La cerveza gana terreno en India por las subidas fiscales a los destilados

Las ventas crecieron más del 17%, con retroceso del whisky por el nuevo diferencial de precios

Lunes 07 de Septiembre de 2026

La cerveza ha ganado terreno en India en un momento de menor avance para las bebidas espirituosas, tras varios cambios fiscales en grandes estados del país que han encarecido los destilados frente a una cerveza con precios estables o, en algunos casos, más bajos. Los datos de impuestos especiales citados por responsables del sector sitúan el aumento del volumen de cerveza en más del 17% interanual entre abril y junio de 2026, primer trimestre del ejercicio fiscal 2027, mientras que las bebidas espirituosas avanzaron un 2%.

La diferencia con el ejercicio fiscal 2025 es amplia. Entonces, tanto la cerveza como las bebidas espirituosas habían crecido en torno al 4% en volumen. El salto de la cerveza supone una mejora de 13 puntos porcentuales respecto a ese dato anual, aunque la comparación no es idéntica: ahora se mide un trimestre que coincide con la temporada alta de consumo de cerveza y no el conjunto del año.

El cambio se aprecia con más fuerza en dos de los principales estados para el consumo de alcohol. Vinod Giri, de la Brewers Association of India, afirmó que las ventas de cerveza en Maharashtra subieron un 42% y en Karnataka un 35% en el mismo periodo. La asociación agrupa a United Breweries, AB InBev y Carlsberg. Giri atribuyó ese avance a medidas fiscales favorables para bebidas con menor graduación en varios estados.

Los cambios tributarios han alterado la relación de precios entre categorías. Maharashtra, Karnataka, Odisha y Bengala Occidental han elevado los impuestos sobre las bebidas espirituosas de fabricación india, conocidas en el país como IMFL, mientras mantenían sin cambios el precio de la cerveza o incluso lo reducían en algunos casos. Ese ajuste ha facilitado un trasvase de consumo hacia la cerveza, sobre todo en los estados donde el diferencial de precio se ha hecho más visible.

Kartikeya Sharma, presidente de AB InBev India, señaló que Maharashtra abrió esa dinámica tras subir los impuestos a los destilados. Según sus cifras, el estado ya había registrado el año anterior un crecimiento de entre el 40% y el 45% en cerveza y mantenía una tasa cercana al 40% en lo que va de año. Sharma añadió que Karnataka se ha sumado a esa tendencia y situó el aumento de la cerveza en ese estado por encima del 50% en los últimos tres meses. Esa cifra es superior al 35% comunicado por la Brewers Association of India para el trimestre abril-junio, por lo que ambas referencias parecen responder a cortes temporales o mediciones distintas.

La mejora de la cerveza coincide con un frenazo en la categoría de espirituosos. El whisky, que representa cerca de dos tercios de ese negocio en India, cayó un 1% en el trimestre de junio por la debilidad de las marcas de precio más bajo. Brandy y vodka sí registraron subidas, pero no bastaron para compensar el descenso del whisky.

Amar Sinha, director general de Allied Blenders, atribuyó el bajo crecimiento de las bebidas espirituosas a una demanda general moderada. También explicó que el mercado de IMFL de Maharashtra no avanzó y que el tramo más barato en Karnataka se vio perjudicado por la diferencia de precios, lo que frenó las ventas. A ese escenario se sumó un factor estacional: Sinha recordó que el periodo de Shravan en el norte del país pesó sobre el consumo en agosto y moderó todavía más la demanda. La compañía espera una mejora a partir de septiembre, cuando desaparezcan esos elementos puntuales.

Los fabricantes de cerveza añaden otro factor a favor de la categoría: el clima. El trimestre abril-junio coincide con la etapa de más consumo y, además, las lluvias del monzón se situaron por debajo de lo normal. Sharma y otros responsables del sector también mencionaron unas condiciones especialmente secas en agosto, algo que suele favorecer la venta de cerveza en muchas zonas del país.

La evolución, sin embargo, no se traduce de forma automática en más rentabilidad. Desde la industria cervecera admiten que el negocio sigue bajo presión en márgenes, pese al fuerte aumento de volúmenes. El mejor ritmo de ventas ayuda a ganar escala, pero no elimina por sí solo el efecto de impuestos, distribución y precios.

El comportamiento por estados no es uniforme. Sharma indicó que Telangana muestra una evolución sana después de una caída importante el año anterior, mientras que Bengala Occidental, Haryana y Uttar Pradesh avanzan con más lentitud. Ese mapa refleja la fuerte dependencia del sector respecto a la política fiscal de cada territorio, ya que India regula el alcohol en gran medida a escala estatal.

La lectura del trimestre también exige cautela. El dato del 17% para la cerveza se refiere al volumen vendido y no va acompañado de litros absolutos, valor de ventas o divisa. Tampoco implica que ese ritmo vaya a mantenerse el resto del año. Aun así, la separación entre ambas categorías sí ofrece una señal clara: cuando suben los impuestos sobre los destilados y la cerveza mantiene una posición de precio más favorable, una parte del consumo cambia de producto.

India es uno de los mayores países del mundo para el negocio del alcohol por tamaño de población. Aun así, la base de consumidores está más acotada. El país supera los 1.400 millones de habitantes, pero el número de personas que beben alcohol se estima en torno a 300 millones. Cerca de la mitad consume licor de bajo precio o sin marca. Ese perfil explica por qué los cambios de precio tienen un efecto rápido sobre la demanda, sobre todo en los segmentos más sensibles al gasto.

La presión también se nota en la franja media del mercado de espirituosos, que durante años fue una de las palancas del whisky, el ron y el brandy. Neeraj Kumar, director general de Suntory en India, apuntó que la conversación cambia de un estado a otro en función de las reformas fiscales, y que esas modificaciones pueden abrir vacíos temporales en distintos tramos de valor, desde las referencias premium hasta las gamas más asequibles.

Con ese escenario, el trimestre abril-junio deja una fotografía poco habitual en el sector indio de bebidas alcohólicas: cerveza al alza con tasas de dos dígitos, whisky en retroceso y un consumo muy condicionado por decisiones fiscales estatales. El dato no basta por sí solo para anticipar el cierre del ejercicio, pero sí muestra una reacción rápida de los compradores a la diferencia de precios entre cerveza y destilados.