¿Cómo y cuándo se poda la vid?

Escrito porAarón Guerra

Viernes 21 de Enero de 2022

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Producir un buen vino depende de muchos factores que van desde las primeras plantas, hasta lograr viñedos sanos y fuertes que garanticen unas uvas maduras y de buena calidad. Pues bien, la poda de la vid, es un procedimiento vital para que esto se logre.

La vid es una planta con un ciclo característico en zonas templadas que se inicia con el desborre a principios de la primavera y para concluir con la caída de la hoja en otoño. De todas las fases de este ciclo la más importante para la calidad de la uva es la maduración. Es importante señalar que, aun respetando el natural ciclo biológico de la planta, todavía cultivada, siempre tiene que ser perfeccionada en su evolución por la mano del hombre.

La vid es una planta arbórea, trepadora de crecimiento ilimitado, por lo que hay que controlarla. Es aquí donde se hace necesaria la técnica de la poda para dar forma al viñedo y a la vez, favorecer un correcto desarrollo de la vegetación en general y del fruto en particular.

La poda debe ser realizada con el debido respeto hacia las plantas, ya que, las vides son seres vivos que requieren atención para sobrevivir. De lo que se trata es de ayudar a la capacidad natural de la vid para ramificarse, para garantizar una vida más saludable y prolongada de las vides.

Además de la poda principal en invierno, se hacen podas a lo largo de todo el año, como por ejemplo la poda verde primaveral. Este proceso es uno de los más importantes para la obtención de unas uvas más sanas, maduras y en la cantidad apropiada para un vino de calidad.

¿Cuáles son los objetivos de realizar la poda en la vid?

  • Modificar los hábitos naturales: controlar la acrotonia y regular el número de yemas.
  • Establecer y mantener la forma de la vid.
  • Distribuir la estructura, pámpanos y racimos.
  • Optimizar los recursos medioambientales
  • Regular y equilibrar las cepas.
  • Regular el número y el volumen de las bayas para adaptarlo a las posibilidades fotosintéticas de la cepa para asegurar un contenido de azucares en las bayas y una maduración correctos, y la reconstitución de los depósitos de almidón.
  • Regular el envejecimiento.
  • Facilitar el cultivo.

¿Cuándo realizar la poda de la vid?

De forma general, se puede afirmar que el período más adecuado es cuando la planta está en reposo, entre la caída de la hoja, aproximadamente en el mes de noviembre y el momento de la brotación, al inicio de la primavera. Y siempre debe realizarse en el período de dormición de las yemas latentes.

Dependiendo de la época del año, la poda puede tener ventajas o inconvenientes: en invierno la poda debilita poco pero la actividad del callo cicatrizante es nula. Por esto, existe el riesgo de que las heladas agrieten los tejidos expuestos del corte, y por ello aparezcan enfermedades y hongos.

En primavera la poda resulta ser muy debilitante, pero el callo crece rápidamente y se puede comenzar a podar tan pronto como haya perdido sus hojas. Sin embargo, la poda temprana de la vid (noviembre) estará más expuesta al riesgo de heladas. De hecho, cuanto antes se pode la vid, más temprano será el inicio del ciclo vegetativo, que comienza en la primavera con la floración de los brotes.

Sin embargo, los brotes jóvenes de las vides llevan los borradores de futuros racimos de uvas. Estas yemas, como el resto de las partes de la vid, son muy sensibles a las heladas de primavera que pueden arruinar la cosecha futura. Dado que estas heladas son más frecuentes al comienzo de la primavera, por lo tanto, es mejor retrasar la poda al máximo en los viñedos con más riesgo de heladas. Los brotes eclosionarán más tarde cuando las temperaturas más cálidas limiten el riesgo de heladas.

Por el contrario, podar la vid mientras algunos brotes ya han eclosionado no es necesariamente una buena idea. En este caso, habrá una pérdida de rendimiento y una disminución en la producción de madera porque una parte de la savia ascendente que trae la energía para que salgan los brotes se perderá en la parte de las ramas que se eliminan durante la poda.

Si la poda se realiza antes de que la planta entre en reposo, las hojas no han enviado a las partes leñosas todas sus reservas en forma de carbohidratos, logrando el debilitamiento de la planta y haciendo que brote tardíamente y de forma menos vigorosa.

Si la poda se realiza después de que la planta inicie la brotación, "Poda Tardía", con el corte se eliminan gran cantidad de las reservas ya movilizadas por la planta y situadas en los órganos podados, lo que retrasa la nueva brotación y debilita la planta. Esta poda tardía, con el consiguiente retraso en la brotación, realizada de forma puntual y no continuada a lo largo de los años, sería interesante para lograr evitar los daños que causarían las heladas primaverales en las plantas recién brotadas, y principalmente en plantas jóvenes

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