¿Se puede tomar alcohol con hipertensión?

Vilma Delgado

Viernes 25 de Febrero de 2022

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¿Se puede tomar alcohol con hipertensión? Muchas personas hipertensas pueden hacerse esta pregunta, especialmente si están bajo tratamiento. Partiendo siempre de la base de que debemos hacer un consumo moderado y responsable del alcohol, veamos qué interacciones pueden existir entre alcohol la hipertensión y los antihipertensivos.

¿Qué es la hipertensión?

La presión arterial es un indicativo que mide la fuerza con la que la sangre pasa por las arterias y la cantidad de sangre que pasa. La hipertensión se produce cuando esta fuerza es excesiva. Esto produce una carga extra de trabajo al corazón. Puede provocar diversos problemas de salud y, ante la sospecha de sufrir hipertensión, es imprescindible acudir al médico, que pautará un tratamiento.

Existen dos tipos de hipertensión:

Hipertensión primaria

También llamada esencial, no tiene una causa que pueda identificarse como única. Normalmente, se desarrolla de forma paulatina a lo largo de los años.

Hipertensión secundaria

Aparece como consecuencia de enfermedades o como efecto secundario de algunos medicamentos o drogas. Suele manifestarse en personas con problemas de tiroides, con apnea del sueño o ante ciertos tumores. También por defectos congénitos.

Las causas son multifactoriales. Hay un importante componente hereditario, pero circunstancias como la obesidad, el tabaquismo, el estrés y el sedentarismo, pueden provocar hipertensión.  Existen enfermedades crónicas que producen un aumento de la presión arterial y hay factores de riegos como la edad, la etnicidad o el tipo de dieta.

Hay personas que sufren de hipertensión de forma asintomática. Por este motivo es habitual que te tomen la tensión en las revisiones médicas rutinarias.

Los síntomas principales son:

  • Cefaleas
  • Sensación de ahogo
  • Dolor torácico
  • Náuseas
  • Problemas de visión
  • Sangrado de nariz

¿Cuál es la relación entre tensión y alcohol?

El alcohol tiene un efecto vasodilatador. Esto, en principio puede disminuir la tensión arterial, siempre que el consumo sea moderado. Si el consumo de alcohol es excesivo, se produce el efecto contrario y se considera un factor de riesgo.

En personas adultas sin problemas de salud, un consumo moderado de alcohol se traduce en dos copas de vino. Dentro de los distintos tipos de alcohol, el vino es la mejor opción, ya que el vino cuenta con sustancias cardioprotectoras. Eso sí, las personas que no beben no deben empezar a hacerlo con la idea de mejorar su salud cardiovascular.

¿Se puede beber alcohol con hipertensión?

Una persona que tenga un diagnóstico de hipertensión y tenga controlada la afección puede tomar una o dos copas de vino de forma ocasional.

Si la persona no tiene controlada la tensión arterial o sufre de otros problemas de salud, como arritmias, problemas renales o hepáticos, debe evitar todo consumo de bebidas alcohólicas.

En resumen:

  • El alcohol tiene un efecto vasodilatador siempre que su consumo sea moderado y responsable.
  • Beber mucho en un día, aunque sea de forma ocasional, puede afectar a la presión arterial.
  • Beber alcohol de forma crónica es un factor de riesgo para la hipertensión.
  • La relación entre hipertensión y alcohol tiene que ver con el consumo crónico, excesivo y el llamado consumo por atracón o binge drinking.

¿Cómo interaccionan el alcohol y los antihipertensivos?

Existen diversos tratamientos para paliar la hipertensión. No existen suficientes metanálisis para determinar si existe una relación directa entre beber alcohol de forma excesiva y la eficacia de estos fármacos.

Aunque hay pocos estudios, no se puede afirmar que el consumo moderado de alcohol disminuya la eficacia de los medicamentos contra la tensión arterial elevada.

Existen diferentes grupos de medicamentos que se utilizan para tratar la hipertensión y muchos pacientes no toman solo uno, sino una combinación de varios. La mayoría de estos medicamentos tienen como posibles efectos secundarios el mareo, la letargia y desmayos.

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, por lo que un consumo excesivo de bebidas alcohólicas ligado a la toma de medicamentos antihipertensivos puede aumentar la intensidad de los efectos secundarios de la medicación.

Mención aparte merecen los diuréticos, que por sus efectos combinados con el alcohol pueden provocar una deshidratación.

Por tanto, se puede realizar un consumo de alcohol moderado y ocasional en algunos casos, pero siempre se desaconseja beber en exceso o de forma continuada.

Ante la pregunta de si se puede tomar alcohol con pastillas para la tensión, la respuesta es: depende.  Lo que sí es evidente, es que el consumo de alcohol debe ser moderado, es decir, no más de dos copas de vino.

Una persona con la tensión arterial alta, pero bien controlada y sin otras patologías podrá tomar, en general, una copa de vino en una boda, bautizo o evento. Pero antes de beber alcohol con antihipertensivos, lo más responsable es preguntar a tu médico de confianza si puedes beber una copa de vino con tu tratamiento y estado de salud. El médico sabrá guiarte y darte la mejor respuesta para que tomes tu decisión.

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