Nuevas estrategias contra el mildiu: los métodos tradicionales ya no sirven

La antigua regla de los tres dieces ya no es fiable. Los viticultores luchan contra un mildiu inusualmente temprano y persistente.

Lunes 27 de Mayo de 2024

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Rosa Pérez, técnica responsable de las alertas fitosanitarias en Areeiro
Rosa Pérez, técnica responsable de las alertas fitosanitarias en Areeiro

El mildiu es un problema recurrente en los viñedos, especialmente en regiones como Galicia, donde las condiciones climáticas favorecen su aparición y propagación. Este año, la situación ha sido particularmente alarmante, con detecciones del patógeno incluso antes del brote de las viñas. La Estación Fitopatológica de Areeiro ha observado que las reglas tradicionales para predecir la aparición de mildiu ya no se aplican con la misma eficacia.

Rosa Pérez, técnica responsable de las alertas fitosanitarias en Areeiro, explica en una entrevista en La Voz de Galicia que la antigua norma de los tres dieces (diez centímetros de brote, diez grados de temperatura y diez litros de lluvia por metro cuadrado) ya no es fiable. Las condiciones climáticas inusualmente cálidas y húmedas del pasado otoño e invierno han creado un ambiente propicio para el mildiu, eliminando las heladas que normalmente ayudarían a controlar su propagación. Así, a finales de febrero, ya se detectaron los primeros esporangios, indicando una presencia temprana del patógeno.

El reto para los viticultores se ha agravado por la continua lluvia, que dificulta la aplicación de tratamientos. La humedad constante impide que las viñas se sequen, y las condiciones no han sido favorables para realizar las aplicaciones necesarias. Pérez recomienda aprovechar los claros en el clima para tratar, aunque la alta humedad relativa complica la situación. Algunos viticultores han recurrido a ventiladores para intentar secar las viñas antes de aplicar fungicidas.

Un aspecto básico para los viticultores es la vigilancia de la temperatura nocturna. Pérez ha observado que temperaturas nocturnas de once a doce grados ya requieren atención, y si llegan a trece grados o más, el riesgo de mildiu aumenta considerablemente. Además, es esencial comprobar la eficacia de los tratamientos aplicados y no confiarse en que una única aplicación sea suficiente. La cobertura completa de la finca es vital para evitar la reproducción del patógeno.

En cuanto a los productos fitosanitarios, Pérez subraya la importancia de no usar siempre los mismos productos con el mismo modo de acción. Los viticultores deben alternar las materias activas de los fungicidas para evitar la resistencia del patógeno. Utilizar el Vademécum Online puede ser útil para encontrar productos con diferentes códigos FRAC, asegurando una estrategia efectiva contra el mildiu. Mezclar productos de distintas casas comerciales sin la debida información puede reducir la eficacia de los tratamientos.

Además de los tratamientos químicos, hay prácticas agronómicas que pueden ayudar a combatir el mildiu. Mantener las cubiertas vegetales segadas y asegurar una buena ventilación del viñedo son medidas preventivas eficaces. En épocas de calor, la evaporación de la humedad del suelo puede seguir favoreciendo el mildiu, por lo que es importante mantener un control constante de la vegetación y despuntar las ramas cuando sea necesario.

La aplicación de tratamientos debe realizarse cuando sea realmente necesario, basándose en la observación de la efectividad de tratamientos anteriores y las condiciones climáticas. Cada día de lluvia reduce el período de protección de los tratamientos aplicados, por lo que es importante no esperar demasiado tiempo entre aplicaciones y asegurarse de cubrir bien el viñedo.

Si el mildiu no se controla adecuadamente, las consecuencias pueden ser devastadoras, incluyendo la pérdida total de la cosecha y la debilitación del viñedo, lo que lo hace más susceptible a otros patógenos. El patógeno puede persistir en las hojas caídas hasta por cuatro años, por lo que es esencial aplicar tratamientos post-vendimia y, si es posible, retirar las hojas caídas del suelo.

Finalmente, aunque los modelos matemáticos y las herramientas de Inteligencia Artificial pueden ofrecer apoyo en la prevención del mildiu, Pérez enfatiza que la visita regular al viñedo sigue siendo insustituible. Las condiciones pueden variar significativamente dentro de una misma parcela, y la observación directa es fundamental para una gestión efectiva del mildiu.

La lucha contra el mildiu requiere una combinación de conocimientos técnicos, estrategias adecuadas y una vigilancia constante. Los viticultores deben estar preparados para adaptarse a las condiciones cambiantes y utilizar todas las herramientas a su disposición para proteger sus viñedos y garantizar la calidad de su cosecha.

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