Viernes 05 de Junio de 2026
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La Comisión Europea confirmó este martes, 2 de junio, que las exportaciones de bebidas alcohólicas de la Unión Europea perdieron valor en 2025, pese a que el bloque mantuvo un amplio superávit comercial en vino, cerveza, sidra, espirituosos y licores. Los datos forman parte del balance anual del comercio agroalimentario comunitario y muestran una caída en las tres grandes familias de bebidas, con Estados Unidos como principal foco de descenso y con China también a la baja.
El informe sitúa al vino y los productos vínicos entre las principales categorías agroalimentarias de exportación de la UE. En 2025 sumaron 16.418 millones de euros, un 6% menos que en 2024, lo que equivale a 1.037 millones menos. Su peso dentro del total agroalimentario europeo fue del 7%. La Comisión atribuye buena parte de esa bajada al mercado estadounidense, donde las ventas retrocedieron en 721 millones de euros, un 14%. Aun así, Estados Unidos siguió siendo el primer destino para esta categoría, con 4.400 millones de euros.
La caída del vino no se limitó a ese mercado. Las exportaciones comunitarias también bajaron en Reino Unido, con 148 millones menos y un descenso del 4%; en China, con 113 millones menos y una caída del 21%; y en Rusia, con 97 millones menos y un retroceso del 15%. Frente a esas pérdidas, hubo avances en África subsahariana, donde las ventas aumentaron en 62 millones de euros, un 14%, y en Oceanía, con 40 millones más y una subida del 11%.
Los espirituosos y licores siguieron una pauta parecida. La UE exportó en 2025 un total de 8.259 millones de euros en esta categoría, un 6% menos que el año anterior. La reducción fue de 510 millones de euros y prolonga la bajada iniciada en 2022, según la Comisión. De nuevo, Estados Unidos fue el mercado que más restó, con una caída de 242 millones de euros, equivalente al 9%. Ese país concentró además el 31% de las exportaciones europeas de espirituosos y licores, con un valor total de 2.600 millones.
También hubo descensos en China, donde las ventas cedieron en 111 millones de euros, un 15%; en Singapur, con 104 millones menos y una caída del 20%; y en Rusia, con 102 millones menos y un retroceso del 24%. En sentido contrario, África subsahariana ganó peso como destino para esta categoría: las exportaciones aumentaron allí en 116 millones de euros, un 25%.
La tercera gran familia analizada por Bruselas, la formada por cerveza, sidra y otras bebidas, cerró 2025 con exportaciones por valor de 10.505 millones de euros. La cifra supone una bajada de 332 millones respecto a 2024, es decir, un 3% menos. En este caso también sobresale el ajuste en Estados Unidos. Las ventas comunitarias a ese mercado cayeron en 341 millones de euros, un 17%, una cifra incluso superior al descenso neto registrado por toda la categoría a escala internacional.
El balance general del comercio agroalimentario europeo siguió siendo positivo. La UE alcanzó en 2025 un récord de exportaciones agroalimentarias con 238.400 millones de euros. Sin embargo, las bebidas alcohólicas no acompañaron esa mejora agregada. El documento comunitario indica que el vino sufrió la segunda mayor reducción de valor entre todas las categorías agroalimentarias exportadas por la Unión.
En importaciones, los espirituosos y licores fueron la única bebida alcohólica presente entre los quince principales grupos agroalimentarios comprados por la UE al exterior. Las importaciones alcanzaron los 4.306 millones de euros en 2025, un 2% menos que el año anterior, lo que supone una reducción de 74 millones.
Dentro de ese apartado hubo movimientos distintos según el origen. Reino Unido siguió siendo una fuente relevante para la UE, aunque las compras comunitarias de espirituosos y licores británicos bajaron en 194 millones de euros, un 8%. En cambio, las importaciones procedentes de Estados Unidos subieron en 132 millones, un 12%. Ese cruce deja una relación menos favorable para los exportadores europeos: mientras la UE vendió menos espirituosos al mercado estadounidense, compró más producto procedente de ese país.
Pese al deterioro en ventas exteriores, la Unión Europea conservó un fuerte superávit comercial en bebidas alcohólicas durante 2025. El vino y los productos vínicos generaron un saldo positivo de 14.970 millones de euros. La cerveza, la sidra y otras bebidas aportaron un superávit de 7.959 millones. Los espirituosos y licores sumaron otros 3.953 millones. En conjunto, estas tres categorías aportaron cerca de 26.900 millones de euros al saldo comercial agroalimentario europeo.
Ese excedente fue menor que el del año anterior. El superávit del vino se redujo en 943 millones de euros; el de cerveza, sidra y otras bebidas cayó en 305 millones; y el de espirituosos y licores bajó en 436 millones. Sumadas las tres partidas, el deterioro ronda los 1.700 millones frente a 2024.
Los datos apuntan a una dependencia alta del mercado estadounidense para varias categorías clave. En vino fue el principal origen del descenso; en espirituosos tuvo también el mayor impacto negativo; y en cerveza y sidra concentró casi toda la corrección anual. China aparece igualmente como otro mercado con menor capacidad para sostener el ritmo previo tanto en vino como en espirituosos.
Al mismo tiempo, algunas zonas ganan espacio como destinos alternativos para los productores europeos. África subsahariana mejoró tanto en vino como en espirituosos y Oceanía avanzó en vino. Su volumen todavía está lejos del peso que tienen Estados Unidos o China, pero los datos publicados por Bruselas muestran que parte del sector busca repartir mejor sus ventas exteriores ante la debilidad registrada en sus mercados tradicionales.
La Comisión no interpreta estas cifras como una ruptura del modelo exportador europeo. La UE sigue siendo uno de los grandes vendedores internacionales de bebidas alcohólicas y mantiene saldos positivos amplios en todas las categorías analizadas. Pero el ejercicio de 2025 deja una señal clara para bodegas, destilerías y grupos cerveceros: los mercados que más valor aportaban hasta ahora dieron muestras de menor demanda al mismo tiempo que aparecieron nuevos focos de crecimiento fuera del eje habitual formado por Estados Unidos, Reino Unido y China.
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