Viernes 17 de Abril de 2026
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Japón cerró 2025 con exportaciones combinadas de whisky y sake por valor de 95.000 millones de yenes, unos 500 millones de libras, según datos del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca del país. La cifra supone un aumento del 289% en diez años y confirma el peso que han ganado estas dos bebidas en el comercio exterior japonés.
El mismo departamento señaló que las exportaciones japonesas de productos agrícolas, forestales, pesqueros y alimentarios alcanzaron 1,7 billones de yenes en 2025. Esa cantidad duplica con holgura los 750.000 millones de yenes registrados en 2015. Dentro de ese grupo, las vieiras siguieron siendo el principal producto exportado, una posición que ya ocupaban hace una década.
La evolución del whisky y del sake ha cambiado ese reparto. En 2025, ambas bebidas sumaron 95.000 millones de yenes, frente a los 24.400 millones de hace diez años. El avance refleja una demanda más amplia fuera de Japón y una mayor presencia de estos productos en mercados internacionales.
En el caso del sake, las ventas al exterior alcanzaron en 2025 su segundo nivel más alto desde que hay registros, según informó The Drinks Business. El producto japonés se vende ya en 81 mercados, entre ellos varios países de América Latina. Su expansión se ha visto favorecida por la declaración en 2024 del método tradicional de elaboración como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.
Hitoshi Utsunomiya, director de la Japan Sake and Shochu Makers Association, explicó recientemente a The Drinks Business que la diversidad de perfiles aromáticos del sake y su capacidad para acompañar comidas están ganando espacio entre chefs, sumilleres y consumidores fuera de Japón. Esa aceptación ha impulsado su presencia en cartas de vino y menús de alta cocina.
El whisky japonés también mantiene una demanda firme. En el país operan ya más de 130 destilerías, con una oferta que va desde referencias de entrada hasta botellas de gama alta. La industria ha ampliado su catálogo para responder a compradores muy distintos, desde quienes prueban la categoría por primera vez hasta quienes buscan una botella para regalo o para consumo ocasional.
Estados Unidos se ha convertido en uno de los mercados más receptivos para este whisky. Liz Paquette, responsable de análisis del consumidor en Drizly, señaló a The Drinks Business que su atractivo responde a motivos distintos según el perfil del comprador. Entre ellos citó la curiosidad por la categoría y la búsqueda de un producto para una ocasión especial.
El avance exportador llega en un momento en el que Japón refuerza su presencia internacional en bebidas alcohólicas y alimentos. Para las empresas del sector, la evolución abre margen para ajustar producción, distribución y acuerdos comerciales en mercados donde el whisky y el sake japoneses han ganado espacio en los últimos años.
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