El consumo habitual de alcohol entre jóvenes en España cae casi un 60% en dos décadas

Sanidad alerta de que los atracones de alcohol persisten pese al descenso de la frecuencia

Viernes 05 de Junio de 2026

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El Ministerio de Sanidad de España ha publicado este viernes, 5 de junio, un informe monográfico sobre el consumo de alcohol en España con datos de la Encuesta de Salud de España de 2023. El documento recoge un cambio claro en los hábitos de consumo durante las dos últimas décadas: baja el consumo habitual, sobre todo entre los jóvenes, pero aumentan los episodios de ingesta intensiva, conocidos como binge drinking, y se concentran más en los fines de semana.

Según el informe, en 2023 el 31,1% de la población de 15 o más años consumía alcohol al menos una vez por semana. En 2006 esa proporción era del 48,4%. La caída es aún mayor entre las personas de 15 a 24 años. En ese grupo, el consumo habitual ha pasado del 43,8% al 17,9%, lo que supone una reducción cercana al 60% y la mayor bajada entre todos los tramos de edad analizados por Sanidad.

El estudio también indica que un 33,2% de la población declara no haber consumido alcohol durante el último año. Esa cifra sitúa a España entre los países de la Unión Europea con más personas abstemias. Al mismo tiempo, el informe recoge una situación llamativa: pese a esa elevada abstinencia, España ocupa la segunda posición europea en consumo diario de alcohol, solo por detrás de Portugal.

Sanidad interpreta estos datos como una señal de cambio en la forma de beber. Entre quienes consumen alcohol de manera habitual, el volumen medio diario se concentra cada vez más en los fines de semana. En esos días llega a triplicar el registrado durante las jornadas laborables. A ello se suma el aumento del consumo intensivo en poco tiempo. En 2023, el 16,7% de la población declaró haber tenido algún episodio de este tipo en los últimos doce meses.

Ese patrón sigue siendo más frecuente entre los hombres, pero el informe observa aumentos entre personas de 25 a 64 años y también en algunos grupos de mujeres jóvenes. Para Sanidad, este dato obliga a mantener y reforzar las medidas de prevención desde la salud pública, con atención a la edad, el sexo y la situación social.

El documento añade que la reducción del consumo habitual entre adolescentes también aparece en otras encuestas recientes. La última edición de ESTUDES 2025 señala que el consumo de alcohol entre estudiantes de 14 a 18 años bajó 2,6 puntos en los últimos doce meses. Sin embargo, entre los menores de esa franja persiste la ingesta intensiva: el 24,7% afirma haber tomado cinco o más vasos de bebidas alcohólicas en unas dos horas.

El análisis del ministerio muestra además diferencias claras según sexo, nivel educativo, empleo y clase social. Entre los hombres, los mayores niveles de consumo y las tasas más altas por encima del límite de bajo riesgo se concentran en personas con menor nivel educativo, en paro y jubiladas. Entre las mujeres ocurre otra pauta: algunos indicadores por encima del bajo riesgo y de consumo intensivo son más frecuentes entre quienes tienen estudios superiores, empleo y pertenecen a clases sociales altas.

Sanidad considera que estos perfiles obligan a adaptar mejor las políticas públicas. El informe insiste en incorporar la perspectiva de género y los determinantes sociales de la salud al diseñar campañas y actuaciones contra el consumo nocivo de alcohol.

También hay diferencias territoriales. La Rioja, Asturias e Illes Balears presentan algunos de los porcentajes más altos de población por encima del límite de bajo riesgo. En el extremo contrario figuran Melilla y Canarias. El informe cita además a Extremadura como la comunidad con mayor distancia entre hombres y mujeres en este indicador: el consumo masculino por encima del límite multiplica por cinco al femenino. En el País Vasco ocurre lo contrario: la prevalencia femenina, del 9%, supera a la masculina, del 7,5%.

En cuanto al tipo de bebida, la cerveza sigue siendo la más consumida entre quienes beben alcohol con regularidad. Representa el 57,1% de las unidades ingeridas, frente al 30,9% del vino. La diferencia cambia con la edad. Entre las personas mayores de 65 años, el vino mantiene más peso que en otros grupos y pasa a ser la bebida principal tanto en hombres como en mujeres.

Entre los jóvenes de 15 a 24 años ganan presencia los combinados y el vermut, con mayor presencia entre las mujeres jóvenes. El informe añade que quienes beben alcohol todos los días optan sobre todo por cerveza y vino, mientras que quienes lo hacen uno o dos días por semana recurren más a combinados.

Sanidad sostiene que la evolución del consumo obliga a mantener una vigilancia constante sobre patrones que pueden causar más daño aunque afecten a menos personas que hace veinte años. El ministerio señala que seguirá impulsando actuaciones para prevenir el consumo nocivo de alcohol y proteger la salud de la población, con atención especial a la infancia, la adolescencia y las personas en situación de mayor vulnerabilidad.

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