Valdecuevas lanza Dulce de Invierno

Un sauvignon blanc de vendimia tardía con crianza en damajuanas y barrica

Jueves 28 de Mayo de 2026

La bodega Valdecuevas ha presentado Dulce de Invierno, una nueva referencia elaborada a partir de sauvignon blanc procedente de un viñedo de más de 45 años en La Seca, en Valladolid. La propuesta llega al mercado como una interpretación distinta de los vinos dulces, con una elaboración que combina vendimia tardía, fermentación espontánea, envejecimiento en damajuanas y una crianza final en barricas de roble francés.

La bodega sitúa este vino dentro de su línea de trabajo basada en el cuidado del viñedo propio y en una elaboración que une tradición e innovación. Según explica la compañía, el objetivo es poner en valor el origen y la personalidad de la uva y del terreno del que procede, con una referencia que mantenga la identidad de la sauvignon blanc y refleje el carácter de la parcela El Puerto, en La Seca.

La vendimia tardía es una de las claves del proceso. La bodega señala que esta práctica favorece una mayor concentración y permite que la variedad exprese mejor su potencial aromático. Después, el vino realiza una fermentación espontánea para preservar su autenticidad y su riqueza. A partir de ahí comienza una fase de envejecimiento en damajuanas, recipientes de vidrio tradicionales de la zona que permiten una evolución lenta y delicada.

Ese trabajo se completa con una crianza en barricas de roble francés, integrada de forma sutil para no ocultar el origen del vino. El resultado, según la nota de la bodega, es un vino de color dorado brillante, con aromas de panal, notas florales, manzanilla, fruta madura y recuerdos de manzana, además de matices procedentes de la crianza.

En boca, Valdecuevas Dulce de Invierno se presenta amplio, con cuerpo y carácter. La bodega subraya que el dulzor se equilibra con una acidez fresca, lo que da lugar a un final largo, elegante y persistente. El vino nace también con vocación gastronómica y se propone como acompañamiento para aperitivos, foie, ostras o quesos de cabra, aunque también puede tomarse solo como vino de sobremesa.

La referencia se suma a una gama que la bodega quiere hacer más diversa y personal. Valdecuevas insiste en que busca vinos con identidad, capaces de transmitir el carácter de la tierra castellanoleonesa y de sorprender a un consumidor que valora elaboraciones con una historia detrás.

La bodega Valdecuevas fue fundada en 2013 por la familia castellanoleonesa Martín Rodríguez y se ha consolidado como uno de los proyectos vitivinícolas más reconocidos de la D.O. Rueda. Su actividad se apoya en el viñedo propio y en una búsqueda constante de calidad, con más de 125 hectáreas en los términos municipales de Rueda y La Seca.

En esas parcelas cultiva verdejo, sauvignon blanc, viognier, gewurztraminer y tempranillo. La empresa defiende el control de todo el proceso, desde el viñedo hasta la botella, como una forma de elaborar vinos frescos, equilibrados y con personalidad. A lo largo de su trayectoria, Valdecuevas ha combinado técnicas tradicionales con procesos innovadores, una línea que ahora vuelve a poner sobre la mesa con Dulce de Invierno.

La propia bodega presenta esta novedad como una recuperación de métodos históricos de elaboración reinterpretados desde una visión actual y elegante. En su ficha técnica, el vino figura con 14,7% vol., una acidez total de 6,79 g/l de ácido tartárico, 36,4 g/l de azúcares reductores y un pH de 3,25. La recomendación de servicio sitúa su consumo entre 10ºC y 12ºC, y su conservación en un lugar fresco y seco.

Valdecuevas Dulce de Invierno se suma así a una oferta que la bodega quiere seguir ampliando con referencias ligadas al viñedo y al trabajo en origen. La nueva etiqueta pone el foco en una sauvignon blanc de vendimia tardía y en una elaboración pausada, con el peso de las damajuanas y la barrica al servicio de un vino dulce que busca equilibrio entre concentración, frescura y una expresión fiel de su procedencia.