Lunes 23 de Marzo de 2026
Las lluvias intensas de los últimos meses han provocado inundaciones en numerosas parcelas de viñedo en el departamento francés de Aude. Tras tres años marcados por la sequía, los viticultores de la zona han registrado cerca de 800 mm de precipitaciones desde el invierno, una cifra muy superior a los 200 mm alcanzados en cada uno de los años anteriores. En algunos puntos, el agua ha llegado a cubrir las viñas hasta 80 centímetros, lo que ha dificultado gravemente el acceso a las explotaciones.
La imposibilidad de entrar con tractores ha obligado a algunos productores a buscar soluciones poco habituales. Un viticultor llegó a podar sus vides utilizando un kayak para desplazarse entre las hileras anegadas. Damien Onorré, presidente del sindicato de viticultores de Aude, explica que muchas plantaciones previstas se han retrasado o cancelado y que los trabajos de poda, que suelen realizarse con maquinaria, también acumulan demoras. Según Onorré, en algunas zonas el terreno está tan saturado que no será posible acceder antes del mes de junio. El responsable señala la preocupación del sector ante la posibilidad de perder una cuarta cosecha consecutiva, después de tres años afectados por la sequía.
Con la llegada del buen tiempo y la brotación temprana en Languedoc, comienza también la temporada de tratamientos contra enfermedades como el mildiu. Sin embargo, las condiciones actuales impiden aplicar estos productos con los métodos tradicionales. Por este motivo, los viticultores han solicitado autorización para utilizar drones en la aplicación de fitosanitarios tanto en cultivos ecológicos como convencionales. La petición busca obtener permisos no solo parcela por parcela, como es habitual, sino para municipios completos o incluso para todo el departamento, dada la magnitud del problema.
Ludovic Roux, presidente de la cámara de agricultura de Aude, señala que esta sería la primera vez que se emplean drones para este fin en la región. Según Roux, esta tecnología permite aplicar los tratamientos con precisión sobre las zonas afectadas por el exceso de agua. Además, considera que la situación actual es una muestra clara del cambio climático: largos periodos secos seguidos por episodios intensos de lluvias. Roux subraya la necesidad urgente de gestionar mejor estos fenómenos alternos y propone captar parte del agua antes de que llegue al mar. Entre las soluciones planteadas figuran los sondeos subterráneos como medida rápida y, a medio plazo, la construcción de embalses en colinas. A largo plazo se estudia también ampliar el canal del Ródano hacia Aude y Pirineos Orientales.
La situación mantiene en alerta al sector vitivinícola local, que espera una respuesta rápida por parte de las autoridades para evitar nuevas pérdidas y poder proteger sus cultivos frente a las enfermedades propias de esta época del año.