Viernes 14 de Febrero de 2025
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Ibéricos Casa Lucas, una empresa de Extremadura, ha logrado una facturación anual de 1,2 millones de euros. Su producción se centra en jamones de alta calidad, con una capacidad limitada a mil unidades al año. La empresa exporta el 35% de su producción a Alemania y Francia, y el 10% a países asiáticos como Japón y Tailandia. Recientemente, su Jamón Gran Reserva ha sido certificado por AENOR como "Producto Destacado por el Consumidor" por segundo año consecutivo. Esta certificación se basa en un análisis organoléptico realizado en Madrid, donde 60 consumidores evaluaron el sabor, textura, olor y aspecto del jamón, obteniendo una puntuación de 8.12 sobre 10 y una intención de recompra del 93,75%.
El gerente de la empresa, Antonio Hidalgo, expresó su satisfacción por este reconocimiento, señalando que su jamón es considerado el más sabroso de España. El año anterior, el jamón también recibió una medalla de oro en el certamen del International Quality Institute de Bruselas. Hidalgo atribuye el éxito a la tradición familiar y al cuidado en la selección de cerdos de las dehesas de Monesterio, Badajoz. Los cerdos son criados en libertad y alimentados con bellota, pasto y cereales, siguiendo un proceso de curación de al menos 30 meses.
La certificación de AENOR proporciona información objetiva para los consumidores, que son cada vez más exigentes con la calidad de los productos que eligen. El análisis sensorial es una herramienta científica que evalúa las respuestas sensoriales que provocan los productos. Este reconocimiento resalta aquellos productos que los consumidores consideran de excelente calidad organoléptica.
Ibéricos Casa Lucas fue fundada por Francisco Hidalgo y sigue siendo una empresa familiar bajo la dirección de su nieto Antonio. Una característica única de su producción es la presencia de un manantial de aguas termales bajo el secadero, que aporta una humedad constante. Esta humedad favorece la formación de un moho característico durante el proceso de curación, que se extiende hasta cuatro años. Los animales son de raza ibérica y son criados por ganaderos locales, siguiendo la tradición familiar.
La empresa continúa su expansión en el mercado internacional, con un enfoque especial en Alemania y Asia. La calidad de sus productos y el reconocimiento obtenido refuerzan su posición en el mercado internacional. Antonio Hidalgo subraya la importancia de mantener la tradición y la calidad en cada etapa del proceso de producción, asegurando que cada jamón conserve el sabor y aroma que los distingue. La combinación de tradición, calidad y reconocimiento internacional impulsa a Ibéricos Casa Lucas a seguir creciendo y consolidándose como un referente en el sector de los jamones ibéricos.
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