El mercado del vino de Borgoña busca estabilidad tras años de volatilidad y caída de precios

Jueves 26 de Febrero de 2026

Los vinos blancos resisten mejor que los tintos y la región alcanza su mayor cuota histórica en Liv-ex

Liv-ex, la plataforma internacional de intercambio y análisis de vinos, ha publicado su informe anual sobre el mercado de Borgoña. El documento analiza la evolución reciente del sector, la acogida de la añada 2024 y los principales movimientos en la compraventa de vinos de esta región francesa. El informe, dirigido a profesionales y coleccionistas, ofrece datos sobre precios, tendencias y comportamiento de los vinos blancos y tintos de Borgoña.

Según el informe, el índice Burgundy 150, que sigue los precios de las diez últimas añadas más buscadas de la región, experimentó un aumento del 75% durante el auge de 2021. Sin embargo, desde su máximo en septiembre de 2022 hasta agosto de 2025, el índice cayó un 34%. A pesar de esta corrección, los valores actuales se mantienen por encima de los niveles registrados en 2020. En los últimos seis meses, el índice ha subido un 2,2%, lo que sugiere una posible estabilización tras una década marcada por fuertes subidas y bajadas.

Sophia Gilmour, analista de mercado en Liv-ex, explica que las oscilaciones extremas han tenido consecuencias para compradores y vendedores. Los precios elevados alejaron a parte del público y redujeron la liquidez del mercado. Por otro lado, las caídas han generado dudas sobre la viabilidad del vino de Borgoña como producto para inversión. Según Gilmour, tanto compradores como vendedores están ajustando sus expectativas y buscan acuerdos en torno a precios más estables.

El informe también señala cambios en la cuota de mercado entre Borgoña y Burdeos dentro de Liv-ex. Mientras que Burdeos mantiene una ligera ventaja con un 33% del valor total negociado en 2026, Borgoña ha alcanzado su mayor proporción histórica con un 25% del total comercializado en la plataforma. Esta tendencia refleja un interés sostenido por parte de comerciantes e inversores hacia los vinos borgoñones.

La campaña En Primeur 2024 en Borgoña se ha visto afectada por condiciones meteorológicas adversas. Según Neal Martin, crítico especializado en Vinous, la temporada estuvo marcada por lluvias superiores a las registradas en 2022 y 2023 juntas. Los productores han invertido recursos para mantener la calidad, pero la cosecha ha sido pequeña y desigual. Los vinos blancos han obtenido mejores resultados que los tintos. Las puntuaciones para los Grand Cru blancos se sitúan al nivel de las añadas 2020 y 2023; los Premier Cru blancos figuran entre los mejores, solo superados por los de 2020; mientras que los Village blancos se comparan con los de 2022. En cambio, los tintos Grand Cru, Premier Cru y Village han recibido las calificaciones más bajas de los últimos ocho años.

Uno de los aspectos más señalados del informe es la diferencia creciente entre el comportamiento del vino blanco y el tinto en Borgoña. Durante el auge de precios en 2021, los tintos subieron más que los blancos debido a su precio medio superior. Sin embargo, tras la caída del mercado, los blancos han mostrado mayor resistencia: sus precios se han mantenido mejor y han recuperado estabilidad antes que los tintos. Esta situación responde a cambios en las preferencias de compradores y comerciantes, que ahora buscan vinos con potencial tanto para inversión como para consumo.

Algunos tintos con precios más accesibles y buena calidad, como Clos des Lambrays, han mostrado una evolución similar a la de ciertos blancos incluidos en el índice Burgundy 150. Esto ha permitido ofrecer alternativas estables dentro del segmento tinto para quienes buscan seguridad ante las fluctuaciones del mercado.

La demanda privada para la añada 2024 ha sido menor a lo esperado. Sin embargo, muchos comerciantes han decidido adquirir existencias igualmente como muestra de confianza hacia sus productores y hacia el futuro del mercado borgoñón.