Martes 15 de Abril de 2025
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La hostelería en España ha incrementado su nivel de ocupación en los últimos cinco años gracias a la incorporación de trabajadores extranjeros y personas con doble nacionalidad. Según el informe “Mercado de trabajo en el sector de la hostelería”, elaborado por Randstad Research con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el empleo en este sector ha crecido un 7,4% entre 2019 y 2024, alcanzando los 1,84 millones de personas empleadas.
Este crecimiento se ha producido a pesar del descenso en el número de empleados con nacionalidad exclusivamente española. En 2019, estos representaban el 67% del total, mientras que al cierre de 2024 su peso se redujo al 58%. En cifras absolutas, han pasado de ser 290.537 a 277.281 trabajadores, lo que supone una caída del 4,5%. Por el contrario, los empleados extranjeros han aumentado su presencia del 26% al 30,7%, y los que tienen doble nacionalidad han pasado del 6,9% al 11,2%.
El informe señala que sin la aportación de estos colectivos no habría sido posible alcanzar el aumento total de ocupación registrado en este periodo. En conjunto, los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad representan ya el 42% del empleo en la hostelería.
La tendencia se repite tanto en los servicios de alojamiento como en los de comidas y bebidas. En el primer caso, los empleados españoles han pasado del 71,3% en 2019 al 62,3% en 2024. Los extranjeros han subido del 22,3% al 28%, y los de doble nacionalidad del 6,4% al 9,7%. En el segundo segmento, los españoles han bajado del 65,8% al 56,7%, mientras que los extranjeros han crecido del 27,1% al 31,5%, y los de doble nacionalidad del 7,2% al 11,8%.
El sector también muestra una estructura envejecida. Casi la mitad de sus trabajadores tiene más de 45 años. En concreto, el 49% en servicios de alojamiento y el 45% en servicios de comidas y bebidas. Esta situación plantea un problema para cubrir vacantes a medio plazo y refuerza la necesidad de atraer nuevos perfiles laborales.
Además, seis de cada diez empresas prevén dificultades para contratar personal en los próximos años. La falta de relevo generacional y la escasez de mano de obra joven son dos factores que influyen directamente. Las compañías están recurriendo a trabajadores extranjeros y jóvenes como solución para mantener su actividad.
El empleo femenino sigue siendo mayoritario en la hostelería. A finales de 2024 había algo más de un millón de mujeres trabajando en este sector, lo que representa un 54,3% del total. Esta proporción se mantiene estable tanto en alojamiento como en restauración.
Las empresas también están adoptando medidas para mejorar las condiciones laborales y atraer talento. Entre ellas figuran la actualización salarial, políticas para facilitar la conciliación personal y profesional y programas para fomentar el desarrollo dentro del puesto. Según Randstad Research, un 31% de los empleados recibirá formación hasta el año 2030 para mejorar sus competencias actuales. Además, un 19% se formará para cambiar su especialización dentro del mismo sector.
Virginia Román, responsable de cuentas estratégicas de hostelería en Randstad, explica que hay puestos como camareros o cocineros que resultan difíciles de cubrir durante las temporadas altas o en zonas con gran actividad turística. Por ello, las empresas están reforzando sus estrategias para captar personal cualificado.
El informe concluye que la recuperación tras la pandemia ha sido posible gracias a una combinación entre aumento del empleo extranjero y adaptación empresarial. La hostelería ha superado ya los niveles previos a la crisis sanitaria provocada por la COVID-19.
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