Jueves 27 de Agosto de 2026
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Shanghái es la ciudad donde resulta más caro sentarse a una cena degustación de alta restauración, mientras que Santiago de Chile encabeza la clasificación del precio de una copa de champán. Así lo recoge el informe 2026 sobre riqueza y estilo de vida de Julius Baer, grupo suizo de banca privada que cada año compara los precios de bienes y servicios de lujo en 25 grandes ciudades.
El estudio toma como referencia una cesta de 20 productos y servicios, entre ellos viviendas, automóviles, joyas, relojes, bolsos, vacaciones, vino y restauración. Julius Baer lo utiliza para medir los hábitos de compra de las personas con un patrimonio neto superior al millón de dólares, conocidas en el sector financiero como HNWI por sus siglas en inglés. Dentro del cálculo general, la vivienda residencial y los coches son los apartados con más peso.
En la clasificación total de las ciudades más caras, Singapur ocupa el primer puesto por cuarto año seguido. Le siguen Zúrich y, por primera vez en el tercer lugar, Mónaco. Hong Kong cae a la cuarta posición. Después aparecen Londres, Shanghái, París, Sídney, Milán y Bangkok, que completan las diez primeras plazas.
Julius Baer cifra en un 10,2% el aumento medio del precio de los bienes y servicios de lujo analizados. En el caso de los artículos físicos, la subida llega al 12,3%. La joyería registra un alza del 16,4% y los relojes, del 15,5%. El banco atribuye esa evolución al encarecimiento de las materias primas y a las variaciones de las divisas.
El informe también señala que el gasto se inclina cada vez más hacia las experiencias, con la hostelería de lujo y la restauración entre las partidas más presentes. En alta restauración, el desembolso es mayor en Asia-Pacífico, una zona citada por el 66% de la muestra. En Oriente Medio la proporción es del 60%, en Europa del 37% y en Norteamérica del 33%.
Dentro de ese apartado, Shanghái ocupa el número uno entre las 25 ciudades analizadas. París figura en segunda posición, por delante de Hong Kong y Mónaco. Milán aparece en el quinto puesto y es la única ciudad italiana que entra en esta parte de la clasificación. En el extremo opuesto está Johannesburgo, que cierra la lista en la posición 25 como la plaza donde el desembolso relativo es menor.
En vino y champán, Julius Baer sitúa a Sudamérica como la región donde más dinero destinan los encuestados a este tipo de consumo. Un 32% afirma que dedicó la mayor parte de su gasto a beber o comprar vinos de alta gama y champán. El banco vincula ese dato al peso de las experiencias dentro del consumo de lujo.
Si se observa solo el precio de una copa de champán, Santiago de Chile ocupa el primer lugar. Milán aparece en el puesto 11, por delante de París, que queda en el número 22 pese a ser la capital del país de origen de este producto. Hong Kong figura como la ciudad donde una copa resulta más barata dentro del grupo estudiado.
La fotografía que ofrece Julius Baer muestra diferencias amplias entre ciudades y entre tipos de gasto. Mientras Singapur lidera la clasificación general por el peso de la vivienda y el automóvil, Shanghái se coloca en cabeza en restauración de alto nivel y Santiago de Chile hace lo propio en champán. El resultado, según los datos del banco suizo, es un mapa del lujo en el que la factura cambia mucho según la ciudad y la experiencia elegida.
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