Miércoles 24 de Junio de 2026
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Sigüenza acogerá del 29 de junio al 1 de julio la segunda edición de Discover-Eat, el Congreso internacional de destinos gastronómicos no urbanos, organizado por Vocento Gastronomía y el Gobierno de Castilla-La Mancha. La cita reunirá a profesionales de Europa, Latinoamérica y Estados Unidos para debatir cómo la gastronomía puede dejar de ser un complemento del viaje y convertirse en un motivo principal de desplazamiento hacia territorios rurales y pequeños municipios.
La propuesta parte de una idea central que los organizadores sitúan en el centro del programa: el viajero ya no busca solo comer bien, sino conocer quién produce, entender el origen de los sabores, participar en actividades y regresar con una experiencia ligada al lugar. Sobre esa base, el congreso pondrá el foco en la identidad cultural, el producto local, la memoria, los sentidos y las prácticas empresariales capaces de generar actividad económica en el entorno.
Entre los participantes figuran Eric Wolf, fundador y director ejecutivo de la World Food Travel Association; Linsey Gallagher, presidenta y consejera delegada de Visit Napa Valley; Hubert Gonera, consejero delegado de Landbrand y autor de la Estrategia Nacional de Turismo Gastronómico de Polonia; Orazio Belletini, director de la Fundación Fuegos y vinculado a la candidatura de Manabí, en Ecuador, como Región Mundial de la Gastronomía 2026; y Franco Di Iorgi, maestro heladero de la Gelateria Ercole de Pizzo, en Calabria.
El encuentro quiere analizar si los municipios pequeños pueden ganar posición turística sin imitar a otros destinos, sino convirtiendo su singularidad en una experiencia con valor. En ese mapa aparecen ejemplos como Napa Valley, Calabria, Manabí, Alto Tâmega, Islay, Sigüenza, Ulldecona, La Aguilera, Bullas, Ribeira Sacra, Elciego, La Guardia, Cogolludo o Porzuna.
Los organizadores plantean tres ejes para ordenar el debate: el poder transformador del turismo gastronómico, la autenticidad como ventaja competitiva y el territorio entendido como experiencia. También sostienen que el éxito de un destino no debe medirse solo por el número de visitantes o por el impacto económico, sino por su efecto en el bienestar local, la conservación del patrimonio y la creación de oportunidades para la población residente durante todo el año.
Ese planteamiento se dirige de forma especial a zonas rurales que buscan frenar la despoblación y atraer visitantes fuera de las temporadas habituales. El programa también quiere mostrar cómo distintos recursos pueden conectarse entre sí: el enoturismo con la astronomía, el queso con rutas rurales o un festival musical ligado al whisky con la proyección exterior de una isla.
La primera jornada, el próximo 29 de junio, estará dedicada al poder transformador del turismo gastronómico. La apertura correrá a cargo de Eric Wolf, que aportará una visión internacional sobre la capacidad de la gastronomía para hacer los territorios más habitables y más atractivos. Después intervendrá Sara Sánchez Remacha, consejera delegada de Rusticae, con una ponencia sobre el concepto de storyliving y las experiencias vinculadas a la hospitalidad y la conexión emocional con el viajero.
Ese mismo día habrá un bloque sobre pueblos gastronómicos con dos casos concretos: Sigüenza, representada por Enrique Pérez, chef de El Doncel, y Ulldecona, con Vicent Guimerà, chef de L’Antic Molí. Ambos municipios cuentan con unos 6.500 habitantes y con dos restaurantes del universo Michelin cada uno, según la organización. Pérez expondrá una cocina ligada a la estacionalidad, al producto local y a la colaboración con pequeños productores, mientras que Guimerà llevará al foro su experiencia al frente de un antiguo molino harinero recuperado en el Delta del Ebro y convertido en referencia de cocina Slow Food.
La jornada del lunes incluirá también la intervención de Franco Di Iorgi sobre el Tartufo di Pizzo. Su caso servirá para mostrar cómo un producto artesanal puede justificar por sí solo un viaje. La organización subraya que la receta fue creada por su abuelo y que esa especialidad local atrae cada año a miles de visitantes a Pizzo.
La construcción de marcas gastronómicas de alcance internacional tendrá como ponente a Linsey Gallagher. Desde Visit Napa Valley, Gallagher explicará cómo se promociona un territorio hasta convertirlo en una marca turística reconocible. El enfoque regenerativo llegará con Hubert Gonera, que defenderá una idea concreta: no basta con que el turismo no perjudique al destino, sino que debe mejorar la vida de quienes lo habitan.
El cierre profesional del lunes corresponderá a Orazio Belletini, agrónomo formado en instituciones de Ecuador y Harvard, que expondrá el proceso de construcción colaborativa de Manabí como Región Mundial de la Gastronomía 2026.
La segunda jornada, el próximo 30 de junio, se celebrará en Bodega Río Negro, en Cogolludo, y girará en torno a la autenticidad como ventaja competitiva. Abrirá el programa Natasha Nedanoska, cocinera, agricultora y propietaria del Agroturismo Pirustija Nedanoski, en Ramne, Macedonia del Norte. Su proyecto, situado en el Parque Nacional de Galichica, propone una inmersión en la vida rural balcánica a través de la recolección de productos del huerto, la elaboración de panes, la cocina campesina y una mesa común vinculada a las recetas y relatos de la comunidad.
Después participará Vítor Adão, chef de Plano, en Lisboa, e impulsor del proyecto Alto Tâmega, en Tras-os-Montes. Según la organización, su trabajo muestra cómo la recuperación de lugares tradicionales puede generar experiencias gastronómicas singulares y actividad económica.
La relación entre industria, gastronomía, cultura y comunicación se abordará con el caso del Fèis Ìle Festival, en Islay, Escocia. Intervendrán Florence Grey, responsable del comité organizador desde The Islay Festival Association, y Ben Shakespeare, fotógrafo especializado en whisky, destilerías y narrativa de marca. Ambos explicarán cómo un producto como el whisky puede articular un relato turístico completo alrededor de un territorio.
La comunicación como herramienta de activación territorial tendrá un espacio propio con Marta Iglesias, creadora de contenido en @martaiglesias_ y @unlugardelaribera. La organización señala que fue seleccionada entre los 100 Talentos Jóvenes de la Gastronomía 2026 y que, junto a su hermana Esther, ha impulsado el proyecto Un Lugar de la Ribera para preservar y proyectar la identidad de la Ribera del Duero.
El martes también se centrará en el astroturismo y en las experiencias ligadas a un lugar concreto. Participarán Juan Jesús Valdelana, consejero delegado de Bodegas Valdelana y representante de la decimotercera generación de una bodega fundada en 1583 en Elciego; Blanca Moreno, directora del hotel Molino de Alcuneza; y Susana Malón, física especializada en contaminación lumínica y calidad del cielo nocturno. Valdelana presentará sus maridajes estelares, que combinan catas y observación astronómica.
Otra de las mesas estará dedicada al queso como motor de dinamización rural e incluirá una cata. Participarán Jesús “Suso” Mazaira, socio y cofundador de Airas Moniz; Juan Ocaña Mateo, de Quesos Crestellina, en Casares; José María Alonso Ruiz, propietario de Quesoba y presidente de QueRed; y Luis de la Vega, de Quesería Finca Valdivielso. El objetivo será mostrar cómo la producción artesana y las experiencias ligadas a la quesería pueden atraer visitantes y reforzar la cultura agroalimentaria.
La tercera jornada, el próximo 1 de julio, se celebrará al aire libre en el Molino de Alcuneza bajo el título El futuro del gastroturismo rural. La mañana comenzará con un taller de pan artesanal impartido por Samuel Moreno, chef de Molino de Alcuneza, cuya cocina está vinculada al territorio y concede un papel central al pan dentro de su propuesta.
Después intervendrá Carmelo Bosque, chef y propietario de Lillas Pastia, con una ponencia sobre la construcción de un territorio gastronómico premium. La organización vincula su trayectoria no solo a la cocina, sino también a su capacidad para movilizar a instituciones y profesionales en proyectos de territorio, como su impulso para llevar a Huesca la Gala de las Estrellas Michelin 2026.
La mirada histórica llegará con Felipe Vidales, doctor en Historia Moderna y Doctor Europeo por la Universidad Complutense. Su intervención abordará a los viajeros y viajeras del Grand Tour y el reflejo de sus intereses gastronómicos y astronómicos en los diarios de viaje.
El enogastroturismo en Castilla-La Mancha contará con un bloque específico en el que participarán Sandra Luque, de Pago del Vicario, en Porzuna; María Cristina Barrero, de Bodega Martué, en La Guardia; y Fernando Fuentes, de Bodega Río Negro, en Cogolludo. Ese espacio servirá para revisar cómo distintas bodegas y proyectos de la región articulan experiencias que combinan vino, paisaje, arquitectura, relato y hospitalidad.
El cierre temático del foro llegará con una mesa sobre el nuevo gastroturismo rural. Estarán Carlos Fernández, chef de Kàran Bistró, en Pozoblanco; Salvador Fernández, chef y propietario de Casa Borrego, en Bullas; Amaranta Rodríguez, directora y jefa de sala de Culler de Pau, en O Grove; y José Álvarez, chef de La Costa Restaurante, en El Ejido. La organización atribuye a estos proyectos una misma línea de trabajo: vincular cocina, alojamiento, producto local y experiencia de territorio.
Más allá de las ponencias, Discover-Eat incluirá inmersiones territoriales, visitas a espacios patrimoniales, comidas y cenas gastronómicas, una visita a un campo de lavanda y una experiencia nocturna de observación del cielo. Con ese formato, Sigüenza aspira a situarse durante tres días como punto de encuentro para profesionales que ven en la gastronomía una vía de desarrollo para el medio rural y una razón suficiente para elegir destino.
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