Bodega José Pariente, familiar, cercana y con raíces

Lunes 07 de Noviembre de 2022

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El viticultor José Pariente imaginó ese futuro en la viticultura artesanal en la década de 1960. Tierra, excelencia y pasión por el vino y la uva Verdejo le despertaban cada mañana para seguir luchando por un sueño. Trabajó durante años para que sus acciones marcasen el camino de lo que hoy es nuestra filosofía: calidad, compromiso, sostenibilidad y vanguardia.

Para conocer más profundamente los entresijos de esta bodega, dialogamos con Martina Prieto Pariente, Directora Técnica de Bodegas José Pariente y Bodegas Prieto Pariente. Encargada del seguimiento y control de viticultura y la elaboración de los vinos que ocupan la mayor parte de su tiempo.

¿Cómo se presenta el 2023 para el sector?

Dada la situación actual, es difícil prever que va a pasar en un futuro inmediato. Nos encontramos en una época de gran incertidumbre, a todos los niveles, pero bien es cierto que, durante los últimos años, hemos aprendido a convivir con esa inseguridad y, el sector del vino se ha mantenido en constante evolución y mejora.

A día de hoy, el consumidor de vino conoce, exige y esto siempre es favorable. Desde mi punto de vista, nuestros esfuerzos como sector deben centrarse en crear una conciencia general de cuidado y mantenimiento del viñedo: entenderlo como patrimonio cultural y no como un cultivo intensivo, sobreexplotado. Solo de esa manera pueden hacerse grandes vinos. Por supuesto, tiene que haber una sostenibilidad económica, pero nunca deberíamos perder el respeto hacia la viticultura. Necesitamos promover y buscar ese equilibrio. Considero que debemos abandonar el argumento de la relación calidad - precio para centrarnos en la calidad, con mayúsculas. Evidentemente, tiene que haber vinos a todos los niveles de precio, esto ocurre en todas las regiones productoras del mundo, pero tenemos que perder el miedo, salir de nuestro país orgulloso de nuestros buenos y grandes vinos, y competir en prestigio con los grandes vinos del mundo, porque calidad tenemos de sobra.

¿Cuál es el nivel de la aceptación por parte del consumidor español a la hora de comprar vinos elaborados de forma artesanal?

Mi percepción es que, a nivel nacional, ha habido un incremento considerable en la aceptación de los vinos artesanales en los últimos años. Como comentaba, el consumidor de vino actual conoce, analiza y exige. De este modo, dentro del amplio abanico de posibilidades con el que cuenta en la actualidad, se decanta por sumergirse, cada vez más, en la búsqueda de elaboraciones más complejas y cuidadas.

Nuestros verdejos, fermentado en barrica, Cuvée especial o Finca Las Comas son muestra de ello. Del mismo modo que lo es nuestro proyecto de vinos tintos “Prieto Pariente”. Su elaboración está basada en un trabajo íntegramente tradicional, desde la recogida de la uva en campo hasta los diferentes procesos de vinificación en bodega.

Pero hay que destacar que por encima de todo el adjetivo más importante tiene que ser la calidad.

Un claro ejemplo de este interés es que, hace muy poco, hemos puesto a la venta 524 botellas de un vino totalmente artesano. Un 100% verdejo que llevamos criando en barrica 25 años, vendimiado y vinificado por mi abuelo, criado por mi madre y embotellado por mi hermano y por mí y se ha agotado en 48 horas. Se trata de un perfil de vino único en nuestra zona.

¿Qué papel están jugando las tiendas especializadas en la venta de vinos?

Las tiendas de vinos especializadas son, para nosotros, un escaparate de gran valor. Cuando un cliente busca un vino, es muy relevante que cuente con un asesoramiento personalizado y eso lo conseguimos a través de los sumilleres, tanto en restauración, como en tiendas especializadas. Su labor es fundamental, ya que, ellos son los responsables de transmitir al consumidor final tu filosofía y todo aquello que hay detrás de esa botella de vino. Estos establecimientos son un eslabón muy importante en el sector vitivinícola, nos ayudan a potenciar la fidelización y, gracias a su especialización, van aumentando su oferta. Cuentan con cursos de cata, maridajes, visitas a bodegas, charlas… y cualquier actividad de este tipo que fomente el interés y ayude a generar “cultura del vino” es indispensable.

¿Cómo llegaste al mundo de los vinos y qué te llevo a dar ese transitó?

Llegué por tradición familiar. Mi madre, Victoria, es la fundadora de Bodegas José Pariente. Es lo que he visto toda mi vida desde que era pequeña y lo siento muy interiorizado. Desde las primeras vendimias que hacíamos en casa de mi abuelo, José Pariente, siendo una niña, pasando por esa curiosidad de conocer a fondo el campo y la viña, siendo aún muy joven, hasta ir poco a poco desarrollando esa pasión por todo este mundo y proyectar mi carrera en torno al vino. No creo realmente que hubiera un momento en el que decidiera dedicarme a esto, siento que es algo intrínseco a mi persona y que siempre ha formado parte de mí.

¿Cuéntame el pasado, el presente y el futuro de tu bodega?

Bodegas José Pariente nace hace 25 años, de la mano de mi madre, Victoria Pariente. Ella inició este proyecto en 1998, elaborando un vino verdejo con las uvas del viñedo de mi abuelo. Su afán siempre fue aportar su experiencia para llegar a elevar la verdejo a las cotas de calidad y potencial que siempre consideró que tenía. Demostrar que, con la variedad autóctona de la zona de Rueda, se podían conseguir blancos con crianza, que expresaran sutileza, elegancia, complejidad, delicadeza y todos los adjetivos que pueden aplicarse a un vino único. A día de hoy, tanto mi hermano Ignacio como yo, continuamos con la misma filosofía y hoja de ruta, el desarrollo de la máxima calidad en todos nuestros procesos productivos, un minucioso cuidado del viñedo y la clasificación de los diferentes suelos.

Respecto al futuro, mejorar vendimia tras vendimia y ahondar en la comprensión de nuestros viñedos y de su elaboración tanto en Bodegas José Pariente como en Bodegas Prieto Pariente.

¿Qué es lo más importante a la hora de elegir un buen vino?

Valoro mucho la complejidad en un vino, esa que hace que no sea inmediato, que hace que se muestre poco a poco. Desde mi punto de vista, un buen vino tiene que mostrar su origen: la viña, el terruño y la añada, tiene que poder ubicarte geográficamente.

¿Qué destacaríais del mundo del vino?

El mundo del vino engancha. La pasión por el vino hace que ocupe, por supuesto, tu vida profesional, pero en gran medida, tu vida personal. Nunca se deja de aprender, averiguar y evolucionar. Siempre se descubren nuestros productores, regiones, variedades, elaboraciones que nos abren la mente y nos empujan a mejorar. Además, todo este aprendizaje lo compartimos con otros compañeros del mundo del vino que se han convertido en grandes amigos.

Y ahora, ¿cuáles van a ser tus siguientes movimientos?

En Bodegas José Pariente tenemos una meta clara, seguir trabajando en la clasificación de los suelos y seguir ofreciendo esta diferenciación a través de nuestros vinos parcelarios.

Además, tras haber convertido hace años toda nuestra viticultura en ecológica, nuestro siguiente paso es acompañar en esta transformación a todos aquellos viticultores de nuestra zona que quieran acompañarnos. Estamos plenamente concienciados de que tiene que producirse un cambio a viticultura y las prácticas sostenibles en el medio rural, y seguimos tratando de trabajar en este marco de sostenibilidad en todas las áreas de la bodega.

Por otra parte, siempre estamos inmersos en la búsqueda de viñedos interesantes, ubicados en diferentes zonas vitícolas. De hecho, el proyecto de Bodegas Prieto Pariente surgió de esa búsqueda, por los diferentes parajes de Castilla y León.

Y por último está la formación y aprendizaje constantes. Nunca he dejado de estudiar y formarme. Me encanta viajar para conocer regiones vitivinícolas, catar y compartir impresiones con compañeros de otras bodegas. Actualmente, estoy cursando el diploma de WSET.

¿Cuál es el concepto y la filosofía y de vuestra bodega?

Somos una bodega familiar, cercana y con raíces. Nuestro principal objetivo es seguir manteniendo la calidad de nuestros vinos y mejorar año tras año, sin presiones ni modas de mercado, siendo fieles a nuestra filosofía inicial. La versatilidad que nos ofrece nuestra zona es un regalo que no se puede desperdiciar, por eso, seguimos apostando por la diversificación y un carácter único en cada una de nuestras elaboraciones.

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