Juvé & Camps adelanta su vendimia a julio con recogida nocturna por primera vez en su historia

La bodega prevé cosechar un millón de kilos de uva propia tras un año con 630 l/m² de lluvia acumulada

Lunes 27 de Julio de 2026

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Juvé & Camps adelanta su vendimia a julio con recogida nocturna por primera vez

Juvé & Camps ha iniciado este lunes, 27 de julio, la vendimia de 2026 en su finca de Espiells, en Sant Sadurní d’Anoia, con dos novedades inéditas para la bodega: es la campaña más temprana de su historia y la primera en la que parte de la recogida se realiza durante la noche. La empresa atribuye este adelanto a la evolución climática de la añada y, en particular, a las altas temperaturas registradas en las últimas semanas, que han acelerado la maduración de las primeras parcelas.

La vendimia arranca así por primera vez en el mes de julio en esta casa del Penedès. Hasta ahora, los trabajos comenzaban a primera hora de la mañana, pero en esta campaña se han trasladado a las horas nocturnas para evitar los momentos de más calor. La bodega sostiene que esta medida permite recoger la uva a menor temperatura, mantenerla fresca durante el traslado y reducir el riesgo de oxidaciones, además de preservar mejor el potencial aromático, la frescura y la acidez natural.

La decisión también busca mejorar las condiciones de trabajo del equipo de vendimia al evitar la exposición a las horas de mayor calor. La campaña movilizará a alrededor de un centenar de personas, que trabajarán junto al equipo de viticultura de Juvé & Camps durante las próximas semanas. La recogida se hará íntegramente a mano y los racimos se cortarán uno a uno para efectuar una primera selección en el propio viñedo antes de su llegada a la bodega.

Las perspectivas de la cosecha son favorables, según la empresa. Juvé & Camps señala que las lluvias registradas durante el año, con una acumulación de 630 l/m², han permitido recuperar las reservas de agua de los suelos tras varios años de sequía y han favorecido un desarrollo equilibrado de las viñas. Los controles previos a la cosecha muestran, según la bodega, una uva sana y homogénea, con maduración progresiva y buena conservación de la acidez natural.

La previsión inicial pasa por recoger alrededor de 1.000.000 kilos de uva procedente del viñedo propio, con un rendimiento medio estimado de 5.500 kg/ha. La compañía precisa, no obstante, que el resultado final dependerá de la evolución meteorológica de las próximas semanas.

Pep Jiménez, director de viticultura de Juvé & Camps, afirma que las lluvias del invierno han devuelto equilibrio a los suelos y han permitido que las cepas lleguen a la maduración con una disponibilidad hídrica muy distinta a la de los últimos años. A su juicio, la uva presenta un estado sanitario homogéneo y el trabajo pasa ahora por interpretar cada parcela y vendimiarla en su punto exacto, sin dejarse llevar por la precocidad general de la añada.

La campaña comienza con parcelas de pinot noir y chardonnay, destinadas principalmente a la elaboración de vinos base para espumosos de largas crianzas. Conforme avance la maduración se incorporarán el macabeo, el xarel·lo y la parellada, además de las variedades destinadas a vinos tranquilos.

Juvé & Camps explica que cada parcela se monitoriza y se vendimia por separado en función de la variedad, la orientación, la altitud, la composición del suelo y la evolución de la madurez. La proximidad de los viñedos a la bodega permite reducir al mínimo el tiempo entre el corte y el prensado. Una vez en las instalaciones, la uva pasa por una selección analítica y visual antes de iniciar la vinificación.

Laura Tragant, directora técnica de la bodega, sostiene que las primeras muestras ofrecen una combinación de frescura, madurez y acidez natural que considera prometedora. Según su valoración, esa base puede dar lugar a vinos precisos, con expresión aromática y capacidad para sostener largas crianzas, en línea con el estilo de la casa y con la elaboración de espumosos brut nature.

La empresa cultiva 252 hectáreas de viñedo propio repartidas entre Espiells, La Cuscona y las fincas de altura de Mediona. La bodega señala que trabaja esa superficie como un conjunto de parcelas diferenciadas, con decisiones vitícolas y enológicas adaptadas a cada suelo, variedad, orientación y altitud.

En Espiells, Juvé & Camps ha realizado un estudio edafológico basado en 76 calicatas y 260 sondeos para cartografiar los suelos y orientar el manejo de cada parcela y el destino de sus uvas. El viñedo está certificado en ecológico desde 2015 y se trabaja, según la empresa, con principios de viticultura regenerativa. Entre las prácticas aplicadas figuran las cubiertas vegetales, la incorporación de materia orgánica, la poda de respeto, la poda en verde, técnicas de mínimo impacto sobre el suelo y una gestión del agua ajustada a las necesidades de cada parcela.

Dentro de esa adaptación al cambio climático, la bodega ha plantado una nueva parcela de xarel·lo vermell con diseño Keyline, un sistema que aprovecha las curvas naturales del terreno para favorecer la infiltración y una distribución más eficiente del agua, reducir la erosión y aumentar la resiliencia del viñedo. La recuperación de esta variedad tradicional del Penedès responde también, según la compañía, a la búsqueda de material vegetal mejor adaptado a las nuevas condiciones climáticas.

La gestión del viñedo se completa con la protección de bosques, rieras, márgenes y vegetación autóctona para favorecer la biodiversidad y la presencia de fauna auxiliar. Las 252 hectáreas de viñedo conviven con unas 230 hectáreas de bosques y espacios naturales dentro de un patrimonio total de 482 hectáreas.

La cosecha de 2026 será además la primera que Juvé & Camps realiza desde su incorporación a Corpinnat. La bodega recuerda que el modelo de esta marca colectiva exige uva y proceso ecológicos, vendimia manual, vinificación íntegra en la propiedad, largas crianzas, auditorías externas y un precio mínimo garantizado para los viticultores proveedores.

Además del viñedo propio, la empresa trabaja con una red seleccionada de viticultores del Penedès. En esta campaña, Juvé & Camps garantiza un precio mínimo de 0,96 €/kg para la uva adquirida. Meritxell Juvé, consejera delegada y cuarta generación de la familia, afirma que la vendimia refleja una forma de trabajo que empieza mucho antes de recoger la uva, con atención al suelo, a cada parcela y al largo plazo, y añade que la intención es que el valor generado revierta también en las personas que sostienen el paisaje agrícola del Penedès.

Juvé & Camps es una bodega familiar con raíces vitícolas que se remontan a 1796 y fue fundada en 1921 en su forma actual. Bajo la presidencia de Joan Juvé y la dirección de Meritxell Juvé, la empresa mantiene 252 hectáreas de viñedo ecológico y centra su actividad en la elaboración de espumosos brut nature y de largas crianzas.

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