El número de días con temperaturas extremas en Ventoux podría multiplicarse por seis antes de 2095

La cartografía digital ayuda a los viticultores a adaptar cultivos y vendimia ante el cambio climático en la región francesa

Jueves 08 de Enero de 2026

Compártelo

Leído › 960 veces

Ventoux Vineyards Face 4°C Warming by 2100 as New Mapping Tool Guides Climate Adaptation

La Denominación de Origen Controlada (AOC) Ventoux, situada en el sureste de Francia, ha puesto en marcha un sistema de cartografía digital para ayudar a los viticultores a adaptarse al cambio climático. Este sistema, conocido como SIG (Sistema de Información Geográfica), permite localizar cada parcela del viñedo mediante GPS y registrar información sobre las variedades de uva plantadas y su maduración ante episodios climáticos extremos.

El desarrollo del SIG se ha realizado en colaboración con el Instituto Nacional de Investigación Agronómica y Medioambiental (Inrae), especialmente con la participación del investigador Iñaki Garcia de Cortazar Atauri, del equipo Plan Clima Carbono. El trabajo se basa en los datos del sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIEC), que analiza la evolución del clima y sus efectos sobre el medio ambiente. El informe plantea varios escenarios según las emisiones de gases de efecto invernadero, dividiendo el futuro en tres periodos: cercano (2026-2055), intermedio (2046-2075) y lejano (2066-2095).

La AOC Ventoux abarca 2.040 kilómetros cuadrados y 51 municipios, lo que representa un tercio del departamento de Vaucluse. En la zona trabajan 130 viticultores, algunos con viñedos situados a más de 500 metros de altitud en las laderas del Mont Ventoux. Esta ubicación les proporciona temperaturas más frescas y menor exposición a olas de calor que los viñedos situados en las llanuras.

Desde su reconocimiento como AOC en 1973, los viñedos producen alrededor de 250.000 hectolitros de vino al año. Las investigaciones realizadas por Iñaki Garcia de Cortazar Atauri en 2019 y 2021 han analizado la evolución fenológica de la vid en esta denominación, es decir, el ciclo desde la germinación hasta la vendimia. Estos estudios han permitido relacionar la calidad y el rendimiento de las cosechas con las condiciones climáticas.

En los últimos treinta años, la región ha experimentado un aumento notable de las temperaturas extremas. El número de días con temperaturas superiores a 30 grados se ha duplicado en seis décadas. Entre 1991 y 2020, la pluviometría anual aumentó entre 50 y 100 milímetros, pero este incremento no se produce durante el verano, cuando la vid necesita más agua para desarrollarse. De hecho, entre junio y agosto se registra un déficit hídrico acumulado de unos 30 milímetros.

Las olas de calor han sido frecuentes en los últimos años, con episodios registrados en 2003, 2019 y 2020. Por otro lado, el riesgo de heladas ha disminuido ligeramente en los viñedos del Ventoux, aunque no se puede descartar por completo.

Durante una presentación celebrada este jueves en Mallemort-du-Comtat, Frédéric Chaudière, presidente de la AOC Ventoux, explicó que el SIG es una herramienta fundamental para que los viticultores puedan adaptarse mejor a las nuevas condiciones climáticas. Gracias a este sistema digital desarrollado junto al Inrae, Météo-France y el Instituto Nacional de Información Geográfica y Forestal (IGN), cada productor puede consultar información detallada sobre su parcela: ubicación exacta, altitud, exposición al sol o al viento mistral y pluviometría. Según estas variables, podrán decidir si conviene plantar variedades más resistentes al calor como el Caladoc.

Ante estos cambios, los expertos recomiendan buscar soluciones como introducir variedades que requieran menos agua o sean más resistentes a enfermedades y estrés hídrico. Las variedades principales del Ventoux —Grenache, Syrah y Mourvèdre— están adelantando su maduración entre siete y catorce días respecto a décadas anteriores, lo que obliga a adelantar también la vendimia.

El GIEC prevé que la temperatura media podría aumentar hasta cuatro grados antes de finales del siglo XXI si no se reducen las emisiones contaminantes. Esto supondría pasar de diez días con temperaturas extremas en 2020 a unos sesenta días en 2095. Por ello, se considera necesario elegir variedades resistentes al calor e incluso trasladar parte del viñedo a zonas más altas donde las condiciones sean menos severas.

La implantación del SIG supone un avance para los viticultores del Ventoux ante los problemas derivados del cambio climático. La herramienta permite tomar decisiones informadas sobre qué variedades plantar o cuándo vendimiar según las características concretas de cada parcela.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 960 veces