Lunes 13 de Abril de 2026
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La localidad navarra de Eslava ha acogido una cata a ciegas bajo el título "A Ciegas y ¡al lío!", en la que 30 jóvenes han tenido la oportunidad de elegir el estilo que marcará la próxima elaboración de vino con la variedad Berués. La iniciativa, organizada por Bodega Eslava en colaboración con la Sección de Viticultura y Enología (EVENA) del Gobierno de Navarra, ha reunido a este grupo de participantes para degustar diferentes tipos de vino, entre ellos blanco, tinto, rosado y espumoso, sin conocer su identidad.
Durante la actividad, los jóvenes valoraron las distintas opciones y votaron por su favorita. El vino más votado fue Paraje de Guezari, un tinto con crianza, que se convierte así en la referencia para el desarrollo del nuevo proyecto enológico de la bodega. Este resultado servirá de guía para el equipo técnico, que adaptará la variedad Berués a las características preferidas por este segmento de consumidores.
La acción se enmarca en el trabajo de investigación y recuperación de variedades tradicionales que lleva a cabo EVENA desde hace décadas. Dentro del proyecto "Cepas Singulares de Navarra Vinos Old-Vidaos", se han identificado y catalogado decenas de variedades antiguas, algunas casi desaparecidas, como la Berués. Esta uva, documentada desde el siglo XVI y apreciada históricamente por la calidad de sus vinos, dejó de cultivarse tras la crisis de la filoxera y otras enfermedades que afectaron al viñedo europeo en el siglo XIX.
Rebeca Lecumberri, enóloga de Bodega Eslava, ha señalado que esta experiencia permite escuchar directamente al consumidor joven y trasladar sus preferencias a decisiones técnicas concretas. Además, trabajar con una variedad recuperada como la Berués supone recuperar parte de la identidad vitícola de la zona y proyectarla hacia el futuro.
Félix Cibriáin, responsable del Negociado de Viticultura de EVENA, ha subrayado el valor estratégico de este tipo de iniciativas. Según ha explicado, la recuperación de variedades tradicionales permite diversificar la producción, mejorar la adaptación del viñedo a nuevas condiciones y poner en valor la biodiversidad como elemento clave del sector. Muchas de estas cepas antiguas conservan un importante potencial agronómico y enológico, además de un fuerte vínculo con el territorio y la cultura vitivinícola navarra.
Con esta propuesta, Bodega Eslava refuerza su apuesta por la innovación desde la tradición, incorporando al consumidor en el proceso de creación y contribuyendo a la puesta en valor de variedades históricas como la Berués en el panorama actual del vino.
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