El cambio climático amenaza el corazón del vino chileno

Un estudio prevé que Biobío y Ñuble ganen terreno mientras Maule pierde peso en la viticultura

Lunes 22 de Junio de 2026

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La región chilena del Maule, de la que sale alrededor del 45% del vino del país, puede perder peso en las próximas décadas por el efecto del cambio climático sobre la viticultura. Así lo recoge un estudio de la Universidad de Chile, difundido esta semana por el medio chileno El Desconcierto, que sitúa a las zonas del sur como las mejor posicionadas para ganar terreno en la producción.

La investigación, publicada el año pasado en la revista científica Agriculture con el título “Assessing Climate Risk in Viticulture: A Localized Index for the Semi-Arid and Mediterranean Regions of Chile”, analiza el riesgo climático para el viñedo chileno y plantea un desplazamiento del mapa vitivinícola hacia Biobío y Ñuble. Los autores sostienen que la crisis climática modificaría la distribución de la producción y empujaría parte del cultivo hacia áreas más meridionales, lejos de regiones ya muy cálidas y secas como Atacama y de zonas hoy centrales para el sector como Maule.

El trabajo señala que los municipios situados en áreas montañosas con clima de tundra y semiárido, entre ellos territorios de Atacama, Coquimbo y Valparaíso, presentan los niveles más altos de sensibilidad al cambio climático. Los investigadores atribuyen esa situación a la vulnerabilidad de las zonas montañosas semiáridas ante heladas tardías y episodios meteorológicos extremos, como lluvias intensas y nevadas, que elevan el riesgo de deslizamientos e inestabilidad en laderas.

Para el periodo actual analizado, entre 2017 y 2024, el estudio clasifica el 31% de las áreas vitícolas del país con riesgo “bajo”, el 56% con riesgo “medio” y el 13% con riesgo “alto”. La proyección para el tramo 2046-2065 empeora. La Universidad de Chile calcula que el 63% de las zonas de viticultura registrará un aumento del riesgo climático, sobre todo en regiones semiáridas y mediterráneas, por una mayor exposición climática, una mayor sensibilidad, el alza prevista de las temperaturas y la reducción de las precipitaciones.

Los autores también apuntan a una mayor necesidad de riego e infraestructuras hídricas en las actuales zonas productoras. Al mismo tiempo, consideran que el cambio climático alterará la aptitud climática para el viñedo y abrirá nuevas opciones en el sur del área estudiada, donde predominan climas mediterráneos y templados.

El caso de Maule tiene un peso especial por su papel dentro del vino chileno. Si la producción se desplaza hacia Biobío y Ñuble, como plantea el estudio, una parte del centro vitícola del país podría moverse hacia regiones que hasta ahora han tenido una presencia menor en comparación con los grandes polos tradicionales.

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