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Rioja producirá una cosecha histórica con más de 300 millones de litros de vino

Viernes 24 de Julio de 2015

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La cosecha 2015 podría convertirse en histórica, con una producción de uva que rondaría los 440 millones de kilos

El Pleno del Consejo Regulador de la D.O. Calificada Rioja ha aprobado las ‘Normas de Campaña’ para la vendimia 2015, que incluyen entre las medidas más relevantes la fijación de los rendimientos máximos de producción de uva por hectárea de acuerdo con las circunstancias de cada campaña.

Las buenas expectativas de cosecha que hay para esta vendimia y la evolución positiva de la comercialización han motivado que se hayan elevado respecto al pasado año el rendimiento máximo de producción amparable a 6.955 kg por hectárea para variedades tintas.

Para las variedades blancas el rendimiento máximo se ha fijado en 9.630 kg por hectárea, un 3% inferior al de la cosecha 2014.

El potencial productivo para la vendimia 2015 será aproximadamente de 61.912 hectáreas, de las que 57.907 ha son de variedades tintas y 4.005 ha son de variedades blancas (146 y 121 más que en la cosecha 2014 respectivamente).

Es decir, si como se prevé para este 2015 finalmente la cosecha presenta una buena productividad, DOCa Rioja vendimiará unos 441,3 millones de kilos de uvas, que supondrían un 1,7% más que en 2014, cuando se recogieron 434 millones de kilos.

En lo que se refiere al rendimiento de transformación uva-vino en las elaboraciones, para esta campaña se ha autorizado un máximo del 70% (70 litros de vino por cada 100 kg de uva), manteniéndose en este caso el mismo criterio de años anteriores.

Teniendo en cuenta las previsiones y datos anteriores, DOCa Rioja producirá unos 308,9 millones de litros de vino de la cosecha 2015, un 4,6% más que el pasado año cuando se produjeron 295,2 millones litros de vino Rioja, una producción que ronda el máximo histórico y podría superarlo.

INSPECCIÓN A VIÑEDOS

Dado que superar los máximos autorizados puede conllevar la descalificación del total del rendimiento de la parcela, el Consejo Regulador inspecciona los viñedos durante la campaña para detectar las parcelas con producciones excesivas a fin de prevenir al viticultor para que corrija esa situación mediante prácticas como el aclareo de racimos. En todo caso, teniendo en cuenta que el viñedo riojano presenta una excelente situación productiva, el Consejo ha fijado en un 6% adicional (390 kg hectárea en tintas y 540 kg hectárea en blancas) sobre los rendimientos máximos amparables el límite máximo de uva que se podrá entregar en bodega esta campaña en función de la evolución de las condiciones climatológicas, aunque el vino elaborado con dicha uva no será amparado por la D.O. y deberá retirarse de las bodegas en el plazo máximo marcado por el Consejo.

Las medidas de control establecidas por las 'Normas de Campaña' y aplicadas durante la vendimia por el Consejo Regulador son claves dentro del sistema de trazabilidad que garantiza la calidad y autenticidad de las uvas y vinos de la Denominación de Origen Calificada Rioja. Además de fijar los rendimientos máximos de producción, se controla mediante tarjetas magnéticas el pesaje obligatorio de todas las uvas a su entrada en bodega y se plantean exigencias de calidad en parámetros como la graduación alcohólica, intensidad colorante, índice de polifenoles, etc., destinando el Consejo importantes recursos humanos y económicos a estas actuaciones de control, consecuentes con la estrategia de elevar el nivel de excelencia de todos los vinos elaborados.

El viñedo riojano ha tenido una favorable evolución durante la primera parte del ciclo de la cosecha 2015 y presenta actualmente un excelente estado vegetativo y sanitario, con altas expectativas productivas en todas las variedades de uva y un adelanto de unos 15 días con respecto a la media de los últimos años, de acuerdo con el informe realizado por el Servicio Habilitado de Veedores del Consejo Regulador, que realiza un exhaustivo seguimiento de todas las fases del ciclo vegetativo.

A pesar de que la brotación se inició con algo de retraso respecto al año anterior, en el mes de abril la evolución era muy satisfactoria y a la floración-cuajado se llegó con adelanto en el ciclo, constatándose altos índices de fertilidad y del número de racimos. Solamente en las cotas altas, donde el cuajado coincidió con las lluvias de junio, hay alguna irregularidad. A finales de la primera semana de julio los racimos estaban ya prácticamente cerrados en toda la Denominación.

En general, la climatología ha favorecido la correcta evolución del estado vegetativo del viñedo, con ausencia de plagas o enfermedades de importancia. En muchos viñedos se ha practicado el deshojado, labor que facilita la aireación de los racimos, que en una buena parte del viñedo son grandes y compactos, lo que podría implicar problemas de maduración si la pluviometría es demasiado escasa o demasiado elevada. En los viñedos de vigor moderado encontramos racimos no muy grandes y sueltos, con producciones ajustadas y magníficas posibilidades cualitativas.

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