Brown-Forman vincula su producción al suelo y al agua

La compañía detalla usos de bagazo, restauración de ecosistemas y agricultura regenerativa en su cadena

Jueves 23 de Abril de 2026

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Brown-Forman vincula su producción al suelo y al agua

Brown-Forman ha puesto el foco en la relación entre la actividad industrial y los recursos naturales con motivo del Día de la Tierra. La compañía sostiene que esa relación ya no se limita a una reflexión ambiental, sino que afecta también a la forma de producir, a la organización de las operaciones y a la toma de decisiones en sectores que dependen de la tierra, el agua y el origen de sus materias primas.

La empresa recuerda que, en México, la degradación del suelo representa cerca del 0,6% del PIB. A escala regional, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estima que el 75% de los suelos en América Latina y el Caribe presentan algún grado de degradación. A nivel mundial, el World Economic Forum señala que más del 50% del PIB depende, en mayor o menor medida, de la naturaleza. Brown-Forman utiliza estas cifras para subrayar que la sostenibilidad ya forma parte de la operación económica y no solo del discurso público.

En la industria de bebidas espirituosas, la compañía sitúa esa relación en el centro de su actividad. El agave y el agua son insumos esenciales para el tequila y, según el texto difundido, por cada litro producido se generan alrededor de 1,4 kilogramos de bagazo de agave. Ese residuo se ha convertido en una pieza relevante de su estrategia de aprovechamiento de materiales.

A través de Casa Herradura, Brown-Forman ha puesto en marcha iniciativas para integrar ese bagazo en sus operaciones. En 2025, la empresa utilizó más de 1.500 toneladas de bagazo como biomasa para generar vapor empleado en la cocción y destilación. El material restante se transforma mediante degradación biológica en composta, que después se reincorpora a los propios campos de agave para mejorar las condiciones del suelo. Además, parte de ese compostaje se destina a iniciativas de regeneración en comunidades agrícolas de la región.

La compañía también ha incorporado en sus operaciones agrícolas estándares como Agave Ambientalmente Responsable, conocido como ARA, y avanza en la implementación de Agave Socialmente Responsable, ARS, a partir de la adquisición de agave procedente de Productores Tradicionales certificados. Brown-Forman presenta este modelo como una forma de conectar el cultivo con prácticas certificadas y con una visión de sostenibilidad que abarca toda la cadena productiva.

Remberto Zenil Rubio, ingeniero agrícola por la Universidad Nacional Autónoma de México, afirma en el texto que en industrias que dependen directamente de los recursos naturales, como las tequileras, integrar prácticas de aprovechamiento y regeneración no solo reduce el impacto ambiental, sino que también fortalece la sostenibilidad de la producción a largo plazo. Añade que, cuando estos enfoques se incorporan de manera consistente, pueden contribuir a elevar el estándar de toda la industria.

El alcance de estas acciones no se limita a la producción. Casa Herradura participa también en el desazolve de canales de la Laguna de Atotonilco, un ecosistema reconocido desde 2006 como sitio RAMSAR por su relevancia ambiental. La compañía subraya que este espacio es clave para el equilibrio hídrico de la región y hábitat de diversas especies de flora y fauna, entre ellas aves protegidas como el Chorlo Nevado y el Charrán Mínimo.

Brown-Forman participa además en el Programa de Restauración Forestal de la Universidad de Guadalajara en el Cerro del Cuatro, centrado en la recuperación de suelos y cobertura vegetal en una de las zonas con mayor presión ambiental del área metropolitana de Guadalajara. La empresa enmarca esta colaboración como una muestra de trabajo conjunto entre industria, academia y comunidad.

Esa línea de actuación también incluye actividades dirigidas a menores. En Amatitán, la compañía organizó un taller de arboricultura para reforzar el vínculo con la tierra desde edades tempranas y fomentar una conciencia duradera sobre su cuidado.

A escala internacional, Brown-Forman señala que instalaciones como la destilería Jack Daniel’s, integrada en su portafolio, han sido reconocidas por su desempeño energético, reflejo de un trabajo continuado de optimización de sus operaciones. La empresa añade que en 2024 alcanzó la participación del 100% de sus agricultores directos en Estados Unidos en prácticas de agricultura regenerativa, con el objetivo de fortalecer una cadena de suministro más resiliente y responsable.

La compañía presenta todas estas medidas como parte de una misma forma de operar, desde el origen de los insumos hasta la relación con las comunidades y los ecosistemas. Su mensaje es que producir y conservar no son actividades opuestas, sino partes de una misma ecuación en sectores que dependen de la tierra para sostener su actividad.

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