Bodegas Familiares de Rioja anuncia su retirada de las elecciones del Consejo Regulador en 2025

La asociación denuncia que la nueva normativa perjudica a las pequeñas y medianas bodegas

Martes 17 de Diciembre de 2024

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Eduardo Hernáiz, presidente de Bodegas Familiares, critica el sistema de representación basado en volúmenes de producción
Eduardo Hernáiz, presidente de Bodegas Familiares, critica el sistema de representación basado en volúmenes de producción

Bodegas Familiares de Rioja ha anunciado que no participará en las elecciones del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja previstas para 2025. La asociación, que agrupa a pequeñas y medianas bodegas, ha pedido a estas empresas que tampoco deleguen su representación en ninguna organización, como señal de protesta contra la reforma de estatutos aprobada recientemente por las grandes bodegas. Según Eduardo Hernáiz, presidente de Bodegas Familiares de Rioja, la nueva normativa penaliza aún más a las bodegas de carácter familiar, mientras que beneficia a quienes basan su producción en volúmenes elevados de vino a precios bajos.

La semana pasada, el Consejo Regulador aprobó una reforma estatutaria que mantiene el sistema por el cual las bodegas que comercializan grandes volúmenes de vino etiquetados como crianzas, reservas o grandes reservas obtienen más peso en el reparto de votos. La normativa sigue sin tener en cuenta el valor real de los vinos vendidos, un aspecto fundamental para las bodegas de menor tamaño que apuestan por la calidad y los precios más elevados. Además, la reforma añade una exigencia adicional: las bodegas que quieran justificar que venden por encima del precio medio de la DOCa Rioja deberán asumir el coste de una auditoría externa, que puede oscilar entre los 4.000 y los 10.000 euros. Esta medida, según Hernáiz, supone un obstáculo económico para las pequeñas bodegas, que difícilmente podrán afrontar esos gastos.

Bodegas Familiares ha recordado que ya en las elecciones de 2021 consiguieron reunir la representación de 216 bodegas, más de la mitad de las comercializadoras inscritas en la Denominación. Entonces, advirtieron de que no participarían en futuros procesos electorales si no se modificaban los estatutos para ajustar la representación de los votos a la realidad económica y no solo a criterios de producción. La falta de avances en esa dirección llevó a la asociación a abandonar el Consejo Regulador en septiembre de 2023, una decisión que, según denuncian, no fue atendida con la seriedad esperada. "Lo que se ha aprobado ahora es una modificación pactada a última hora, que parece diseñada para excluir a las pequeñas y medianas bodegas o a cualquier asociación que represente sus intereses", afirma Hernáiz.

Por su parte, Juan Carlos Sancha, vicepresidente de la asociación, comparó la situación con un sistema electoral injusto en el que se exige pagar para ejercer el derecho a voto. Sancha explicó que las grandes bodegas, al contar ya con auditorías periódicas, podrán certificar sin problema que superan los precios medios exigidos. Sin embargo, las bodegas familiares se ven obligadas a asumir un coste adicional para lograr una representación que, en todo caso, seguirá siendo inferior. Criticó también que el sistema siga favoreciendo a quienes comercializan vinos etiquetados como crianzas y reservas, independientemente de su precio real, frente a aquellos que producen vinos de mayor calidad y valor, pero que se etiquetan como genéricos. En su caso, un vino singular con un precio de mercado de 45 euros tiene menos peso en el sistema de representación que un reserva que se vende por tres euros en grandes superficies.

Bodegas Familiares considera que esta reforma no aborda la realidad actual de la Denominación de Origen, donde muchas bodegas pequeñas y medianas han conseguido posicionar sus vinos en mercados de alto valor. A juicio de la asociación, la nueva normativa perpetúa un modelo que premia el volumen en detrimento del valor y dificulta aún más la participación de quienes apuestan por vinos de mayor calidad y precio. Frente a esta situación, proponen un sistema que base la representación en la facturación real de cada bodega, sin que recaiga en ellas la obligación económica de demostrarlo.

La asociación ha celebrado, no obstante, que en la rama productora se haya alcanzado un acuerdo para evitar la participación de las hectáreas de viñedos de las bodegas en los procesos de representación. Sin embargo, critican que en la rama comercial se haya actuado de forma contraria. Según Hernáiz, la reforma pactada en el Consejo Regulador está pensada para mantener el control en manos de las grandes compañías, mientras que las pequeñas bodegas quedan relegadas. "No participaremos en un proceso electoral que consideramos fraudulento", insistió.

Por último, Bodegas Familiares subrayó que desde que abandonaron el Consejo Regulador en 2023, sus bodegas han experimentado un crecimiento constante, lo que, según Hernáiz, debería hacer reflexionar a quienes dirigen la institución. La asociación reiteró su rechazo a formar parte de un órgano que, en su opinión, ignora la importancia de las pequeñas y medianas bodegas en el equilibrio y desarrollo de la Denominación de Origen Rioja.

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