de euros y 1,3 millones de litros. Su precio medio quedó en 3,70 euros por litro, un 2,9% menos.
El resto de los espumosos españoles aportó 14 millones de litros y 38,7 millones de euros. El volumen bajó un 9,3% y el valor un 6,4%, equivalentes a 1,4 millones de litros y 2,6 millones de euros menos. A diferencia del cava, el precio medio de estos productos subió un 3,2%, hasta 2,76 euros por litro. La diferencia de precio entre ambos grupos siguió siendo amplia, con casi un euro más por litro en el caso del cava.
Estados Unidos se mantuvo como el primer mercado del espumoso español, aunque sus compras descendieron con fuerza. Entre enero y abril importó productos por valor de 17,8 millones de euros, un 19,8% menos, y cerca de cinco millones de litros, un 19,2% menos. Bélgica ocupó la segunda posición, con 15,15 millones de euros y 4,2 millones de litros. En este caso, las ventas aumentaron un 8,5% en valor y un 6,3% en volumen. Suecia redujo un 24% sus compras en euros, hasta 11,4 millones.
La perspectiva interanual también muestra una pérdida de actividad en los espumosos. En los doce meses terminados en abril, España exportó 143,9 millones de litros, un 8,2% menos, por valor de 488,6 millones de euros, un 6,4% menos. El precio medio aumentó un 2%, hasta 3,40 euros por litro. La facturación de estos vinos se había recuperado con intensidad desde 2021 y alcanzó su nivel más alto en 2024, con 542 millones de euros. Desde 2025, la trayectoria se ha orientado a la baja.
Los vinos tranquilos envasados, que concentran la mayor parte del negocio en botella, registraron ventas por 507,8 millones de euros y 172,3 millones de litros durante el primer cuatrimestre. La facturación descendió un 5,2% y el volumen un 6,6%. España ingresó 27,7 millones de euros menos y vendió 12,2 millones de litros menos, aunque el precio medio subió un 1,5%, hasta 2,95 euros por litro.
Los vinos envasados con denominación de origen protegida continúan siendo la categoría con mayor peso económico. Sus exportaciones alcanzaron 353 millones de euros y 65,8 millones de litros. El valor cayó un 7,8% y el volumen un 11,1%, lo que supuso pérdidas de 29,9 millones de euros y 8,2 millones de litros. El precio medio aumentó un 3,7%, hasta 5,36 euros por litro, el más alto entre los vinos tranquilos envasados.
En el interanual a abril, estos vinos con denominación de origen generaron 1.158 millones de euros, un 6,6% menos, y sumaron 221,2 millones de litros, un 8,2% menos. El precio medio llegó a 5,24 euros por litro, un 2,1% más. La serie muestra una reducción sostenida de los litros desde 2022. La facturación permaneció relativamente estable entre septiembre de 2023 y marzo de 2025, pero comenzó a retroceder a partir de ese momento.
Frente a la caída de los vinos con denominación de origen, los varietales envasados ofrecieron uno de los pocos resultados positivos del periodo. Su facturación aumentó un 13,2%, hasta 54,1 millones de euros, y el volumen avanzó un 6,2%, hasta 29,2 millones de litros. Las empresas ingresaron 6,3 millones de euros más y vendieron 1,7 millones de litros adicionales. El precio medio subió doce céntimos, hasta 1,86 euros por litro.
Los datos de doce meses sitúan las exportaciones de varietales envasados en 164,4 millones de euros, un 0,8% más, y 93 millones de litros, un 6,1% más. El precio medio, sin embargo, bajó un 4,9%, hasta 1,77 euros por litro. Esta categoría había mantenido una trayectoria ascendente en facturación desde 2019 hasta 2024. Tras el retroceso registrado durante la primera mitad de 2025, las ventas se estabilizaron y volvieron a aumentar al inicio de 2026.
Los vinos envasados con indicación geográfica protegida tuvieron un comportamiento menos favorable. Entre enero y abril, sus exportaciones se situaron cerca de 38 millones de euros y en 33,2 millones de litros. El valor disminuyó un 5,9% y el volumen un 5,4%, con pérdidas de 2,4 millones de euros y 1,9 millones de litros. El precio medio bajó un 3,9%, hasta 1,08 euros por litro, después de un mes de abril especialmente negativo.
También retrocedieron los vinos envasados sin indicación. Su facturación se redujo un 2,8%, hasta 62,7 millones de euros, y el volumen cayó un 7,8%, hasta 44,1 millones de litros. La diferencia respecto al primer cuatrimestre de 2025 fue de 1,8 millones de euros y 3,75 millones de litros. En este caso, la caída más intensa de los litros permitió elevar el ingreso medio por unidad, aunque el balance comercial continuó siendo negativo.
Los vinos de licor sufrieron uno de los mayores descensos. Las ventas exteriores se redujeron un 23% en valor, hasta 13,25 millones de euros, y un 27,7% en volumen, hasta 2,6 millones de litros. España exportó un millón de litros menos y facturó cerca de cuatro millones de euros menos. Pese a esta pérdida, el precio medio aumentó un 6,5%, hasta 5,14 euros por litro, solo por debajo del precio de los vinos envasados con denominación de origen.
Los vinos de aguja presentaron un comportamiento diferente. Su facturación aumentó un 0,7%, hasta 9,75 millones de euros, aunque el volumen disminuyó un 7,2%, hasta 6,5 millones de litros. La reducción fue de medio millón de litros. El precio medio subió un 8,5%, hasta 1,50 euros por litro, y permitió compensar el retroceso de las cantidades vendidas.
En los mercados de vinos envasados no espumosos, Estados Unidos conservó la primera posición por valor, con 69,4 millones de euros, aunque redujo sus compras un 10,1%. Reino Unido fue el principal comprador por volumen, con 23,1 millones de litros, un 3,9% menos. Japón, Bélgica, Suecia y Portugal aumentaron sus adquisiciones tanto en euros como en litros. Francia, Suiza, Alemania, México y Países Bajos, por el contrario, redujeron sus compras.
El formato bag-in-box volvió a avanzar y se apartó de la tendencia general. España exportó 23,1 millones de litros en envases de entre dos y diez litros, un 5,7% más, y facturó 29,4 millones de euros, un 5,2% más. El precio medio bajó un 0,5%, hasta 1,27 euros por litro. La evolución confirma el interés de varios mercados por un formato asociado al consumo doméstico, la restauración y la venta de vinos con una relación ajustada entre precio y cantidad.
El bag-in-box varietal fue el más vendido dentro de este formato, con 11,4 millones de euros y 9,9 millones de litros. La facturación aumentó un 16,4% y el volumen un 18,2%. Le siguió el vino sin indicación, con 10,7 millones de euros, un 7,8% más, y 9,2 millones de litros, un 5,5% más. El vino con indicación geográfica protegida disminuyó un 9,6% en valor y un 12,1% en volumen, mientras que el producto con denominación de origen perdió un 13% y un 23%, respectivamente.
Los precios medios del bag-in-box variaron entre los 1,14 euros por litro del vino varietal y los 2,45 euros del vino con denominación de origen. El varietal abarató su precio un 3,3%, mientras que los vinos sin indicación subieron un 2,1%, hasta 1,16 euros. Los productos con indicación geográfica alcanzaron 1,49 euros, un 2,8% más, y los de denominación de origen elevaron su precio un 12%.
Francia pasó a ser el primer comprador de bag-in-box español durante el primer cuatrimestre. Sus importaciones alcanzaron 4,7 millones de euros y 4,5 millones de litros, con aumentos del 37,3% y del 53,5%. Suecia ocupó una posición principal por valor, con 3,2 millones de euros, prácticamente sin cambios, mientras que Alemania compró 2,5 millones de litros, un 2,1% menos. Reino Unido y México también registraron avances. En el interanual a abril, este formato sumó 89,1 millones de euros y 71,6 millones de litros, con alzas del 3,6% y del 4,2%.
La situación más delicada correspondió al vino a granel. Entre enero y abril, España exportó 304,9 millones de litros, un 25,8% menos, y facturó 168,1 millones de euros, un 18% menos. La pérdida fue de 105,9 millones de litros y 36,9 millones de euros. El precio medio aumentó un 10,5%, hasta 55 céntimos por litro, cinco céntimos más que un año antes.
El vino a granel sin indicación siguió siendo el más exportado, con 195,4 millones de litros y 107 millones de euros. El volumen cayó un 30% y la facturación un 20,7%. Esta categoría concentró la mayor pérdida absoluta: 84,2 millones de litros y 27,9 millones de euros. Su precio medio aumentó un 13,4%, hasta 55 céntimos por litro.
El granel con indicación de variedad cerró el periodo con 106,9 millones de litros y 58,1 millones de euros. Las ventas descendieron un 15,5% en volumen y un 10,4% en valor. La diferencia fue de 19,6 millones de litros y 6,8 millones de euros. Su precio medio subió un 6%, hasta 54 céntimos por litro.
Las caídas más intensas en porcentaje se produjeron en el granel con indicación geográfica protegida. Sus ventas bajaron un 54,3% en volumen, hasta 1,6 millones de litros, y un 58,3% en valor, hasta 1,25 millones de euros. Los vinos a granel con denominación de origen, con un peso reducido, facturaron 1,7 millones de euros y sumaron 1,05 millones de litros. El precio medio se situó en 1,60 euros por litro, el único del granel por encima de un euro.
Alemania continuó como primer mercado del granel español, con 91,6 millones de litros y 48,9 millones de euros. Estas cifras representan el 31,7% del volumen y el 28,8% de la facturación. Sus compras bajaron un 18,1% en litros y un 13,2% en euros. Francia ocupó el segundo lugar, con 85,5 millones de litros y 43,8 millones de euros, tras caídas del 27,4% y del 19%.
Portugal ascendió a la tercera posición, con 27 millones de litros, un 6% más, y 16 millones de euros, un 21% más. Costa de Marfil, que había elevado sus compras durante 2025, redujo un 43% el volumen y un 29% el valor, hasta 19,2 millones de litros y 11,8 millones de euros. Italia cayó al quinto puesto después de recortar un 56% sus litros, hasta 18,6 millones, y un 54% su gasto, hasta 9,3 millones de euros.
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