El príncipe de los vinos italianos: El prosecco

Escrito porAarón Guerra

Miércoles 15 de Diciembre de 2021

Compártelo

Leído › 3936 veces

prosecco

Si eres un amante de los vinos espumosos, seguramente habrás escuchado nombrar al Prosecco. Un vino que por sus características muchos, de manera neófita, lo comparan con el champagne francés, el cual sin duda es su gran competidor, junto con el cava español.

De hecho, el mercado mundial de los espumosos tiene tres grandes proveedores: Francia, Italia y España. Y si bien es más conocido el champagne, es Italia con su Prosecco quien lidera el mercado: segundo es el cava y tercero, a distancia, es el champagne en número de botellas comercializadas, según datos del Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMv).

Sin embargo, en cuanto a facturación, el valor de los productos cambia un poco las cosas, y es Francia quién hace caja, porque el champagne es muchísimo más caro: 25 euros el litro.

¿Pero qué es el Prosecco?

El Prosecco es un tipo particular de vino obtenido en un área geográfica determinada, una comarca del noreste de Italia, comprendida en las regiones del Veneto y Friuli, y se produce a partir de una variedad específica, la Glera. El respeto a las normas que forman la Denominazione di Origine Controllata (DOC) son las que determinan que un vino sea Prosecco, esto es, el Prosecco es un vino de calidad con Denominación de Origen controlada por un organismo regulador.

Es decir, cuando hablamos de Prosecco no hablamos solo de un vino espumoso italiano, ya que la DOC incluye, aunque modesta, una pequeña producción de vino Prosecco tranquilo, y por tanto sin burbujas.

¿Cuáles son las tipologías de Prosecco?

En principio, este vino italiano tiene la particularidad de tener hermanos de características diversas: se puede producir en una versión totalmente espumosa, spumante, otra ligeramente burbujeante, frizzante, y una tercera no espumante, tranquillo.

Según su grado de dulzura, se lo puede etiquetar como brut, cuando tiene hasta 15 gramos de azúcar residual, extra seco, con entre 15 y 20 gramos y seco, con entre 20 y 35 gramos.

El Prosecco spumante es el más apreciado de toda la familia, ya que su proceso de elaboración es más complejo.

Habitualmente se considera el nivel más alto de la calidad los proseccos provenientes de la zona de Conegliano–Valdobbiadene, que obtienen la más alta certificación del consejo regulador, la Denominazione di Origine Controllata e Garantita (DOCG).

Estos vinos proseccos se elaboran exclusivamente en la colina de Cartizze, en Veneto, donde algo más de un centenar de hectáreas de viñedo propiedad de unos 140 productores elaboran el llamado Grand Cru del Prosecco o "Cartizze Prosecco". Esta zona que se caracteriza por un excelente microclima, a más de 1000 metros de altitud y viticultura heroica con un terreno de mucha pendiente. Una hectárea de este viñedo en Cartizze está valorada en más de un millón de dólares.

CartizzeViñedos en Cartizze

Producción del Prosecco

El vino Prosecco se obtiene con uvas de viñedos formados por la vid Glera en un 85 %, mínimo. El 15% restante se puede completar con otras cepas como la Verdiso, Bianchetta trevigiana, Perera, Glera long, Chardonnay, Pinot bianco, Pinot grigio y Pinot nero vinificado en blanco.

A diferencia del Cava y el Champán, que utilizan el método Champenoise o método tradicional en su elaboración, para la vinificación del Prosecco se utiliza el método Martinotti-Charmat o método charmat, que permite potenciar las características de la uva Glera y consigue poner en el mercado un vino espumoso a pocos meses de la vendimia y en condiciones competitivas.

El método Charmat implica el uso de un depósito, normalmente de acero inoxidable, para la segunda fermentación, la que permite la presencia de la efervescencia característica de vinos espumosos. Muy distinta a la del método champenoise, que la segunda fermentación se realiza en botellas.

Otra diferencia entre el Prosecco y el Champán o Cava, es su contenido de alcohol, y es que este vino italiano tiene una graduación más baja: entre 11 y 12 %vol. Esta baja graduación, unido a su carácter frutal hacen que sea un vino fácil de beber y posiblemente la clave de su éxito en ventas en los últimos tiempos.

Comer y beber con Prosecco

belliniCóctel Bellini elaborado con Prosecco

Prosecco es un vino blanco, seco, espumoso y muy elegante. Salvo alguna elaboración especial, debe consumirse joven, máximo dos o tres años tras su salida al mercado.

Es afrutado y floral, prefiere combinaciones con alimentos poco invasivos para potenciar los aromas del vino, sin dominar en el sabor. Especial para platos con carnes blancas, pescados, mariscos o aperitivos con tapas. Los espumosos son muy utilizados para brindis en cenas especiales y los más dulzones acompañan postres. También son muy utilizados en coctelería.

De hecho, el Prosecco forma parte del famoso aperitivo Aperol Spritz, popular en toda Europa y nacido en el norte de Italia.

La receta del Aperol Spritz está formada por:

  • ⅓ de Prosecco (espumante o frizzante)
  • ⅓ de Aperol o Campari
  • ⅓ de soda
  • Copa con hielo
  • 1 rodaja de naranja

El Prosecco combina también en otros aperitivos de nombre propio: El cóctel Bellini, con puré fresco de durazno blanco y un chorrito de licor de fresa, creado por Joseph Cipriani, del popular Harry’s Bar de Venecia y el digestivo Sgroppino, que combina el Prosecco con helado de limón, vodka o limoncello y hojas de menta.

Un artículo de Aarón Guerra
¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 3936 veces

Comenta