Viernes 13 de Febrero de 2026
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El sector vitivinícola español ha cerrado el año 2025 con una reducción en la producción, el consumo y las existencias de vino y mosto, según los datos publicados por el sistema INFOVI. En los cinco primeros meses de la campaña 2025/26, la producción total de vino y mosto alcanzó los 32,95 millones de hectolitros, lo que supone un descenso del 10,3% respecto al mismo periodo de la campaña anterior. Esta bajada equivale a 3,8 millones de hectolitros menos.
La producción de vino en este periodo fue de 28,78 millones de hectolitros, un 7,1% menos que en el mismo tramo del año anterior. La elaboración de mosto se situó en 4,2 millones de hectolitros, lo que representa una caída del 27,3%. Por tipo de vino, los productores con más de 1.000 hectolitros elaboraron 16,2 millones de hectolitros de vinos blancos (-9,3%) y 12 millones de tintos y rosados (-4,9%). Los pequeños productores (menos de 1.000 hectolitros) aumentaron su producción un 12,1%, hasta los 610.555 hectolitros.
Castilla-La Mancha sigue siendo la principal región productora, con el 55,8% del vino nacional (15,7 millones de hectolitros) y el 85% del mosto. Cataluña y La Rioja ocupan el segundo y tercer lugar en volumen.
Las existencias finales a 31 de diciembre de 2025 se situaron en 49,4 millones de hectolitros entre vino y mosto sin concentrar. Esta cifra es un 6,8% inferior a la registrada el mismo día del año anterior y un 10,6% por debajo de la media de las últimas cinco campañas. De ese total, 44,25 millones correspondían a vino (-5,9%) y 5,2 millones a mosto sin concentrar (-14,1%). Por colores, las existencias finales eran de 23,5 millones para tintos y rosados (-9,3%) y 20,7 millones para blancos (-1,6%).
En cuanto al consumo nacional estimado para el año natural 2025, se registró una bajada del 5,2%, hasta los 9,36 millones de hectolitros. Esto supone una reducción anual de más de medio millón de hectolitros respecto a 2024. El consumo se mantuvo estable entre noviembre de 2022 y agosto de 2025 en torno a los 9,5-9,9 millones de hectolitros. Sin embargo, desde septiembre hasta diciembre se observó una tendencia descendente. Por tipo de vino consumido en España durante el año pasado: tintos y rosados sumaron 5,47 millones (-4,9%) y blancos alcanzaron los 3,9 millones (-5,7%).
En el mercado exterior también se registraron descensos. Las exportaciones españolas en los once primeros meses del año pasado sumaron un volumen total de 17,54 millones de hectolitros (-1,8%) por valor de 2.662 millones de euros (-3%). Los vinos envasados redujeron tanto su valor como su volumen exportado: facturaron un -4,7% menos (2.154 millones) y exportaron un -5,6% menos (754 millones de litros). Por otro lado, los vinos a granel aumentaron sus ventas: +1,2% en volumen (10 millones) y +5,1% en valor (507 millones).
Las importaciones españolas también bajaron en volumen pero subieron en valor. En los once primeros meses del año pasado se importaron 786.839 hectolitros (-8,2%), pero el gasto ascendió a 296 millones (+8,1%), lo que refleja un aumento del precio medio pagado por litro importado. La caída en volumen estuvo liderada por los vinos a granel.
Respecto a otros usos industriales del vino durante los cinco primeros meses de la campaña actual: se destinaron a operaciones propias (elaboración interna como vermuts o sangrías), destilería y vinagrería un total combinado de 733.167 hectolitros (-32%). De ellos: para destilería fueron destinados 203.266 hectolitros (-57,6%), para vinagrería se emplearon 121.110 (+8,2%) y para operaciones propias como bebidas aromatizadas fueron utilizados 408.819 hectolitros (-16%).
Por comunidades autónomas Castilla-La Mancha mantiene la mayor parte del stock nacional con el 41,7% del total (20,6 millones), seguida por Cataluña (5,5 millones) y La Rioja (4,85 millones).
Los datos muestran que tanto la producción como las existencias han disminuido respecto al año anterior debido principalmente a una menor cosecha y a una reducción del consumo interno. El comercio exterior también ha sufrido caídas tanto en valor como en volumen exportado e importado aunque con incrementos puntuales en algunos segmentos como el granel importado o el valor medio pagado por litro importado.
El sector vitivinícola español afronta así una campaña marcada por menores volúmenes disponibles tanto para consumo interno como para exportación e importación respecto al ejercicio anterior.
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